Julia Varela.


Mi pequeño París, una guía de Julia Varela

Julia Varela, en Mi pequeño París, comparte con nosotros secretos y lugares ocultos, anécdotas, cafés, museos y librerías, nacidas de su propia experiencia en la bella Ciudad de la Luz. 

Esta es una guía con una visión diferente en la que la autora, a lo largo de 12 rutas, nos descubre lugares que ella misma recorrió desde su llegada al Barrio Latino en 1969 para estudiar Sociología en la Universidad de Vincennes (Universidad que nace de la revolución de mayo del 68) y que posteriormente transmitió a todo aquel que le preguntaba:

¿Y qué podemos visitar de París fuera de los circuitos propiamente turísticos?

La presentación de la guía Mi pequeño París tendrá lugar el martes 18 de febrero a las 19,00 horas en la Librería Juan Rulfo del Fondo de Cultura Económica situada en la calle Fernando el Católico, 86 de Madrid.

Participan en la presentación María Dolores Avia, Ángel Gordo y Jaime Pastor, además de la autora Julia Varela.

Será un gran encuentro. ¡No te lo pierdas!

Presentación de Relatos de vida de mujeres de la Generación del 68

El viernes 6 de abril a las 19,00 horas se presenta el libro Relatos de vida de mujeres de la Generación del 68 (Ediciones Morata, 2016), de Julia Varela, Pilar Parra y Alejandra Val Cubero, en la librería de Madrid Traficantes de sueños, Calle Duque de Alba, 13.

En la presentación y coloquio en torno al libro intervendrán Julia Varela, Nati Camacho, Amparo Moreno y Pilar Parra.

Memorias para hacer camino. Relatos de vida de mujeres de la Generación del 68 recoge las voces de 11 mujeres de la generación del 68 cuyas palabras constituyen un testimonio de las movilizaciones visibles así como de las luchas cotidianas, calladas, de tantas mujeres muchas veces ignoradas, con preciosos materiales para la reflexión y la acción. 

Mujeres con voz propia es otro título publicado por Ediciones Morata en 2011, también de la autora Julia Varela, presenta como Carmen Baroja, Zenobia Camprubíy María Teresa León, al igual que las mujeres del grupo de Bloomsbury, y de otras mujeres de la burguesía liberal española de la primera mitad del siglo XX lucharon denodadamente por alcanzar una autonomía personal y profesional. 

De la influencia de la psiquiatría en la política a la de la neurociencia

Coinciden dos publicaciones en el tiempo en EDICIONES MORATA, por un lado tenemos ya desde hoy en la Feria del Libro de Madrid una obra que hemos recuperado. Se trata de la historia de Aurora Rodríguez, madre de Hildegart que brillantemente analiza Guillermo Rendueles en El manuscrito encontrado en Ciempozuelos. A través de la historia clínica y del propio juicio en el que se debate si Aurora debe ir a la cárcel o al manicomio, podemos hacer una inmersión en los años 30 y observar como la psiquiatría llevó a una apuesta contundente de los políticos de izquierdas a favor de la eugenesia.

Extraemos un texto como ejemplo:

Lafora, el psiquiatra que la defiende en su juicio —elevado a los altares por la psiquiatría de izquierdas española—, compartía esa ideología eugenésica, y la defendió desde su estancia juvenil en EE. UU. como la ciencia de ser bien nacido, manifestando en 1930 su acuerdo con los postulados de la eugenesia norteamericana que incluye la esterilización forzosa de anormales de diversos tipos. Lafora, desde el Consejo Superior de Psiquiatría, influyó para que el consejo genético obligatorio se incluyese en el Centro de Higiene Mental, y polemizó contra el pensamiento religioso opuesto a la eugenesia. Extremando esa ideología Hildegart publicó diversos textos pro-eugenésicos en el contexto de la Liga para la Reforma Sexual que
incluían un vomitivo articulo a favor de la eliminación de las vidas sin valor por el gas ciclón. En su exilio mexicano Lafora colaboró con la Sociedad Mexicana de Eugenesia para el Mejoramiento de la Raza, y después de 1940 escribió textos que justificaban la esterilización de pacientes crónicos y delincuentes.

Y en unos días más verá la luz ¿Puede la neurociencia cambiar nuestras mentes? de Steven y Hillary Rose. En este caso es la neurociencia la que invade la política, entre los ejemplos que los Rose nos relatan en su libro vemos la apuesta del partido conservador británico: 

Este neuroentusiasmo empezó a influir en el pensamiento político, de forma que en 2008, el mismo año en que se publicó el informe Foresight, el caso de intervención temprana basado en la neurociencia quedó plasmado en el informe Intervención Temprana: Buenos padres, hijos estupendos. Mejores ciudadanos, que fue desarrollado de manera conjunta entre el laborista y miembro del Parlamento británico, Graham Allen y el conservador Iain Duncan Smith.

