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Carmen Baroja, Zenobia Camprubí y Mª Teresa León: Vidas que merecieron la pena

Vidas que merecieron la pena es el título de la recensión que Elvira Huelves dedica al libro Mujeres con voz propia de Julia Varela.
A partir de los escritos de estas mujeres pertenecientes a la burguesía liberal, la autora intenta conocer la realidad de las mujeres de esta clase social que como las de otras clases, permanecían invisibilizadas.

Julia Varela parte de la premisa de Charles Fourier, que afirma: “los progresos sociales se operan en función de los progresos sociales de las mujeres hacia la libertad; y, correlativamente, la decadencia del orden social se produce en función del descenso de la libertad de las mujeres”,
El libro pretende contestar a la pregunta de ¿Cuáles son las condiciones sociales y políticas que permiten a las mujeres conseguir un mayor grado de libertad y autonomía?, según dicen en la recensión:

“A muchas personas les parecerá redundante hacerse tal pregunta a estas alturas. Sin embargo, la historia da vueltas hasta morderse la cola, a veces, y épocas como la que vivimos, de recesión económica, llaman a retrocesos políticos, sociales y de derechos que se creían adquiridos para siempre. Y ya sabemos que nada es para siempre; las mujeres, especialmente.”

Elvira Huelves finaliza su estudio afirmando que Mujeres con voz propia es: “una aportación importante a la historia de las mujeres españolas, en tiempos en los que lo masculino vuelve a ser el color del paisaje en los medios de comunicación y en los consejos de administración”.
Como pasa en la democracia, ningún derecho dura siempre, si no se defiende cada día. En materia feminista, pese a quien pese, la lucha no ha terminado.

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Celebramos el día de la mujer con las palabras de Marina Subirats

Hoy día Internacional de la Mujer compartimos el prólogo realizado por Marina Subirats para el libro de Madeleine Arnot "Coeducando para una ciudadanía en igualdad" donde reflexiona sobre el papel de la mujer en este mundo globalizado, cambiante y todavía dominado por el androcentrismo.

Puedes ver aquí le texto: http://issuu.com/ediciones_morata/docs/prologo_marina_subirats 

Marina Subirats cree que la educación continúa moldeada por principios androcéntricos

Revista de los Trabajadores de la Enseñanza
Nº 336 Octubre de 2012

Así lo afirma en la entrevista que le realizó la revista T.E.  donde critica la segregación por sexo y advierte del peligro de que las reformas de la educación detengan los avances hacia la igualdad de las mujeres en la sociedad.

Éste es un pequeño resumen de la entrevista que pueden leer completa en este enlace: Entrevista a Marina Subirats (págs. 9-11).

¿Se podría retroceder en igualdad en la escuela pública? Marina Subirats confirma que existe ese peligro si se pretende volver a la segregación en la escuela pública con el pretexto de que se trata de una dimensión de libertad para las familias.

Se plantea la segregación por parte de los centros religiosos porque quieren detener los avances de las mujeres y volver a una sociedad patriarcal.
Los colegios religiosos suelen utilizar como argumento a favor de la segregación, los buenos resultados que tienen las alumnas que se forman por separado. Sin embargo éstas suelen venir de clases sociales acomodadas y de familias donde el nivel cultural es alto. Puede que su rendimiento tenga más que ver con la clase social que con el sexo.

"Una educación diferenciada sólo tiene sentido si se considera que las personas deben tener funciones distintas en la sociedad en función de su sexo. Si se considerara que cada persona puede ocupar cualquier posición ¿qué sentido tiene que se las eduque por separado?"

Afirma que la institución escolar haya pasado a ser mixta, ha disminuido la discriminación por sexo pero aún quedan muchos pasos para llegar hasta la igualdad de género: las mujeres está casi excluidas de los libros de texto.

Julia Varela afirma al final de su libro Mujeres con voz propia: Carmen Baroja, Zenobia Camprubí y María Teresa León: " Corresponde a las mujeres de nuestra generación retomar el testigo de esas esforzadas carreras por la autonomía y la libertad, y transmitir su recuerdo a los jóvenes de las nuevas generaciones, pues únicamente una sociedad que no ha renunciado a ejercitar la memoria puede comprenderse a si misma, e incorporar las experiencias del pasado a la tarea de construir una sociedad mas humana y solidaria."

