justicia social


Los recortes en educación destruyen la filosofía de la escuela pública

Ésta es la transcripción de la entrevista realizada a Jurjo Torres esta semana en La voz de Galicia para hablar sobre la situación de la educación en España y las consecuencias de las medidas que quiere adoptar el Ministerio de Educación.
El objetivo de la entrevista a Jurjo Torres es analizar las reformas en educación que se han planteado en España. Afirma que estamos tan alborotados por las noticias económicas, que a veces no llegamos a analizar todos los cambios que se están produciendo en este país con la excusa de la crisis económica.

 
¿Cuáles son las consecuencias de los cambios que ha realizado este Gobierno?
Estas medidas destruyen la filosofía del sistema educativo. Un sistema que buscaba formar una ciudadanía informada, justa, con valores de justicia, solidaridad cooperación, inclusión. Una educación que ayudara a corregir las desigualdades que había en la sociedad.

Todas esos valores y motivaciones desaparecieron en favor de otros como la calidad, el emprendimiento, la competitividad o excelencia. Aunque suenen bien, están distorsionadas porque ¿Qué profesional no desea que su trabajo sea excelente o de gran calidad? El problema surge con lo que hay debajo de estos conceptos y cómo se está utilizando.

El borrador del anteproyecto de ley orgánica que llaman de mejora de la calidad del sistema educativo contiene medidas de destrucción del sistema público e inclusivo.

Se está proponiendo recortar la troncalidad del derecho de una educación que comprenda hasta los dieciséis años, porque a los trece años los estudiantes ya dispondrán de un número de materias optativas para que puedan orientarse hacia la formación profesional. A los 15 años tendrán que decidir si van a FP o a bachillerato.

Contribuye a generar desigualdades, porque se reagrupará al alumnado que tiene más dificultades de todo tipo. Lo justificarán diciendo que estos son los que tienen dificultades de aprendizaje pero ya se sabe quiénes irán a este tipo de grupos: inmigrantes, personas con discapacidad, con dificultades de aprendizaje.
Esto lo sabemos por lo que pasó en este país, pero también por lo que ha pasado en otros donde se han adoptado este tipo de medidas.

Otra de las medidas que se han adoptado es aumentar el tiempo de algunas materias:
Ahora mismo España, según datos estadísticos es uno de los países con mayor tasa de horas de escolaridad tanto en educación infantil como en primaria, por lo que no resulta previsible que aumenten las horas de escolaridad ni los días lectivos. ¿A qué materias se les restará tiempo para dárselo a estas otras?

Hay un discurso del Ministro de Educación pero también de otros Ministros que dice que estas medidas se deben a la crisis económica, las modificaciones en educación, ¿forman parte de un plan o realmente tienen que ver con que el país no da para más?

Es una política que apuesta por la desigualdad de oportunidades, incluso en el lenguaje que tienen.
Utilizan argumentos infalibles, recurren a Dios, Esperanza Aguirre titulaba un artículo que ha aparecido recientemente en el ABC “Por un bachillerato como Dios manda”, ¿cuántas veces escuchamos a Rajoy utilizar la muletilla “como Dios manda?”.

No se puede discutir nada porque actúan como si sus medidas fueran infalibles, no existe ningún debate sobre educación, los debates que proponen son falsos. Wert ha dicho que abrían una web en el Ministerio para contestar a estas medidas, pero luego dice que aunque a la gente no le gusten estas medidas, es la decisión que se ha tomado y no hay vuelta atrás. Surge entonces la duda de si hay un debate o no lo hay, porque si lo hay es necesario poder reconocer la posibilidad de haberse equivocado y esto en educación no existe.

Se trata de unos cambios no debatidos, no se escucha la voz de los profesores y profesoras, tampoco la de los expertos e investigadores en educación.

No sólo no se escucha al profesorado sino que las medidas de recorte se toman acusando. Todo este tipo de políticas lleva un tiempo con un discurso de base: “los profesores y profesoras son una panda de vagos, lo único que quieren es trabajar menos y muchos días de vacaciones…” Y con ese discurso que va calando, se justifica por ejemplo el “usted tiene que dar más horas de clase porque las que trabaja son muy pocas”, pero esas horas, ¿cuándo se van a preparar?, ¿cómo se programan?, ¿cómo se actualizan? Nada de eso se discute.

