TIC


¿Cómo hackear la educación?

Logan Laplante es un adolescente de trece años cuyos padres decidieron retirarle de la educación tradicional y educarle en casa. 

Ahora él dice que se dedica a hackear la educación, como veremos más adelante, en los orígenes de la red un hacker era considerado alguien que alguien que aplica el ingenio para crear un resultado inteligente. En esta conferencia podemos ver cómo este niño de 13 años aplica el ingenio, os recomiendo verla, merece mucho la pena.

Para él la educación tiene como fin hacer de las personas sujetos más sanos y saludables, para ello cita los ocho principios del Dr. Roger Walsh que él intenta seguir al pie de la letra en su día a día:

  1. Ejercicio
  2. Buena nutrición
  3. Relaciones sociales
  4. Diversión
  5. Pasar tiempo en la naturaleza
  6. Servicios a la comunidad
  7. Relajación y manejar el estrés
  8. Participación religiosa o espiritualidad

Logan Laplante nos anima a hackear la educación, pero ¿sabéis de dónde viene el término hackear? ¿Por qué se denominó así a los primeros pobladores de Internet? Ana Sacristán en su libro Sociedad del Conocimiento, Tecnología y Educación nos lo explica.

“Lejos de la habitual y errónea vinculación de este término con el desarrollo de actividades criminales, el concepto hacker, en su verdadero sentido, guarda relación con la pasión por el conocimiento y el afán de perfeccionamiento, ‘alguien que aplica el ingenio para crear un resultado inteligente’.

La palabra proviene del término inglés hack (hachazo o corte) y originalmente se usaba para designar a quien fabricaba muebles a partir de troncos  usando un hacha.

Como los bloques de madera, los sistemas informáticos también pueden cortarse, desarmarse, para aprender de ellos. “Los hackers creen que se pueden aprender lecciones esenciales sobre los sistemas —sobre el mundo— desarmando las cosas, viendo cómo funcionan, inutilizando este conocimiento para crear cosas nuevas e incluso más interesantes”, explicaba Levy en ‘Hackers. Heroes of the Computer Revolution’.

El término, con esa acepción, surgió a finales de los años 50 en una de las asociaciones de estudiantes más antiguas del Massachusetts Institute of Tech nology (MIT), el Tech Model Railroad Club (TMRC), un club de modelismo de trenes que incluía la aplicación de tecnología informática en sus maquetas y que todavía ahora, en su web, manifiesta su rechazo a alusiones equivocadas:

“Aquí, en TMRC, donde los términos ‘hack’ y ‘hacker’ se originaron y se han utilizado con orgullo desde finales de 1950, rechazamos su mala aplicación para aludir a la comisión de actos ilegales. A las personas que hacen tales cosas sería mejor describirlas con expresiones tales como ‘ladrones’, ‘crackers’ (…) o ‘vándalos informáticos’. Ciertamente no son los verdaderos hackers (…)”. Los hackers diseñaron Internet como un bien común de innovación, un laboratorio para crear colectivamente mejores tecnologías .

2.  (…) Los hackers y su cultura del trabajo compartido y placentero, aunque duro, han sido fundamentales en el desarrollo de Internet. Fueron hackers académicos quienes diseñaron los protocolos de Internet. Un hacker, Ralph Tomlison, trabajador de la empresa BBN inventó el correo electrónico en 1970 para  uso  de  los  primeros  internautas,  sin mediar] comercialización  alguna.

Hackers de los Bell Laboratories y de la Universidad de Berkeley desarrollaron UNIX. Hackers estudiantes inventaron el módem. (…) En una palabra, los hackers informáticos han creado la base tecnológica de Internet (…) que constituye la infraestructura de la Sociedad de la Información. Y lo [hicieron por] su propio placer o, si se quiere, por el puro goce de crear y [de]compartir [lo creado], y [de] competir [por conseguir antes que nadie logros valiosos, que conllevan un gran desafío] Reunión de ovejas electrónicas (Rec) (2006, págs. 161-166)

Extraído de Sociedad del conocimiento, Tecnología y Educación compilado por Ana Sacristán

¿Te gustó esta entrada? ¡Compártela en tus redes sociales preferidas!