Continúa Marina Subirats diciendo que a las mujeres se las oculta en un lenguaje masculino, a las niñas se les dedica menos tiempo pero casi nadie repara en esto en un mundo donde el androcentrismo es "lo normal". 
"Hay mucho que hacer para descubir el androcentrismo oculto en nuestros comportamientos, en nuestros hábitos, en nuestros curricula, y poco a poco ir sustituyéndolo por una cultura
que incluya y universalice la figura de las mujeres y los aspectos de la vida que tradicionalmente fueron considerados femeninos, como el cuidado, la atención a las otras personas, etc."

Cuando le preguntan sobre cómo luchar contar la imagen de la mujer que ofrece la publicidad comercial, tiene claro que se puede enseñar a niños y  niñas a criticar el sexismo de los medios de comunicación. Además ellos son capaces de detectar las barbaridades que contienen porque la publicidad refleja una situación socialmente ya superada.
 

En relación a los puestos de responsabilidad en la ciencia y en la educación desempeñados por mujeres, afirma que en su momento aumentaron mucho pero ahora parece que nos hemos estancado. Cree importante relanzar estos temas.

Sobre cómo afecta la crisis que estamos viviendo a las mujeres, dice que la sufren más pues son las personas más débiles quienes más sufren este tipo de situaciones .

Marina Subirats es autora del prólogo del libro Coeducando para una ciudadanía en igualdad de Madeleine Arnot

 
 

Obtener unos mejores resultados académicos para una chica, no significa una mejor situación laboral en el futuro

Así lo explica Carmen Rodríguez en su libro Género y cultura escolar:

Las diferencias en lenguaje les dan una clara ventaja a las alumnas porque la escuela trabaja con una cultura mayoritariamente escrita y la lectura comprensiva es la herramienta de acceso a cualquier tipo de conocimiento. Encontramos un número superior de chicas lectoras y con una mayor comprensión de la lectura9. Sin embargo, lo que aprenden las chicas en la escuela condiciona sus expectativas y elecciones futuras. Obtener unos mejores resultados para una chica no significa una mejor situación laboral en un futuro. Con el agravante de que estas diferencias de género se están utilizando para entender que la escuela discrimina a los alumnos y se está volviendo a reclamar una enseñanza diferenciada para chicas y chicos.

Son reacciones conservadoras ante los avances y logros conseguidos en la igualdad entre los sexos y que significan cambios en las formas de pensar y en la propia configuración de las vidas personales y de la sociedad, difíciles de asimilar. Hay una revitalización del determinismo biológico y del determinismo cultural en la que se añora la tradición y lo que siempre se ha hecho frente a ideas democráticas y de justicia social. Aunque los enfoque feministas en educación tuvieron poco reconocimiento público, se les ha visto como parte del problema y de la causa del desempeño deficiente masculino (ARNOT y MILES, 2005 en ARNOT, 2009).

 

Las mujeres en la esfera pública y el techo de cristal

Madeleine Arnot en su libro Coeducando para una ciudadanía en igualdad, se refiere a la actividad de las feministas en el ámbito de la educación y a su participación por el posicionamiento social de la mujer en la esfera pública:

Como ya hemos visto, los feministas del ámbito de la educación —en especia desde finales de la década de los sesenta—trabajaron sobre todo en lo que podría denominarse la esfera cívica. En términos generales, el énfasis feminista sobre la esfera cívica implicó un compromiso con el estudio del posicionamiento social de la mujer en la esfera pública. Dicho trabajo fue fundamental para revelar la incómoda relación de las mujeres con la toma de decisiones públicas, con las maquinarias de la educación y las formas de regulación patriarcales y, por ejemplo, los discursos públicos masculinos en las escuelas.
El principio organizador en este terreno consiste en la idea de que la representación y participación igualitarias en la esfera pública son cruciales para una ciudadanía plena. Por lo tanto, las mujeres, como miembros secundarios del sistema de gobierno, se esforzaron notablemente por “asimilarse” a la esfera pública mediante iniciativas democráticas liberales en la educación. Dicha asimilación por lo general toma la forma de reformas educativas (por ejemplo, iniciativas curriculares, acción positiva), pero también puede implicar activismo político, sobre todo en torno a la educación (por ejemplo, explicando conceptos como el techo de cristal*).
*Mabel BURÍN, define techo de cristal como “una superficie superior invisible en la carrera laboral de las mujeres, difícil de traspasar, que nos impide seguir avanzando. Su carácter de invisibilidad viene dado por el hecho de que no existen leyes ni dispositivos sociales establecidos ni códigos visibles que impongan a las mujeres semejante limitación, sino que está construido sobre la base de otros rasgos que por su invisibilidad son difíciles de detectar”. (N. del E.)