¿Podemos considerar que la comunidad de Madrid o ciudad de Madrid fue un poco el laboratorio de estas políticas que quiere extrapolarse al resto del Estado?

Sí, porque además su Presidenta Esperanza Aguirre cuando estuvo como Ministra de Educación en el Gobierno de Aznar aplicaba las políticas neoliberalistas. Si a Esperanza Aguirre se le pasara un examen sobre políticas neoliberales, sacaría matrícula de honor.

Sabe dónde invertir, dónde recortar, qué mensaje nuevo lanzar para despistar.

¿Qué tipo de escuela hay en Madrid?¿Cómo ha acusado la educación pública las políticas educativas de Esperanza Aguirre?

Han supuesto una destrucción de la escuela pública. La Comunidad de Madrid va a la cabeza en España en cuanto al número de centros concertados a los que se les están regalando los terrenos y dándoles ayudas para la construcción. Estos centros están dirigidos por órdenes religiosas, algunas de ellas fundamentalistas como el Opus Dei o sobre todo los Legionarios de Cristo que se vieron muy beneficiados por los donativos de este tipo por parte de la Comunidad de Madrid.

El profesorado este año reventó y ha pasado todo un curso con reivindicaciones, que conocemos a través de las famosas camisetas verdes. Han pedido argumentos y han dado argumentos.

Sería un círculo vicioso porque a consecuencia de esos favoritismos las escuelas públicas tienen problemas por lo que sus resultados son peores…

Los recortes económicos que están sufriendo son brutales y se aplican a todo, que pasan de la calefacción, hace poco los libros de texto eran material gratuito, también el material curricular, ahora son de pago.
Pero sobre todo están intentando demonizar a la escuela pública y dar una mala imagen de los funcionarios, para poco a poco reforzar la escuela privada.

Además en Madrid llevan tiempo utilizando la herramienta de los rankings externos para evaluar al alumnado. Y aunque la ley dice que están prohibidos esos rankings, a ellos les da lo mismo piden los resultados y sacan sus propias conclusiones.

Los resultados dicen que la escuela pública está mal, pero mal porque están distorsionando continuamente lo que significa la medición. Porque se miden sólo los output pero no los inputs. Evalúan lo que los estudiantes aprendieron, sin tomar en consideración las inversiones que se hicieron en esas escuelas, ratios de ese profesorado, número de profesores, programas de actualización, los recursos que se destinan al aprendizaje como las bibliotecas.

Si lo comparásemos con el atletismo (ahora que estamos con los Juegos Olímpicos) sería como si en una carrera de 100 metros lisos se dijera que el ganador es el que llega antes a la meta pero sin tener en cuenta el lugar de salida.

A esto se une la famosa falacia que dice que las familias podrán elegir centro educativo, eso no esa así sino al revés, son los centros los que escogen al alumnado.

Porque lo que les interesa es que el alumnado tenga buenos resultados para luego decir que esos centros son maravillosos y para eso recurrren a instrumentos que les da la administración, como poner idearios. Si se dice que un centro es de ideario católico: eliminé de un plumazo la población gitanos, la población musulmana o la atea.

En la última modificación dicen los baremos para que las familias puedan elegir centro. El centro podrá poner un punto que tenga que ver con su filosofía. Esto le da la posibilidad al centro de sesgar suficientemente a su población.

Otras medidas son el incremento del 20% de alumnos por aula o en el caso de Galicia algo que llamó mucho la atención la vuelta a las escuelas unitarias para niños y niñas de entre 6-12 años.
La ratio poco importa, lo que importa más es la homogeneización del alumnado.
El aumento de alumnos por aula en colegios privados o concertados no les importa tanto, porque el tipo de niños y niñas que acuden a estos centros es más homogéneo que el de la pública.

Pero en la escuela pública donde en una clase puede haber alumnos cuyas familias tengan dificultades económicas o que provengan de familias desestructuradas, otros con dificultades de aprendizaje, inmigrantes que no dominan el idioma. Aquí la ratio importa mucho porque ¡cómo va a hacerse el desarrollo de un currículum personalizado si hay que atender a alumnos con tantas dificultades! Ahí variar mínimamente la ratio que cuando hablamos de este tipo de población, ya es una ratio alta, eso es demonizar este tipo de escuela y contribuir a que en un futuro tenga muchos problemas.