¿Para qué sirve el profesor en la era de Internet?

Cuenta Umberto Eco en este artículo que un estudiante le planteaba esta cuestión a su profesor, el autor la utiliza para estudiar cuál puede ser el papel de la educación en estos tiempos donde el acceso al conocimiento se ha simplificado gracias a la existencia de Internet.

Os recomendamos su lectura, a nosotros nos ha traído muchas reminiscencias de algunos de nuestros títulos. Recogeremos en esta entrada algunas citas y referencias que les pueden ser de interés.

Para Umberto Eco el estudiante tenía parte de razón en su afirmación: “porque ante todo un docente, además de informar, debe formar. Lo que hace que una clase sea una buena clase no es que se transmitan datos y datos, sino que se establezca un diálogo constante, una confrontación de opiniones, una discusión sobre lo que se aprende en la escuela y lo que viene de afuera.”

“Le estaba diciendo que la información que Internet pone a su disposición es inmensamente más amplia e incluso más profunda que aquella de la que dispone el profesor. Y omitía un punto importante: que Internet le dice “casi todo”, salvo cómo buscar, filtrar, seleccionar, aceptar o rechazar toda esa información.”

Estas afirmaciones están relacionadas con el planteamiento que hace Ángel Pérez Gómez cuando propone utilizar la tecnología para las de tareas simples o mecánicas y entrenar al alumnado en tareas cognitivas complejas como la búsqueda y selección de información relevante. 

En el libro Diálogo creativo: hablar para pensar en el aula de Robert Fisher se hace referencia a cómo en la educación se ha dado más relevancia a lo escrito frente a lo oral infravalorando la importancia del diálogo: “¡Qué equivocados están los educadores y los planificadores que creen que la educación lingüística es equiparable al “alfabetismo” y ha de enseñarse como tal!

Mediante la capacidad de hablar y escuchar, se desarrollan la  consciencia y el entendimiento. La consciencia humana se origina en la motivación para compartir emociones, experiencias y actividades con los demás. La capacidad “dialógica” es más fundamental que el lenguaje, la escritura o el uso de herramientas.

Mediante el diálogo, los niños desarrollan la consciencia, aprenden a controlar sus procesos mentales internos y desarrollan las herramientas conceptuales para pensar.”

Continúa Umberto Eco diciendo: “Los medios de difusión masivos informan sobre muchas cosas y también transmiten valores, pero la escuela debe saber discutir la manera en la que los transmiten, y evaluar el tono y la fuerza de argumentación de lo que aparecen en diarios, revistas y televisión.”

La colección ¿Y tú?, ¿qué opinas? Destinada a adolescentes aborda temas de interés que normalmente aparecen en los media, de una manera rigurosa como la libertad en Internet, las personas refugiadas, el racismo, el desarrollo sostenible o los mercados globales. En este sentido puede ser una buena herramienta para trabajar desde el aula.

Terminamos esta entrada con esta última cita en la que Umberto Eco habla de la necesidad de alfabetización digital del propio profesorado para poder así entrenar a sus alumnos: “El problema dramático es que por cierto a veces ni siquiera el profesor sabe enseñar el arte de la selección, al menos no en cada capítulo del saber. Pero por lo menos sabe que debería saberlo, y si no sabe dar instrucciones precisas sobre cómo seleccionar, por lo menos puede ofrecerse como ejemplo, mostrando a alguien que se esfuerza por comparar y juzgar cada vez todo aquello que Internet pone a su disposición.”

¿Cuál te parece que debe ser el papel de los profesores en el siglo XXI? Comenta, comparte.

 También te puede interesar:

 

Hablamos con Ana Sacristán de su libro: Sociedad del Conocimiento Tecnología y Educación

Sociedad del Conocimiento, Tecnología y Educación es el título del nuevo libro en el que Ana Sacristán participa como autora y compiladora junto con otros conocidos autores y autoras de la Red. Charlamos con la autora sobre la obra en esta entrevista.

