mediación


Ediciones Morata participa en La noche de los mediadores

El pasado 3 de noviembre tuvo lugar la Primera Gala Nacional de la Mediación, organizada por la Asociación Madrileña de Mediación. La gala sirvió como encuentro entre diversos profesionales y personas interesadas en el ámbito de la mediación.

Ediciones Morata ha coeditado con la Asociación el libro   Mamá y papá se separan, un álbum ilustrado dirigido a adultos en el que María una niña de seis años, cuenta el proceso de separación de sus padres y cómo la relación mejoró cuando ambos comenzaron un proceso de mediación para llegar a acuerdos. El libro nace con la intención de divulgar la mediación de una manera amable y cercana a través de una historia del día a día.
En el siguiente enlace pueden verse las entrevistas que se realizaron durante la Gala, en el minuto 21 aproximadamente Juan Ramón Lucas habla sobre cómo el libro le ayudó a descubrir en qué consistía la mediación. Afirma que desde un primer momento le atrajo la forma en que estaba contada la historia y la fuerza de los dibujos. En el minuto 47,40 Matilde de Fuentes, la ilustradora nos cuenta algunos de los secretos de la obra.

Reflexiones y recortes sobre el Congreso de Adolescentes y Terapia Familiar

El pasado mes de octubre se celebró en Bilbao el XXXII CONGRESO NACIONAL DE TERAPIA FAMILIAR. Adolescencia y Terapia Familiar en el que se presentaba el libro sobre adolescentes compilado por Roberto Pereira que con motivo del congreso hemos elaborado.

Asistir al congreso después de haber realizado la revisión y lectura en profundidad de este libro, ha sido toda una oportunidad de profundizar en sus contenidos. 
Al mismo tiempo me he dado cuenta de que el libro resultará de gran interés para todos los profesionales que trabajan con familias adolescentes dado que los capítulos del libro ampliaban la información que se transmitía en las ponencias donde los tiempos son más limitados.

Me gustaría recoger aquí de manera muy resumida, algunas reflexiones que se produjeron en el Congreso.

Maturana suele decir que nosotros somos el futuro de nuestros hijos y no al revés, ésta ha sido una de las ideas que se han barajado en estos días, los adolescentes son reflejo de la sociedad en la que viven y por tanto no se les puede entender como seres extraños o desvinculados de ella.
A la hora de mirarles es importante atender a su globalidad y no sólo a aquellas cosas que pueden no funcionar como a los adultos nos gustaría. 
Francisco Javier Ortega decía: 

La sociedad llegará a ser lo que ahora son sus adolescentes, sin que por ello tengamos que llevarnos las manos a la cabeza mientras exclamamos ¡Dios nos ampare! Porque, si bien es cierto que algunos adolescentes son especialmente sensibles a los aspectos menos saludables de la sociedad, también lo es que los adultos tenemos alguna responsabilidad en que esto sea así.
Frente a ciertos discursos alarmistas que hacen mella en algunos adultos, hay que seguir defendiendo (a los hechos y datos me remito) la presencia mayori­taria de adolescentes saludables. Confusos, sí, pero con capacidad y estrategias para adaptarse a un mundo que a veces nos supera a nosotros, los adultos bien entrenados.

Otro punto de interés sobre este periodo de la vida, es que el adolescente necesita de la pesrona adulta para desarrollarse con normalidad. Tal y como afirmaba Jose Antonio Abeijón, el adolescente siempre irá en busca del adulto, éste será el referente a partir del cual puede diferenciarse y si no le encuentra, organizará nuevos caminos algunas veces farragosos y complicados.

Los adultos viven este periodo como una etapa de inquietud y peligro porque según escribe en el libro Francisco Javier Ortega, el adolescente se mueve entre el polo de la inestabilidad psicobiológica y la incer­tidumbre de su futuro aún brumoso. No sabemos qué será de ellos ni qué harán de provechoso con su vida. El otro polo es su necesidad de encontrar espacios de seguridad donde explorar y desarrollar aspectos de su personalidad, aún vaci­lante y frágil.
¿Están los adultos preparados para resistir la mirada de los adolescentes? Éste les va a buscar, porque necesita  hacerlo para confirmar la presencia del adulto. En este sentido Jose Antonio Abeijón habla de distinguir entre la distancia que establece el adolescente hacia el adulto como una necesidad de independizarse y el posible abandono del adulto hacia el adolescente. 
A lo largo del congreso se abordaron aspectos sobre el desarrollo adolescente, problemáticas en los adolescentes, la inmigración, adopción, orientación sexual, trastornos alimentarios…No es mi intención con esta entrada resumir todas las intervenciones sino simplemente rescatar algún recorte de en qué consistió el congreso, toda la información tratada en el mismo está a su disposición en el libro de Adolescentes en el siglo XXI.

Mamá y papá se separan. Un libro para adultos sobre separación y mediación

Estuvimos charlando con la autora Ana Criado y la ilustradora Matilde de Fuentes sobre cómo surgió el proyecto y algunas de sus curiosidades.