Otra de las medidas de las que se está hablando es la de los cambios en la evaluación con la recuperación de las antes llamadas revalidas

Es un sistema que intenta ya ir jerarquizando al alumnado y ver cómo puede ir eliminando a una parte del alumnado cuanto antes o enviándoles a las ramas menos cualificadas. Es una manera de volver a desprestigiar una rama que ya tenía bastante éxito como era la formación profesional, porque a ella acabarían yendo los grupos sociales más desfavorecidos.

Pero además tiene otro efecto más perverso porque significa una política de control y de censura de lo que se enseña en cada centro, de los proyectos curriculares y está demostrado, no se trata de una previsión. Yo me dedico a analizar a otros países y está comprobado que en los sitios donde hay pruebas de ese tipo, ese año se dedica exclusivamente a enseñar a los estudiantes a responder a esa prueba. En España tenemos el ejemplo del último año de bachillerato, que se dedica a prepararse para la prueba, en vez de a una evaluación integral del alumno.

¿Quién va a hacer estos test?

Este será otro de los grandes negocios del futuro, que en parte ya está abierto, como van a ser evaluadores externos, agencias externas.
Pasar esas pruebas a todo el alumnado del país en tres momentos, es un negocio impresionante. En Madrid se encargó a una empresa de test. Eso ya está distorsionando porque se está evaluando con una prueba de lápiz y papel, en un día. Cuando se estaba cuestionando este tipo de evaluación puntual, que no tienen en cuenta la evolución del alumando a lo largo del tiempo, ni el trabajo durante el curso.

Una prueba un día te puede salir mal porque estás nervioso, eso a veces se ve con los estudiantes. Yo cuando pongo una prueba final, les aclaro que es para la gente que no ha venido periódicamente a clase porque al resto les conozco. Y puedo entender que un alumno rinda mal un día y tener en cuenta el trabajo a lo largo del curso.

Ahora se habla mucho de la cultura del esfuerzo en comparación con sistemas educativos anteriores donde los alumnos podían repetir curso:

Eso era un mito, podía darse en algún caso pero no es en la mayor parte de ellos.

No hay nadie que no se esfuerce, todas las personas lo hacen cuando ven que aquello por lo que se va a esforzar merece la pena.

En una de mis publicaciones ponía el ejemplo de si el Corte Inglés dijera que van a cerrar sus tiendas porque la ciudadanía no se esfuerza por venirnos a comprar. Si escucháramos ese mensaje, pensaríamos que están locos.

La cultura contraria del esfuerzo es la de la motivación que habla de cómo podemos interesar a los estudiantes, hacerles ver que esto que estamos haciendo es relevante.

Las políticas de evaluación externa de aumento de la importancia de los contenidos, está llevando a que cada vez los estudiantes le vean menos sentido a eso que estudian.

Una de las preguntas que hacíamos en formación del profesorado (cuando se dejaba preguntar) era para qué sirve eso que estudian, para qué les servirá en el futuro.

Antes íbamos camino de un currículum más transversal, donde los estudiantes se enfrentaban a temas más globales desde distintas persperctivas.

Ahora se pretende agrupar la información meterla en la cabeza del alumno como si fuera una coctelera y pedirle que la saque organizada. Si mezclamos la sobrecarga de contenido con la evaluación externa, ¿qué sentido tendrá la educación?

En la universidad, se ha restringido el número de becas y se han subido las tasas universitarias

Esta es una política que servirá para eliminar a gente del sistema. Con la política de igualdad de oportunidades se procura dar más al que tiene menos, atacar esa política de igualdad supone crear malestar en los que vienen con más limitaciones, esto es a los grupos sociales más desfavorecidos o grupos sociales favorecidos que entraron en paro y pobreza(cuyo número está aumentando de manera considerable).
Las medidas aplicadas en la universidad suponen una situación de discriminación y sobre todo de vuelta a un sistema educativo elitista.