  • ¿Cómo surge este proyecto?

Tiene su origen en la necesidad de disponer de un libro que sirviera como material de estudio básico de los estudiantes universitarios. Es importante utilizar buenos contenidos para la docencia que faciliten la adquisición de un conocimiento con sentido, útil para entender los cambios que vivimos como consecuencia de la entrada de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) en todos los ámbitos – políticos, económicos, sociales, culturales-, etc., con Internet a la cabeza. Las TIC nos han cambiado la vida, nos la siguen cambiando a una velocidad tal que muchos de nosotros necesitamos reflexiones que ayuden a entender mejor lo que sucede. Precisamente por ello, este un libro que también se pensó para un público más amplio; para las personas que quisieran conocer qué ha pasado y cómo. El título de la asignatura que estuvo en el origen del proyecto tiene el mismo nombre que el libro: “Sociedad del conocimiento, Tecnología y Educación”. Significó un considerable desafío porque era necesario tener en cuenta los tres aspectos que aparecen en el nombre.

  • ¿Puede esta obra interesar a quien quiera profundizar sus conocimientos sobre la revolución digital?

Para nuestros estudiantes universitarios será un libro de estudio. En este sentido, no es una obra de divulgación. El estudio requiere atención, tiempo y esfuerzo. En la enseñanza universitaria tenemos muy presente la necesidad de utilizar buenas fuentes de información, de desarrollar argumentativamente los temas, y ponemos un gran cuidado en escoger textos de autores cuyo pensamiento también reflejamos. Sin embargo, en el caso de las personas que se sientan atraídas por conocer el impacto de las tecnologías en nuestras sociedades contemporáneas, hay temas que sí pueden resultarles divulgativos, ya que están escritos con el objetivo de trasmitir un conocimiento accesible. Por ejemplo, podrán saber cómo eran los antiguos ordenadores, que fueron los primeros hackers quienes construyeron las bases tecnológicas del Internet que hoy conocemos (por ejemplo, el correo electrónico o el módem), el papel histórico que desempeñaron los garajes de las casas norteamericanas en las innovaciones tecnológicas, la invención del juego Tetrix, etc. Naturalmente, estudiar siempre exige a una persona un esfuerzo cognitivo mayor que el que lleva a cabo quien lee un libro con la intención de, por ejemplo, informarse mejor o saciar su curiosidad.

  • En un momento dado, hace referencia a cómo nuestros antepasados debatieron si el conocimiento debería estar al alcance de todos ya que, de ser así, restaría poder a la élite que podía utilizarlo en exclusiva. Hoy en día tenemos acceso a mucha más información que antes, pero sigue habiendo barreras. 

¿Cuáles serían las principales que generan la que se ha denominado “brecha digital”?

Hasta la aparición de la imprenta, el conocimiento estaba en muy pocas manos, en efecto. La publicación de obras en papel cambió el mundo porque puso la información al alcance de muchos; esa información circuló imparable permitiendo que se abriera a lectores y eruditos que pudieron pensar por sí mismos, saber, comparar (un autor podía decir una cosa y otro lo contrario), sin pasar necesariamente por ojos que seleccionaran, que vigilaran, que tenían el poder de guardar y esconder lo que no debía conocerse por su naturaleza peligrosa. Umberto Eco lo reflejó muy bien en la novela El Nombre de la Rosa: “No todas las verdades son para todos los oídos, ni todas las mentiras pueden ser reconocidas como tales por cualquiera”. Hay personas que mueren en el Monasterio que aparece en la novela para impedir su acceso a determinados libros que deben permanecer ocultos, desconocidos.