¿Cómo surge este proyecto?
 

Ana Criado: El libro “Mamá y Papá se separan” surge de la necesidad de difundir la mediación para dar a conocer la posibilidad y necesidad de separarse/divorciarse de otra forma, de una manera consensuada y responsable.
El proyecto inicial era realizar un PDF en el que a través de diapositivas María una niña de 6 años contara la separación de sus padres.
Ana Criado: Una vez montada la presentación en PDF, se colgó en la web: www.ammediadores.es y se difundió entre mediadores, amigos, conocidos etc… La idea era organizar una cadena de envíos para que todo el mundo conociera la mediación y la labor de los mediadores. Y así lo hicimos, pero ante el impacto de las ilustraciones y el número de personas que contactaron con nosotros, desde la Asociación Madrileña de Mediadores pensamos que había que dar un paso adelante y publicar el cuento en papel

¿Cuáles son sus aportaciones originales frente a otros libros de las mismas temáticas?
Ana Criado: Es el primer cuento que habla de mediación y es la primera vez que una niña de 6 años cuenta la realidad de la separación de sus padres. No es un manual, no es una tesis, es una historia real, es lo que se vive en las familias en los casos de ruptura. Es la primera vez que los niños tienen la palabra y explican cómo lo ven ellos: no entienden nada y se sienten culpables. Lo único que saben es que necesitan y quieren por igual a mamá y a papá.

¿Por qué se han utilizado este tipo de dibujos?, ¿cuál era su objetivo? 
Matilde de Fuentes: Cuando Ana me propuso la idea busqué dibujos de niños para ver como cuentan ellos la separación de sus padres. Algunos dibujos eran desgarradores.
A lo largo del libro para expresar gráficamente la tensión y el contraste de situaciones felices y situaciones dolorosas, he jugado con el color y con su ausencia.
Los primeros dibujos del libro buscan reflejar tranquilidad y alegría; cuando a María le va bien, todo es una explosión de color. El color lo inunda y enmarca todo.
A medida que la situación se tensa y los niños perciben que las cosas van mal desaparece el color del fondo, los cuerpos adquieren proporciones grotescas, los rasgos son agresivos y los dibujos se escapan de los límites del papel, intentando reflejar inquietud, desequilibrio y miedo.
Los saltos de ritmo del texto y las letras manuscritas apoyan los cambios que los niños acusan y sufren durante todo el proceso.

¿Cuál sería la ilustración que elegirías?, ¿la más especial?
Matilde de Fuentes: El dibujo que creo que representa mejor el miedo, la angustia y la indefensión que sienten María y su hermanito, es uno en el que los dos aparecen muy pequeños, encajonados en medio de dos edificios oscuros, gigantescos y siniestros. La escala de los niños, choca con la escala de los edificios. Están solos, no entienden nada y tienen miedo. En sus gestos y en su mirada los niños vuelcan la angustia y la impotencia que sienten ante lo que ocurre a su alrededor.

¿Por qué elegiste a una niña como narradora?
Ana Criado: No sé si hay alguna obra parecida. Mi idea era contar la historia desde el lado de los que no deciden, pero sufren y padecen en primera persona de las decisiones de sus padres. Quería que los progenitores se dieran cuenta de que además de su propio sufrimiento, también sufren los niños por los enfrentamientos, las descalificaciones, las separaciones prolongadas de uno u otro progenitor. El problema no es separase/divorciarse, sino hacerlo de forma no consensuada. El drama surge cuando los progenitores no deciden ellos mismos sobre cómo quieren que se relacionen en un futuro los miembros de su familia, sino cuando comienza la interposición de denuncias, demandas, recursos, burofaxes etc. ya que son terceros: abogados y jueces quienes deciden en su lugar.

¿Qué aspectos de la obra destacarías?
Ana Criado: El cuento es ameno, directo y llega al corazón por la inocencia con la que María cuenta su historia. No podemos olvidarnos de que representa a muchos niños que han estado, están o van a estar en su situación.
El libro finaliza con una breve explicación sobre lo que es la mediación y lo que hacemos los mediadores. Asimismo, con el fin de dar respuesta a la necesidad de encontrar un mediador por parte de los lectores se informa acerca de empresas que ofrecen mediación y formación en mediación.

¿A quién le recomendarías este libro?
Ana Criado: A todas las parejas incluso aquellas que ahora están bien porque nunca se sabe. Pero fundamentalmente a aquellas que están pensando en separarse, o las que están en pleno proceso, incluso a aquellas que ya separadas tienen todavía conflictos entre ellos.

Creo que este libro puede convertirse un regalo muy útil por parte de un amigo que conoce la situación de parejas en su entorno que están en un momento difícil de su relación. Con este libro ya no hace falta implicarse dando consejos, ni alinearse con uno o con otro. Simplemente se regala con una nota: “En estos momentos tan difíciles alguien os puede ayudar: un mago”.