Personas que podían rendir bien, en la medida en que entren dentro de un sistema educativo de baja cualificación con un ambiente de aula muy heterogéneo y profesorado muy sobrecargado, no va a ser capaz de tener un buen rendimiento.
Se estará creando una sociedad desigual que genera injusticia y hace que ciertos colectivos se vean desfavorecidos, con menos oportunidades y encima dándoles el mensaje de que es por su culpa.

Yo siempre digo que el genoma humano ya se descodificó y no se encontró el gen de la inteligencia, después de todo el dinero que se ha invertido en este tipo de investigación que procuraba buscar una explicación más biologicista de las diferencias individiuales, no se ha encontrado.

Era una manera de echarle la culpa a la naturaleza y no a la sociedad de que tenemos una sociedad tan desigualmente construida y organizada que estamos generando cantidad de injusticias. Estamos haciendo que muchos colectivos sociales se lleven la peor parte y encima convenciéndoles de que en realidad es por su culpa.

Parece que ha habido alguna novedad con respecto a España en el informe de Pisa
Hay un cierto silencio mediático en torno a este tema. A Pisa le corresponde hacer un informe este año que se publicará el siguiente. Y además de evaluar las tres competencias que suele tener en cuenta: alfabetización matemática, alfabetización científica y comprensión lectora (no lectoescritura), se introduce una nueva dimensión, llamada educación financiera pero sólo ocho países de la OCDE van a introducir este tipo de pruebas. Si observamos el listado de los países participantes en la prueba, ninguno de los países que llamamos de estado de bienestar : Finlandia, Suecia, Alemania no aplicarán esa prueba, pero España sí.

Ahí se marca una clara reorientación porque qué materias son aquellas que van a aumentar el 25%, las que Pisa visibiliza pero ¿cuáles invisibiliza PISA? Pero además después de la evaluación, dirán que en España el nivel de los niños y niñas sobre educación financiera es muy bajo.

¿Qué contenidos se supone que se van a evaluar dentro de esta materia?

Imagino que son cuestiones de préstamos, porque no se llama curiosamente educación económica sino financiera. Además dice el ministerio que los contenidos académicos, la formación del profesorado y los materiales didácticos le corresponden a tres instancias: la Comisión Nacional del Estado de Valores, Banco de España y el Ministerio de Educación.

¿A qué se debió la crisis financiera? A que la gente quienes la generaron sabían pocas financias o a que carecían totalmente de ética.

Y ahora serán ellos los responsables de decidir los contenidos educativos…

Me gusta leer los informes de la OCDE, aunque es una organización que relativizo mucho. La OCDE advierte de la necesidad de formar a la sociedad en esta materia porque:

-Las familias tendrán que tomar más decisiones sobre inversiones para el futuro, como los planes de jubilación. Antes el Estado se hacía cargo de las pensiones a través de la Seguridad Social pero en un futuro desaparecerán.
-También sobre planes de mantenimiento de la salud, las familias tendrán que pensar en contratar seguros privados porque ya no habrá sanidad pública.
-Tendrán que tomar más decisiones sobre las inversiones en educación porque de sus hijos e hijas porque los másteres habrá que pagarlos.

Volviendo al informe de PISA, ahí se miden tres dimensiones: comprensión lectora (no lectoescritora), alfabetización matemática, alfabetización científica. Pero hay muchos aspectos que Pisa no tiene en cuenta. Si nos fijamos en el libro de Justicia Curricular observamos que lo que no evalúa PISA es una tabla que ocupa una página entera.

Lo que no mide Pisa son dimensiones del sistema educativo que llamábamos educación integral para poder educar a una persona en todas sus dimensiones. Parece que no importa que tengas una formación ética, que sepas situar un acontecimiento histórico, la formación literaria, la capacidad de analizar de manera crítica, la formación deportiva, la educación afectivo-sexual. Estos son los objetivos que tiene en mente el profesorado porque todavía se ha formado dentro de la filosofía de una formación más integral, que había que atender a dimensiones.

¿Y por qué Finlandia que es uno de los referentes de la escuela pública en el mundo decide que no le interesa que se someta a su alumnado a estas pruebas?