La imprenta cambió el mundo y ahora lo hacen las Tecnologías de la Información y la Comunicación; en especial, Internet. Ambos hechos han recibido el nombre de “revoluciones” con toda propiedad. La característica esencial de Internet es precisamente la libre circulación de la información que ha dado lugar a un mundo interconectado. La información disponible en nuestros días es casi infinita y se multiplica a una velocidad endiablada, lo que no significa que esté al alcance de todos por igual. Hace unos años la brecha digital se refería, sobre todo, a las diferencias socioeconómicas que condicionaban el acceso a internet, produciendo una “brecha” entre las personas conectadas y las que no lo estaban. En nuestros días, el acceso a la Red se ha generalizado en buena medida, pero hay otras brechas digitales que ocasionan exclusión, como la que supone adquirir una buena alfabetización digital que permita moverse con soltura en un espacio de innumerables interconexiones, o quedarse como “analfabeto” electrónico, privado del acceso a la nueva cultura. Alfabetización digital es equivalente a competencia digital. Igual que aprendimos a leer y escribir, hoy necesitamos aprender a utilizar competentemente las tecnologías disponibles.

  • En el libro incluye una explicación sobre el significado de los términos “nativo” e inmigrante” digital y sostiene, citando a Genís Roca, que el manejo de las TIC no depende sólo de la edad que se tenga, sino de la adquisición de una buena alfabetización digital basada en la práctica, la práctica y la práctica.¿Cuáles son los retos de los inmigrantes digitales en esta sociedad que cada vez cambia a mayor velocidad?

Hay una generación de personas que han nacido en un mundo en el que Internet ya existía, sin conocer otro. Se diferencian en eso de los llamados “inmigrantes digitales”, en general, personas que se han introducido en el mundo Internet muchos años después de haber aprendido a leer, a escribir y a manejarse con más o menos soltura en un entorno sociocultural y económico en el que Internet no había aparecido. Pero necesitan adquirir los conocimientos necesarios para usar ordenadores, redes y acceder al mundo Internet.

Los términos “nativo” e “inmigrante” digital se han hecho famosos; se utilizan mucho, tanto en los medios especializados, como en los medios de comunicación. Desde la óptica de la edad, marcan una frontera entre los que saben moverse con toda naturalidad en entornos tecnológicos porque los han mamado desde la cuna, de aquellos que nacieron antes de Internet para quienes no es familiar el manejo de las tecnologías. Siendo esto verdad a grandes rasgos, lo que defiendo en el libro es que no existen fronteras inexpugnables entre unos y otros, que no existe una división tan tajante como los nombres de “nativo digital” o “inmigrante digital” pueden llegar a indicar. Desde luego, no una diferencia insalvable que marque la edad, de modo que si has nacido en el año 2000 entonces conoces automáticamente los ordenadores y lo que puede hacerse con ellos, por poner este ejemplo. Hay que matizar más porque la realidad no se ajusta a esquemas rígidos.

Menciono a Genís Roca ya que considero muy acertada su posición, que comparto. Dice él mismo que “toda clasificación humana sobre el hecho digital basada en el año de nacimiento contiene un error de base. (…) Propongo una alternativa: tomar en consideración el tiempo (…) (horas acumuladas) que has dedicado al hecho digital (manejo de ordenadores, trabajo en Internet, fotografía y vídeo digital, telefonía móvil, etc.) Y aún un matiz adicional: cuánto de ese tiempo de ‘experiencia digital’ ha estado relacionado con la resolución de problemas o el logro de objetivos”.

  • ¿Están nuestros niños y niñas bien alfabetizados para aprovechar todos los recursos digitales disponibles?

Pues depende. Hay niños que sí y otros que no. Desde luego, a ellos les resulta más sencillo desenvolverse espontáneamente en Internet que a las personas mayores. Pero digo ‘depende’ porque, como siempre, los factores socioeconómicos son claves. Hay estudios que demuestran que los niños de familias pobres utilizan los ordenadores sobre todo para jugar y ver series y vídeos. Desde el punto de vista de una buena alfabetización digital, hacer sólo esto significa perder el tiempo casi por completo. Porque una cosa es aprender a utilizar la información, los contenidos y los recursos digitales disponibles con horas de experimentación, una cosa es saber qué se quiere conseguir en la Red y cómo hacerlo, y otra el mero entretenimiento que termina en sí mismo. Sin denostar la importancia de pasarlo bien, creo que se entiende lo que quiero decir. El papel de la educación es esencial. Debemos enseñar las formas de manejar con inteligencia los recursos digitales, igual que enseñamos a leer y a escribir. El libro tiene dos capítulos muy útiles a este respecto, escritos por Daniel Cassany, un reconocido especialista en alfabetizaciones antiguas y nuevas. Se llaman, respectivamente, “Aprender a leer en la Red: recursos para leer”, y “Aprender a escribir en la Red: recursos para escribir”. Es importante mostrar, enseñar, poner ejemplos.