La promesa de reducción de la pobreza basada únicamente en la intervención temprana del gobierno británico y otros hechos que se relatan, tiene un paralelismo con el  libro de Rendueles del que extraemos:

Esta invasión de la psiquiatría de todos los lugares sociales, que constituye un intento de modernizar los aparatos de control social del Estado, es ejemplificado como uno de los intentos más coherentes, por lo tardío, por parte de los psiquiatras agrupados en torno a la Asociación Española de Neuropsiquiatría que tienen múltiples actividades públicas de propaganda sobre los beneficios psiquiátricos, que se obtendrán al aplicar “la joven ciencia” al trabajo, la judicatura, la escuela, la familia, el ejército, etc. (pag. 132)

Los psiquiatras de izquierdas, entre ellos el propio Sacristán, mantuvieron actitudes bastante complacientes con las de los nazis respecto a higiene racial, mientras que formularon violentas diatribas contra ellas Vallejo y su escuela, a quien el tomismo religioso dio distancia crítica y espíritu humanista con los que oponerse a la barbarie. (Pág. 130)

Y podríamos seguir.

Estos libros también nos han recordado lo que hemos leído cuando publicamos Superar las barreras de la discapacidad que compila Len Barton. En particular recomendamos el capítulo “Eugenesia y discriminación en el ámbito de la discapacidad” en el que David Pfeiffer nos habla sobre el origen del movimiento eugenésico:

Una de las fuentes principales de este tipo de actitudes llenas de prejuicios que derivaron en las leyes es el Movimiento Eugenésico, cuyas raíces se encuentran en la biología del siglo XIX, especialmente en la obra de Charles DARWIN (MAZUMDAR, 1992; STEPAN, 1992). Las ideas de la evolución de Darwin no apoyan necesariamente los objetivos del Movimiento Eugenésico, pero condujeron al trabajo en el campo de la genética que dio origen a ese movimiento.

No es casualidad que se perciba cierto pesimismo en DARWIN, ya que tomó su idea central de la obra de Thomas MALTHUS, Primer ensayo sobre la población, que se publicó originalmente en 1798 (DAMPIER, 1952, capítulo 7). MALTHUS escribió que la raza humana se incrementaría constantemente hasta que dispusiera de medios insuficientes para sobrevivir. Luego, la guerra, el hambre o las enfermedades se encargarían de ajustar nuevamente el número de personas. Los individuos innecesarios morirían. Esta forma pesimista de ver el mundo influenció a DARWIN. (Pág. 95).

Recomendamos también la lectura de El diagnóstico de niños y adolescentes problemáticos de Valerie Harwood, la preocupación por los futuros delincuentes que está presente tanto en la obra de Rendueles como en la de Hilary y Steven Rose, se manifiesta en la obra de Harwood, “La contingencia de la delincuencia juvenil y la psicopatología” (pág. 58). Esta obra ayuda a comprender el origen y desarrollo de la psiquiatría, de la Asociación de Psiquiatría Americana y los Manuales de diagnóstico y estadístico de Trastornos Mentales:

El nombre Manual diagnóstico y estadístico de trastornos mentales refleja inequívocamente su relación con el control de los individuos, y esta relación entre la psiquiatría y la estadística demuestra el destacado papel de la APA en los procedimientos que controlan a las personas. (Pág. 66). 

Y para acercarnos al  contexto histórico, Julia Varela y Fernándo Álvarez Uría nos aportan también estas dos obras de nuestro catálogo:

Sociología de las instituciones de Fernándo Álvarez Uría y Julia Varela

Mujeres con voz propia de Julia Varela

Para terminar sacamos del archivo la cubierta una de las obras de Hidegart publicadas por Morata en 1931:

Y enlaces sobre su historia en la radio http://www.rtve.es/alacarta/audios/mujeres-malditas/mujeres-malditas-hildegart-rodriguez-carbelleira-03-07-19/5304750/

El apoyo de la eugenesia que llevó al exterminio judío, procesos de esterilización, a la ley de la vida sin valor, etc. quedó atrás; no solo debemos conocerlo y recordarlo sino que es fundamental para tener pensamiento crítico sobre la mala interpretación que pueda hacerse en la actualidad del conocimiento científico y su uso en beneficio del poder político. 

¿Puede la neurociencia cambiar nuestras mentes? 

Saquen sus conclusiones.

Memorias de mujeres en el Círculo de Bellas Artes

El pasado 23 de febrero presentamos en el Círculo de Bellas Artes la obra de Julia Varela, Pilar Parra y Alejandra Val Cubero, Memorias para hace camino.