A Finlandia, no le interesa la educación financiera como materia porque su población no tiene que tomar decisiones sobre la inversión en planes de pensiones o en temas sanitarios o de educación, ellos eso lo tienen cubierto porque saben que está garantizado por el Estado, por los impuestos que están pagando. Lógicamente es una contradicción, hace diez años cualquier político diría que las medidas que se están tomando son una locura. Diría que esto para un país subdesarrollado que todavía no tenga cubierto este tipo de cuestiones pero un país que tenía construido un estado de bienestar, no tiene sentido.

Yo he escuchado de pequeño que había que ahorrar por si venía algún tipo de enfermedad, pero mi hija no, ella creció con un sistema público sanitario.

¿Cuál sería la situación de la escuela en España en la actualidad en comparación con la de los años 70?

La escuela mejoró mucho y se consiguieron grandes avances. Aumentó el número de personas escolarizadas en gran medida. Porque el periodo de escolarización se amplió hasta los 16 años.
Incrementar la edad de escolarización hasta los 16 años, aunque exista una tasa alta de fracaso escolar, requiere de un sistema educativo muy bueno porque si no el fracaso sería mucho mayor. Porque tasas de fracaso que ahora se tienen a los 16, antes se tenían a los 14. También incrementó el número de personas con bachillerato hecho y que accedían a la universidad, etc.

Los datos de Eurostad dicen que la población española de 25 a 29 años en un 44% de esas personas que están trabajando están sobrecualificados para las tareas que desempeñan. Cuando la media de Europa es del 19%.

Aquí tendemos mucho a flagelarnos por la calidad de nuestra formación pero por ejemplo Alemania que ahora sería la referencia, se apresura a contratar profesionales españoles…

Ingenieros, arquitectos, médicos,…demonizamos el sistema educativo mientras Europa pide que les mandemos a nuestros profesionales. Y al mismo tiempo los profesionales que están trabajando están sobrecualificados. Lo que habrá que analizar es qué tipo de empresas públicas genera el Estado y qué tipo de modelos empresariales tenemos aquí que están desaprovechando las capacidades de los profesionales que otros países sí valoran.

Tanto las empresas españolas públicas como las privadas, no reconocieron el capital cultural que teníamos .

Como última pregunta, parece que esta reforma va para delante, teniendo en cuenta como están repartidas las mayorías en el Parlamento Español ¿Qué tipo de sociedad va a construir el sistema educativo?

A una sociedad dualizada, ya teníamos un sistema educativo dualizado, los centros educativos están fragmentados: colegios por sexos, colegios por clases sociales, colegios por etnias, colegios por religiones,…

La apuesta que teníamos en España era por una escuela pública, obligatoria y gratuita. Queríamos formar una ciudadanía donde las personas se conocieran unas a otras y se vieran como iguales. Donde a través de la escuela personas de otras etnias, religiones, clases sociales y las personas con discapacidad pudieran convivir porque pueden. Prueba de ello es las generaciones de adolescentes que tenemos que se han criado en un modelo más inclusivo.

Todo esto se viene abajo cuando empezamos a interesarnos por los rankings, por los contenidos, por la evaluación. Lo único que se busca es ver cómo se puede eleminar a este tipo de personas de los centros, y concentrarlos en escuelas guetos que es lo que está pasando ahora. Yo utilizo una metáfora, de que en lugar de escuelas se están construyendo clubes. Los clubes defienden intereses privados donde se agrupan las personas que comparten un interés, la escuela era todo lo contrario.

La escuela era un lugar donde trabajábamos juntos independientemente del sexo, de la clase social, de la etnia, de nuestra sexualidad, donde aprendíamos a convivir, porque luego íbamos a tener que vivir juntos y el único espacio que teníamos para aprender a hacerlo era la escuela. Eso se está rompiendo con lo que me temo que tendemos a una sociedad donde empecemos a sospechar unos de otros.

Zygmunt Bauman define una ciudad como un lugar repleto de desconocidos sospechando unos de otros. Y el sistema educativo por desgracia es posible que contribuya a que sigamos sospechando unos de otros.