Lo que resulta evidente es que existe un abismo entre los que nuestros niños y jóvenes hacen en Internet en su vida extraescolar, y lo que ocurre en la vida escolar cotidiana donde las tecnologías no están tan presentes. De nuevo encontramos un ‘deber’: proponernos colectivamente reducir esa distancia porque nos jugamos el futuro como sociedad. Tanto las autoridades educativas, como padres y profesores.


  • ¿Qué características destacaría de los nuevos alfabetismos digitales? ¿Qué aspectos de los “viejos” alfabetismos siguen siendo relevantes hoy día?

En cuanto a los nuevos alfabetismos, destacaría, esencialmente, la explosión que han provocado en el tiempo y el espacio, tal y como eran concebidos antes de la llegada de Internet. Las comunicaciones interpersonales a escala global se han transformado por efecto de ese cambio radical, porque se producen en tiempo real. Añadiría el giro espectacular en la transmisión de información que permiten los formatos multimedia.

En relación con los alfabetismos ‘antiguos’, sólo puedo decir que benditos sean. La capacidad que tiene una persona bien alfabetizada (“letrada”, que es lo opuesto a ser analfabeto) para interpretar el mundo comprendiendo los textos de su entorno cultural y los de otras mentalidades a través de la lectura y la expresión escrita, está en la base del conocimiento humano. Disponer de competencia en el uso de alfabetismos antiguos y nuevos es magnífico, en absoluto antitético.

  • Teniendo en cuenta la velocidad del avance de las tecnologías, ¿los recursos digitales contribuyen a la extensión de la cultura, o hacen que las brechas digitales sean cada vez mayores?

Las dos cosas ocurren al mismo tiempo, aunque en proporciones variables según países, economías y personas. No hay duda de que la cultura se enriquece, pero también que se abren nuevas brechas digitales si no se adquiriere una buena alfabetización digital que permita usar las tecnologías en relación con la comunicación, la generación de información relevante y la producción de conocimiento.

  • La obra muestra a diferentes niveles la revolución que las Tecnologías de la Información y la Comunicación han supuesto en las sociedades contemporáneas. ¿Qué criterio siguió para elegir los textos y temáticas que permiten entender lo que ha sucedido?

Hay textos que componen este libro escritos ad hoc y otros seleccionados por su interés de entre la enorme producción teórica sobre esta materia. El objetivo ha sido ofrecer al lector una visión de conjunto de la revolución de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), sobre todo en el marco de Internet. Revolución no tanto en el sentido histórico habitual de sustitución de unos poderes socioeconómicos o políticos por otros (aunque algo hay, y podrá haber, también de esto), como en el literal de ‘revolver’ todo lo establecido, centrada en la producción, reproducción y enseñanza de la cultura y en cómo se ven afectadas las relaciones sociales. Se ha intentado ofrecer una visión general de los cambios técnicos y culturales que, quizá de modo un tanto autocomplaciente y publicitario, dan lugar a una nueva sociedad, la ‘Sociedad del Conocimiento’, acompañada de una descripción, sin pretensión de exhaustividad, de la muy variada y novedosa temática técnica y relacional que incorpora.

  • ¿En qué obras se ha inspirado?