Publicamos esta noticia hoy Día Internacional de la Mujer, como homenaje a las 11 mujeres entrevistadas cuyas palabras constituyen un testimonio tanto de las movilizaciones visibles como de las luchas cotidianas, calladas, de tantas mujeres muchas veces ignoradas, preciosos materiales para la reflexión y la acción.

Estos relatos de vida nos recuerdan hoy que la emancipación de las mujeres no es ajena a la lucha contra las dictaduras, y contra los fundamentalismos de todo tipo, incluido el neoliberal. 

Intervino en primer lugar Pilar Parra, autora de la parte titulada De la dictadura a la democracia: Mujeres españolas populares en la lucha por la igualdad y el cambio social.

Pilar Parra nos aportó los inicios de este proyecto, sus procesos de investigación, los problemas encontrados y como en esta obra cubren el objetivo de realizar una revisión amplia de los principales estudios publicados que abordan el papel de las mujeres en los movimientos de resistencia que se crearon durante los últimos años del Franquismo y la transición. Intevino también en representación de Alejandra Val Cubero que no pudo asistir por estar en Emiratos Árabes Unidos en donde imparte docencia en la Zayed University.  Hizo alusión a la situación de las mujeres en ese país.

A continuación Lourdes Ortiz, participó en representación de las once mujeres entrevistadas, recordando y citando algunas historias relatadas en el libro, las movilizaciones sindicales en la industria textil, en la industria conservera gallega, la sexualidad y sus tabúes, las asociaciones de mujeres, etc.

Justa Montero que habló en tercer lugar y, como persona muy activa del movimiento feminista en la actualidad, nos aportó la situación que viven hoy las mujeres  y la importancia de darles a conocer una obra como esta pues es cierto que las memorias de estas mujeres ayudan a hacer camino a las mujeres jovenes de hoy.  

Cerró las intervenciones Carolina del Olmo, que desde la perspectiva de la maternidad nos aportó su análisis de los discursos como las políticas de género o de conciliación y cuidados, con el convencimiento de que cualquier discurso o política, bajo esta perspectiva bien llevada, siempre amplía, ilumina y abre caminos.

Julia Varela intervino en el momento de intervención del público y mostró su agradecimiento a todos los asistentes de la sala de juntas del Círculo de Bellas Artes, muchas personas tuvieron que permancer de pie o sentadas en el suelo. Agradeció de forma particular la labor de las personas entrevistadas, acudieron a la cita además de Lourdes Ortíz (De las movilizaciones estudiantiles a la búsqueda de un nuevo imaginario social emancipador), María del Carmen Costa (Las arduas tareas de las mujeres en la industria conservera gallega), Concha Selgas Morales (El duro aprendizaje de un oficio y la lucha por la autonomía), Ramona Parra (Lucha política y movilizaciones sindicales de mujeres en la industria textil madrileña), Rosa Pereda (Nuevo Periodismo y cambio social en la transición), Juana López Vázquez (El empleo doméstico y la emigración a Madrid) y a Aurora (El sueño libertario pervive bajo la dictadura). 

Agradecemos a todas estas mujeres sus aportaciones, también a  Desideria Contreras (Los trabajos y los dias en un pueblo de La Mancha), Cristina Alberdi (La defensa jurídica de los derechos de la mujeres), Jimena Alonso (El asociacionismo feminista y la lucha política contra la dictadura) y a Empar Pineda (La infatigable búsqueda de una sexualidad libre de tabúes).

Por último un agradecimiento muy especial a Julia Varela, Pilar Parra y Alejandra Val Cubero que hicieron posible este libro, que hoy DIA DE LA MUJER, pueda aportar una Memoria para hacer camino.

Julia Varela nos habla del luminoso homenaje de Goya a las mujeres

La Ermita de San Antonio de la Florida es para Goya, en Madrid, el equivalente de lo que es para Miguel Ángel la Capilla Sixtina en Roma. He visitado recientemente la ermita con amigos extranjeros, y he disfrutado una vez más de su envolvente belleza, de la fuerza y la luz que irradian unas pinturas tan expresivas, tan dinámicas y atrevidas, en suma, tan modernas. Si contemplamos el conjunto desde la puerta principal (en la actualidad se entra por una puerta lateral,  la puerta de la sacristía), y avanzamos lentamente hacia el altar, nos damos cuenta de que Goya descubrió el cine cien años antes que los hermanos Lumière, pues el espectador se siente transportado por personajes festivos que asisten en directo y  asombrados a la realización de un milagro. De especial valor me parece el homenaje que el pintor aragonés rindió con sus frescos a las mujeres, convertidas en ángelas. Más que mujeres de la corte celestial parecen mujeres que acaban de salir de un corral de comedias.