Jurjo Torres un placer escuchar sus palabras, teníamos muchas ganas de hablar con usted y de hablar de educación y de la sociedad que estamos construyendo. Que al final es de lo que hablamos cuando nos referimos a educación. Muchas gracias y ojalá que sus pronósticos no se cumplan

No, yo creo que el futuro lo vamos a decidir entre todos, porque creo que la ciudadanía cuando se da cuenta de las cosas se moviliza y lo está haciendo, en este momento las calles de Madrid están tomadas

Un ejemplo de resistencia pacífica organizada contra los nazis

En el libro Responsabilidad por la justicia,  Iris Marion Young habla de un ejemplo de oposición pública que todo el mundo deberíamos conocer. Se trata de la efectiva oposición que llevó a cabo el pueblo danés a colaborar con la política alemana de deportar judíos.

Las historias de Arendt sobre acción política eficaz tienen lugar fuera de Alemania, siendo la de los daneses la más ejemplar. Arendt introduce el relato como un paradigma de la acción política colectiva:

“Resulta difícil vencer la tentación de recomendar que esta historia sea de obligada enseñanza a todos
los estudiantes de ciencias políticas, para que conozcan un poco el formidable poder propio de la acción no violenta y de la resistencia, ante un contrincante que tiene medios de violencia ampliamente superiores”. Desde el rey en adelante, los funcionarios daneses anunciaron públicamente su oposición a la política alemana de deportar judíos. Cuando el gobierno sueco se negó a dejar pasar por su país a las tropas alemanas, los trabajadores de los muelles daneses se pusieron en huelga y se negaron a atender a los barcos alemanes. Un amplio número de participantes en el país, incluyendo funcionarios del gobierno, policías, pescadores y otros muchos ciudadanos corrientes de Dinamarca, cooperaron en un proyecto estrechamente organizado y efectivo para localizar a casi todos los judíos del país, cualquiera que fuera su origen nacional o ciudadanía, para llevarlos a los muelles y transportarlos en barco en el silencio de la noche hasta quedar a salvo en Suecia. Frente a la oposición pública y resistencia organizada a las políticas nazis, los oficiales alemanes destinados en
Dinamarca cambiaron su actitud, sin poner objeciones a esfuerzos para prevenir las acciones de los daneses. Arendt relata otros ejemplos de oposición pública a la policía alemana de deportación y asesinato. Una vez que el gobierno de Vichy entendió que sus propios nacionales, y no solo los refugiados, eran los objetivos, se negaron a cooperar. En Holanda, los estudiantes fueron a la huelga cuando los profesores judíos fueron despedidos y en respuesta a las deportaciones a los campos de
concentración hubo una oleada de huelgas. En Bulgaria el parlamento se pronunció en contra de los campos de concentración y el pueblo tomó las calles en Sofía para intentar detener el transporte de judíos.

La autora afirma que cuando se coordina y se involucra a un gran número de personas, la acción casi siempre es efectiva. “Resultó que los nazis carecían de personal y de fuerza de voluntad para seguir siendo “duros” cuando se enfrentaban a una oposición decidida” 

Dos ejemplos de lucha contra la injusticia global: sweatshops y sandblasting

Versace anuncia que prohibirá la técnica letal del sandblasting para sus vaqueros Ésta se utiliza para generar el efecto de desgaste en los vaqueros. Se ha demostrado que produce unos efectos letales en quienes la realizan. 

Que Versace haya tomado esta decisión es consecuencia de la Campaña Ropa limpia cuyo objetivo es concienciar a las grandes marcas para que exijan unas condiciones de calidad para los trabajadores que desarrollan sus productos, aunque ellos no sean los responsables directos de los mismos.

En el libro Responsabilidad por la justicia, Iris Marion Young recoge una iniciativa similar la del movimiento anti-seawtshop. Os animamos a leerla para descubrir cómo se puede luchar contra un fenómeno de injusticia global:

“En las últimas décadas, un movimiento en contra de los sweatshops (talleres de trabajo esclavo de industria textil ubicadas en países menos desarrollados), ha llamado la atención por las condiciones en las que se producen pantalones, vestidos, camisas, zapatos y otros artículos textiles, en muchas partes del mundo. A través de folletos y demostraciones, los activistas han hecho un llamamiento a muchos agentes, a menudo muy ajenos a los trabajadores, para asumir la responsabilidad por sus condiciones laborales.