Género y educación un libro que anima a seguir luchando por la igualdad entre hombres y mujeres

Carmen Rodríguez,  presenta Género y educación, nuevo libro de la colección Razones y propuestas educativas.

¿Cómo surge la idea de hacer este libro?

Este proyecto es una síntesis de las ideas que se han ido forjando durante mi trayectoria profesional dedicada a la reflexión feminista en la educación, a la investigación sobre género y a mi implicación política sobre la igualdad entre hombres y mujeres en la que considero hay que seguir trabajando. Se trata de un tema que suscita reticencias a algunas personas que piensan que la igualdad está conseguida y las desigualdades actuales son fruto de diferencias naturales, tienen especial interés los datos e informes que se muestran en el libro y corroboran las afirmaciones que en él se realizan.
¿Cuáles son sus aportaciones originales frente a otros libros de las mismas temáticas?
Un recorrido por las olas del feminismo reciente y cómo se han concebido los conceptos de igualdad y diferencia en cada momento. Estos conceptos han sido clave en la configuración de diferentes corrientes de pensamiento en el feminismo.
Una propuesta de una teoría liberal de la justicia curricular en educación sensible a las desigualdades culturales, sexuales, de origen socio-cultural, etc. que siempre están atravesadas por desigualdades de género.
Una incursión en el análisis de datos y gráficos actualizados que muestran una radiografía de la situación actual de las relaciones entre hombres y mujeres y las posiciones que ocupan, a la vez que muestra los nuevos problemas y temas que dentro del género y la cultura escolar están apareciendo:(rendimientos de chicos y chicas, educación segregada…)
¿En qué obras te has inspirado?
En la teoría de las capacidades mínimas de Nussbaum y Amartya Sen  que plantean ideas nuevas para lograr la justicia social.  En teóricas feministas como Nancy Fraser, Amelia Valcárcel,  Madeleine Arnot, Sandra Harding o Sheila Benhabib que piensan en la diferencia no como contraste entre culturas  mayoritarias y minoritarias  estáticas sino en términos de un reconocimiento complejo de la identidad. Críticos sociales como Michael Foucault, Pierre Bourdieu y Noberto Bobbio que construyen ideas y conceptos para analizar los símbolos y las estructuras que mantienen las relaciones de poder jerárquicas. En investigadoras e investigadores de la educación como Stephen Ball,  Marina Subirats, Amparo Tomé, Esther Barberá y Pilar Ballarin que han revisado las relaciones de género desde diferentes aspectos de la investigación educativa .
En teorías nuevas sobre la segregación escolar sustentadas en nuevos determinismos biológicos y culturales que proliferan en políticas educativas de países de nuestro entorno y en obras divulgativas de carácter pseudocientífco que vuelven a decirnos a las mujeres que nuestras diferencias construidas a lo largo de la historia no son más que fruto de nuestra naturaleza diferente.

¿Qué aspectos destacarías?
Es una obra teórica y empírica sustentada en literatura y en investigaciones sobre género y educación, aunque los conceptos tienen un sustrato importante de filosofía política, que intenta revisar las aportaciones del feminismo a  la cultura escolar.
Contrasta informes internacionales y datos de la situación actual de las mujeres en el mundo educativo y en la construcción del conocimiento que nos llevan a reflexionar sobre las reacciones conservadoras que se suelen dar en los movimientos sociales cuando se producen determinados avances.
Ofrece un acercamiento a las limitaciones que chicas y chicos padecen en la escuela como consecuencia de los estereotipos sexuales y la cultura que está inmersa en las relaciones, en los contenidos y en la propia organización escolar.
¿A quién se lo recomendarías?
A personas interesadas en las desigualdades sociales de cualquier tipo y especialmente en las desigualdades por la construcción social que se hace en nuestras sociedades de lo que significa ser hombre y mujer.
A cualquier profesor y profesora que esté preocupado por la construcción del género de sus alumnos y alumnas para que no tenga limitaciones en sus elecciones y sean autónomós/as como ciudadanos.
A todos los colectivos interesados en la educación como una posibilidad de transformación social.