Es complicado tomar decisiones sobre lo que se incluye en un libro y lo que se deja fuera. Y mucho más en un campo como éste en el que las cosas se mueven tan rápido, hecho que dificulta la adquisición de perspectivas, y donde existe a la par una extensa producción científica muy pegada a la actualidad. Mi principal interés ha sido acercar al lector algunas historias y características del mundo Internet, su origen, historia, desarrollo e impacto en los hechos socioculturales y en las relaciones sociales. Lo que me ha inspirado, sobre todo, son algunos autores y obras que interpretan lo que sucede con una inteligencia, conocimiento del terreno y penetración admirables. Algunos de ellos tienen textos recogidos en el libro. En los capítulos de los que soy autora, he recogido otras referencias de libros y textos leídos que me han impactado, informado, permitido conocer con la cabeza, pero también desde la emoción.

  • El último capítulo recoge una investigación realizada en España sobre TIC e innovación escolar, cuya conclusión es que todavía las TIC no están suficientemente integradas en las escuelas. ¿Qué cambios sería necesario realizar para mejorar su integración en entornos escolares? ¿En qué medida reformas educativas como la LOMCE favorecen esa integración?

Los responsables políticos pusieron en marcha en años anteriores diversos planes y programas con el objetivo de digitalizar los centros educativos, así como acciones específicas destinadas a la formación del profesorado. En el capítulo al que hace referencia se concluye que esas accciones no dieron los resultados deseados y que la escuela actual se sigue pareciendo bastante a la anterior a Internet. Haría falta conseguir una buena alfabetización digital del profesorado que se extendiera a la mayor cantidad de personas posible, incluyendo a las de mayor edad. También, que existieran en las aulas ordenadores, o dispositivos como tabletas digitales conectados a Internet, desde luego, disponibles para las tareas de enseñanza-aprendizaje diarias. Sería dar pasos de gigante introducir dentro de la escuela con fines formativos la experiencia digital que los estudiantes tienen fuera de ella; bastantes alumnos hacen fotologs, escriben historias fanfic, producen textos multimedia en su vida diaria con un nivel alto, más allá de las aulas. Pero si cosas así les parecen ridiculeces a los profesores … pues tenemos un problema.

Necesitamos cambiar las mentalidades. Necesitamos hacer que el conocimiento escolar esté basado en una amplia variedad de informaciones y formatos digitales que permitiera enriquecerlo en la práctica docente diaria. No emplear las TIC para hacer lo mismo de siempre, sólo que digitalmente, sino “para actividades auténticas, para la resolución de problemas complejos”, utilizando las mismas palabras que emplean los autores de este capítulo. La enseñanza no puede dar la espalda al medio más potente de transmisión, intercambio y procesamiento de información que existe en nuestro tiempo.

Cuando en el informe PISA que realiza la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) aparecieron por primera vez resultados sobre la capacidad de lectura digital de los alumnos de 15 años que implicaban “acceder, manejar, integrar y evaluar información, construir nuevos conocimientos a partir de textos electrónicos”, España no salió bienparada. Debemos enseñar a buscar información, a distinguir la credibilidad de las distintas fuentes, a elegir recursos, a saber integrar informaciones que proceden de diversos sitios, a no perderse en la lectura de un hipertexto a partir del tercer salto que se haga en los enlaces. Son competencias de los nuevos alfabetismos que plantean enormes desafíos. Dejarlo para más adelante no es ninguna buena idea. Y me temo que es lo que va a suceder. La LOMCE habla de las TIC utilizando el tiempo futuro. Y las tecnologías que cambian nuestro mundo, que cuentan, que se miden en pruebas internacionales, que modifican requerimientos laborales, generan valor añadido etc., son presente. Que luego no vengan con lamentaciones.

***

¿Te gustó esta entrevista? Deja un comentario y se lo haremos llegar a la autora

También te puede interesar:

Conversamos con Ángel Pérez sobre su nuevo libro Educarse en la era digital

Entrevista a Ángel Pérez Gómez en la Radio Pública de Asturias

Escucha aquí la entrevista completa  al autor donde nos propone algunas de las claves de su útima publicación.

En la actualidad los ordenadores pueden procesar mucha más información que nosotros, además gran parte de ella podemos está disponible en la Red si sabemos buscarla. El autor propone dejar las tareas cognitiva de nivel inferior a las máquinas, capaces de acumularla sin límite.