Aunque esto parece una exigencia extraña, ha resonado en muchas personas y el movimiento ha tenido cierto éxito en un período de tiempo relativamente corto.
Los activistas anti sweatshop han alzado protestas a las instituciones que adquieren ropa al por mayor, tales como los ayuntamientos 2, o que marcan las prendas con su nombre o logo, como es el caso de algunas universidades 3, para asumir la responsabilidad por las lamentables condiciones bajo las que se confeccionan, a menudo en fábricas al otro lado del mundo. Los activistas del movimiento social también han repartido octavillas en la puerta de tiendas de ropa de marca tales como Gap, Nike o Disney, o vendedores de ropa al por menor más genéricos como Target y Walmart, tras explicar que una buena parte de la ropa vendida en estas tiendas se produce bajo condiciones de explotación. Por lo general no piden a los consumidores que boicoteen la compra de los productos, sino que les urgen a contactar con los vendedores de marcas y exigir que presionen a los productores a quienes contratan para que mejoren las condiciones de sus trabajadores.

Muchas instituciones e individuos encuentran absurda la idea de que los consumidores y los vendedores asuman la responsabilidad por las condiciones laborales de fábricas situadas lejos, a menudo en otros países. Si las personas que producen la ropa que comercializamos y compramos deben trabajar en condiciones infrahumanas, dicen, esto no tiene nada que ver con nosotros. Son los dueños y gerentes de las fábricas quienes deben cargar con la culpa. A pesar de la aparente falta de sentido de esta disociación, los requerimientos del movimiento parecen haber tocado una tecla en muchos individuos e instituciones.

Pocos negarían que los dueños y gerentes de las fábricas son en parte responsables por las condiciones de explotación de los trabajadores. Sin duda, a muchos de ellos se les debería atribuir la responsabilidad bajo los modelos de responsabilidad contractual o penal. Sin embargo, debido a las prácticas generalizadas, los procesos sociales y económicos estructurales y la naturaleza extendida de la industria textil en particular, existen buenas razones para creer que otros muchos comparten también la responsabilidad de mejorar las condiciones laborales incluso en otros países. Aquí tenemos un caso donde la culpa en el sentido de responsabilidad se puede imputar debidamente a otros muchos que también tienen la responsabilidad política.”

Este extracto servirá como ejemplo de una iniciativa global de lucha contra las condiciones de explotación laboral en países menos desarrollados. Si volvemos al tema del sandblasting, otras marcas como: Zara, H&M, Levi’s, Diesel o Lee a pesar de que se comprometieron hace un año a abandonar el sandblasting, no han cumplido con su compromiso, como puede leerse en esta noticia: Las principales marcas de ropa siguen fabricando vaqueros mortales . Por lo que todavía serán necesarias más movilizaciones para lograr que esta técnica deje de utilizarse.

Empatía, responsabilidad y justicia social frente a la crisis

Anthony Lake director general de Unicef, afirmaba ayer en una entrevista que la crisis aumenta la empatía de la gente, Resaltaba un hecho extraordinario que se ha producido en España: “mientras los fondos para ayuda humanitaria descienden, el apoyo de los españoles a Unicef incrementa”.

Empatía y colaboración frente a la injusticia

Esta movilización de las personas para colaborar con Unicef, recuerda a la propuesta que hace la reconocida filósofa política Iris Marion Young  cuando afirma que uno de los principales pasos para luchar contra la injusticia estructural es considerarse como parte de ella y actuar. En esta cita, la autora habla de los cambios que podrían hacer los distintos agentes para luchar por la justicia social.

La responsabilidad política en relación a la injusticia estructural, en efecto, debería implicar exigir a las instituciones internacionales y estatales que desarrollen políticas que limiten la capacidad de los actores poderosos y privilegiados para hacer lo que quieren sin tener en cuenta el efecto acumulativo sobre los demás, y fomentar el bienestar de los actores menos poderosos y privilegiados. Sin embargo, de la misma manera que la acción ejerce una presión pública sobre los actores privados poderosos, la lucha contra la política estatal también debería entrañar una crítica vocal, contestación organizada, y medidas de indignación y presión pública organizada.

Cita extraída de Responsabilidad por la justicia de Iris Marion Young
Fotografía de la exposición de escultura de Cornelis Zitman.

El cambio social sólo llegará asumiendo una responsabilidad compartida

Recogemos aquí un extracto del libro Responsabilidad por la justicia en el que la autora habla de los factores que son necesarios para que se produzca un cambio social.
“¿Cómo pueden los agentes que deciden asumir la responsabilidad compar­tida de la justicia hacer un cambio social? Por lo general, la perspectiva de un cambio significativo es escasa. Las tendencias de los procesos sociales apuntan a que, si la mayor parte de la gente se muestra indiferente a su funcionamiento y simplemente intenta jugar según las reglas y perseguir sus fines legítimos, las injusticias estructurales continuarán. El cambio social requiere en primer lugar hacer esfuerzos especiales para crear una grieta en el proceso, al involucrar­se en debates públicos que reflejen sus proyectos, dar publicidad a los perjuicios ocasionados a las personas desfavorecidas y criticar a los agentes podero­sos que alientan las injusticias o al menos permiten que sucedan. Sería bonito que hubiera medios mediante los cuales los agentes organizados interesados en la justicia pudieran instituir cambios en los sistemas que, una vez por todas, generaran justicia. Pero no es así como funciona.

Probablemente se preguntarán “¿Y qué hay de los Estados? Aún no se ha dicho nada sobre lo que puede y debería hacer el Gobierno para remediar la injusticia. ¿No es responsabilidad principal tanto de las víctimas de la injusticia como de sus aliados demandar que el Gobierno corrija la injusticia, por ejem­plo, al poner en práctica regulaciones que limiten coercitivamente la capacidad de los actores poderosos de aprovecharse de los procesos estructurales y forzarlos a asistir y prevenir el daño que causan sus actividades? Cuando las cuestiones de la justicia involucran procesos transnacionales, ¿no son las instituciones inter­nacionales como la Organización Internacional del Trabajo, o la Organización Mundial del Comercio, o la Organización Mundial de la Salud, los agentes funda­mentales que deberían fomentar la justicia?”
(…)
Los Estados y las instituciones internacionales son en efecto agentes pode­rosos e importantes, relevantes para modificar los procesos estructurales y hacerlos más justos. A veces pueden limitar el poder de otros agentes podero­sos o reorganizar el alineamiento de incentivos entre una diversidad de agentes para coordinar la acción que dan lugar a resultados justos, y otras veces pueden organizar políticas y programas que mejoran directamente las circunstancias de las personas desfavorecidas. Sin embargo, los Estados hacen pocas o ninguna de estas cosas, pero la razón principal no es que sean siempre corruptos o incompetentes. En la mayoría de los casos es porque las leyes y prácticas de estas instituciones están más alineadas con el poder y los procesos que produ­cen o perpetúan la injusticia que con aquellos que buscan debilitarla. No pode­mos pretender que las instituciones internacionales o estatales hagan de árbi­tros en una lucha entre los intereses que producen los procesos estructurales con resultados injustos y los intereses en cambiar esos procesos. Las políticas y programas que aprueban las organizaciones internacionales y estatales tienden cada vez más a reflejar el resultado de esas luchas en lugar de equilibrarlas o adjudicarlas.
Así pues, la responsabilidad política en relación a la injusticia estructural, en efecto, debería implicar exigir a las instituciones internacionales y estatales que desarrollen políticas que limiten la capacidad de los actores poderosos y privile­giados para hacer lo que quieren sin tener en cuenta el efecto acumulativo sobre los demás, y fomentar el bienestar de los actores menos poderosos y privilegia­dos. Sin embargo, de la misma manera que la acción ejerce una presión pública sobre los actores privados poderosos, la lucha contra la política estatal también debería entrañar una crítica vocal, contestación organizada y medidas de indig­nación y presión pública organizada.”

Menos ejemplaridad, más responsabilidad  es el título de un artículo publicado por Manuel Cruz en El País en el que a partir de la polémica suscitada por el comportamiento de los poderosos y los políticos,  se hace alusión al concepto de responsabilidad que define Marion Young.