Así, Ángel Pérez Gómez está convencido de que la educación debería centrarse en las cualidades cognitivas superiores como:

  • la selección de la información,
  • la organización de la misma a través de mapas mentales,
  • la aplicación del conocimiento que se ha adquirido.

Vivimos en tiempos de cambio constante que nos exigen aprender a lo largo de toda la vida, resulta fundamental que los niños y niñas sean creativos, innovadores y tengan capacidad de emprender.

La escuela se enfrenta a diversos retos, en la mayoría de los casos todavía no se ha adaptado a estos cambios y nos encontramos con una educación muy similar a la del siglo XIX. Es cierto que algunos profesionales y centros están intentando adaptarse, el libro ofrece algunos ejemplos de buenas prácticas.

En la entrevista aparece el alto nivel de fracaso escolar, Ángel Pérez afirma que una de las causas posibles es el aburrimiento, los niños y niñas no encuentran estímulo a aprender contenidos y reproducirlos tal cual, hay que buscar implicarles, motivarles. Y aumentar las pruebas de evaluación con revalidas no es una forma de hacerlo. Tenemos la experiencia de EEUU allí llevan tiempo haciendo revalidas y las puntuaciones en el informe PISA son similares a las que hay en nuestro país o incluso inferiores.

Hay que cambiar los modos de aprender y enseñar en la escuela si queremos motivar al alumnado y disminuir el fracaso escolar.

Si te interesa el tema, te animamos a escuchar la entrevista donde el autor de primera mano expone las ideas principales de Educarse en la era digital.

Otros apuntes relacionados:

¿Te ha gustado este artículo? ¡Compártelo o déjanos un comentario!

Identidad digital: vida y muerte en la Red

En el libro Sociedad del Conocimiento, Tecnología y Educación compilado por Ana Sacristán  se recoge la importancia de la identidad digital. Porque Internet se ha convertido en un mundo en el que vivimos.

Genís Roca afirma en uno de los capítulos, que si la identidad es aquello que nos define y se construye a través de lo que hacemos y lo que dicen otras personas que hacemos; teniendo en cuenta que cada vez hacemos más cosas en la Red y cada vez hay más pistas en la Red sobre nosotros, Internet es un elemento clave para la construcción de nuestra identidad, tanto en lo profesional como en lo personal.

Las redes sociales han sido causa y efecto de la revolución de las TIC en Internet. Como ejemplo tenemos el número de usuarios de Facebook , si esta red social fuera un país, sería el tercero más poblado del mundo por detrás de la India y China.

En este vídeo pueden verse de manera resumida algunas de las sorprendentes cifras de Internet.

Social Media Revolution 2013 Subtitulado

La identidad digital se ha convertido en un aspecto a tener muy en cuenta que afecta tanto a personas como a empresas, continúa Genís Roca: “Si hasta ahora todo era privado y gestionábamos lo que queríamos elevar a público, ahora todo es público e intentamos gestionar aquello que queremos mantener en privado.”

En otro capítulo Dolors Reig y Gabriela Fretes escriben que según Gabriel García Márquez todos tenemos tres vidas: la pública, la privada y la secreta. “Podríamos decir que cada vez son más difusos los límites entre ellas, que cada vez es más difícil encapsular una información que es fluida por naturaleza y fluye, aún más, en los ecosistemas de redes digitales”.

Internet genera nuevas realidades en las que aparecen otras normas y aspectos a tener en cuenta, se habla mucho de la vida en la red pero ¿y de la muerte? ¿qué pasa cuando morimos? ¿permanecerán activos nuestros perfiles y la información que hemos compartido en ellos? ¿tendrían derecho nuestros familiares a acceder a ellos? Te recomendamos la lectura del artículo ¿Qué pasa con mi cuenta de Facebook y Twitter si muero? Publicado por Carlos García León en el periódico Expansión que te aclarará algunos de estos aspectos.

Recuerda, si te gustó el artículo ¡compártelo! Y si quieres comentarnos algo sobre el tema estaremos encantados de escucharte.

También te puede interesar:

Leer un fragmento del libro Sociedad del Conocimiento, Tecnología y Educación.

Conversamos con Ángel Pérez Gómez sobre su libro Educarse en la era digital

Algunas confesiones sobre el proceso editorial a partir del libro Arte y Creatividad en Reggio Emilia

El proceso de edición tiene fases del desarrollo del libro que quizá por el hecho de tratarse de la construcción de algo lleno de vida, recuerdan a las del embrión. Cuando recibes el libro recién llegado de la encuadernación y pasar sus páginas, acaricias el lomo, son inevitables los pequeños chequeos casi automáticos: comprobar la información de la contra, el índice, las imágenes…, se debe parecer mucho a ese momento de contar los diez dedos a un recién nacido.

En la lectura de revisión del libro a veces hay extractos que te emocionan porque te reafirman en la decisión que se tomó en su día de publicarlo.
Esos momentos de descubrir y disfrutar son para mí una de los placeres de ser editora, acabo de tener uno minutos antes de comenzar esta entrada. Estaba trabajando con uno de los capítulos que Vea Vecchi ha querido introducir en la versión castellana del libro Arte y creatividad en Reggio Emilia, y me he encontrado con una conversación entre la autora y Simona Spaggiari una artista visual y pintora que trabaja como tallerista en la Escuela de infancia Diana, donde ambas hablan de la importancia de integrar lo digital como un material más con el que pueden interaccionar los niños.
A continuación hablan de la ética en el mundo digital y la creatividad:
Simona: ésta es otra responsabilidad. Lo que nos puede faltar a nosotros y a los adolescentes es el enfoque ético hacia lo digital. ¿Dónde se aprende? Creo que sostener a los niños para que sean constructores y autores de experiencias digitales, y no solo consumidores, es una de las posibilidades para desarrollar un enfoque crítico. En este proceso resulta imprescindible la continua relación con la belleza y las razones de su naturaleza biológica, donde poder buscar preguntar y encontrar respuestas que nos sostengan en la construcción de una ética y una idea de estética que pueda ser practicada también en el ambiente digital. 

Vea: es una vida rica y poética la que te lleva a usar lo digital de un modo creativo.

Más adelante la autora entrevista a Giovanni Piazza uno de los primeros talleristas hombres que trabajó casi 30 años en la Escuela de infancia La Villetta y ha sido coordinador del Taller Rayo de Luz en el Centro Internacional Loris Malaguzzi.


Vea: pero no hemos introducido, para nada, ‘el aula informática’.

Giovanni: por supuesto que no. Para que un ambiente sea generador de creatividad tiene que tratarse, por fuerza, de un ambiente contaminado. Por eso era, sin duda alguna, la contaminación de los diferentes lenguajes y, en consecuencia, las posibles sinergias lo que indagábamos (con formas diversas) antes que la difusión de lo digital.

Vea: a ti te vi usar el scanner en un modo completamente diverso al tradicional por la primera vez, como una mina de posibilidades, una especie de caja expresiva, así como te he visto construir una sala donde visualmente estaban en relación todas las máquinas: ordenador, pantallas, video proyectores, scanner, máquinas digitales… Se había convertido en un contexto dirección cinematográfica. Este potenciar las posibles conexiones de muchos lenguajes es un aspecto que no ha entrado todavía del todo en las escuelas, y no solo por una cuestión técnica. 
Estos párrafos los marco para poderlos utilizar en la promoción del libro cuando aparezca, son una especie de ecografías que sirven para recordar las impresiones y darlo a conocer cuando sale a la luz.
Y hay algo que también gusta que es encontrar libros en sintonía, leyendo este capítulo me recordaba a la entrevista con Daniel Cassany y Ana Sacristán en la que hablamos sobre Sociedad del Conocimiento, Tecnología y Educación como un adelanto del libro con el mismo título en el que también estamos trabajando.
La entrevista la publicaremos próximamente en el bloc.
¿Qué os parecen estas reflexiones sobre integrar lo digital en el aprendizaje de los más pequeños para utilizarlo de un modo creativo? ¿Lo habéis hecho de alguna manera?