Según las crónicas fue María Luisa de Parma, la esposa de Carlos IV, quien le pidió al rey que comprase para recreo de la Corte el Palacio de la Florida, una finca que estaba en las afueras de la ciudad, cerca del Parque del Oeste y del rio Manzanares. En esta finca había una ermita que había diseñado Sabatini que fue destruida para levantar las caballerizas del palacio. Pero Carlos IV pidió a Filippo Fontana, otro arquitecto italiano que había trabajado con Sabatini, que diseñase una nueva ermita destinada a ser capilla real del Palacio de la Florida que se comenzó a construir hacia 1792, y se terminó en 1799. Se levantó así la que luego se llamaría la Ermita de San Antonio de la Florida, un edificio neoclásico, de cruz griega, con una cúpula interior apoyada sobre pechinas. Esta ermita se convirtió en parroquia en 1881, lo que dio lugar a que el humo de los cirios, y la aglomeración de los fieles, deteriorasen los frescos que Goya había pintado en su interior. De ahí que, para preservarlos, se construyese posteriormente, justo al lado, otra capilla similar dedicada al culto.

La ermita de San Antonio de la Florida está ligada no solo a la Corte, sino también a la acción de intelectuales y artistas. En primer lugar, fue uno de los más relevantes ilustrados, el asturiano Gaspar Melchor de Jovellanos, del que Goya había realizado un precioso retrato hacia 1798, quien le encargó que pintase los frescos que hoy forman este sorprendente conjunto. Pero además fue gracias a la mediación de intelectuales y artistas, que viendo como se deterioraba el tesoro artístico de la capilla, hicieron que se convirtiese en monumento nacional, a cargo del Estado,  en 1905.

Goya no solo innovó técnicamente en los frescos de San Antonio de la Florida, sino que también desde el punto de vista teológico, rompió con el parecer de los asesores eclesiásticos, y se atrevió a pintar en la cúpula, un lugar hasta entonces reservado en exclusiva para la representación de la divinidad, el  milagro de San Antonio resucitando a un muerto. La humanidad pasaba a ocupar el lugar preservado para lo sagrado. En torno al santo, en torno a una barandilla giratoria por la que saltan pícaros, se mueven personajes populares, y en los laterales, angelotes mofletudos descorren las cortinas para que se haga visible el prodigio. Cuando nos volvemos hacia las pechinas y a la cornisa, no solo encontramos angelotes que arrastran cortinajes,  sino también multitud de ángelas desenfadadas que contribuyen así a que continúe el efecto teatral. Las ángelas son mujeres de gran belleza, adoptan posturas diversas, y van vestidas con ricos ropajes en los que se mezclan los colores vivos con las transparencias produciendo efectos que nos embelesan y que hacen que nos preguntemos cómo Goya se atrevió a plasmar esta historia en una época en la que la Santa Inquisición aún no había sido abolida. Algunos creen descubrir entre estas chulapas a la duquesa de Alba, y a actrices famosas de la época, como La Tirana, así como a una amante de Goya, y sin duda tanto entre los personajes del milagro como entre las ángelas habrá conocidas y conocidos del pintor que le sirvieron de modelo. Otros señalan que las ángelas son un homenaje de Goya a las muchachas de Madrid, y sobre todo a las modistillas de las clases populares que iban a la ermita el día 13 de junio en romería para pedir un novio al santo. En todo caso el pueblo es el principal personaje de la representación. El dinamismo y la belleza de las pinturas hacen que no se puedan dejar de mirar las figuras  en las que el tratamiento del color y la luz nos acercan ya al expresionismo moderno.

Maruja Mallo, la rebelde artista gallega, que tras la Guerra Civil vivió en el exilio, entendió bien el homenaje que Goya rinde a las mujeres cuando en uno de sus cuadros titulado precisamente La verbena, que data de 1927, se representó a si misma, junto con su amiga la poetisa Concha Méndez, en una de las verbenas madrileñas, y las dos con alas. Las dos ángelas representan sin duda, en este caso, a dos jóvenes, vitales, independientes y seguras de si mismas, caminando por la vida, pero este cuadro es también un homenaje al Goya de las mujeres libres. 

No sería mala idea que quienes se encuentren en Madrid este fin de semana u hoy mismo, se animen a visitar esta iglesita y disfruten de los frescos de Goya. Y si lo desean podrían de paso depositar una rosa roja en la tumba del pintor que se encuentra en el interior de la ermita.

Es lamentable que el ayuntamiento de Madrid, no haga  prácticamente nada para dar a conocer una de las obras de arte más bellas del pintor aragonés. En la ermita no hay postales, solo existe un caro catálogo ya viejo, y algunas diapositivas que han perdido calidad. No estaría nada mal que este monumento volviese a depender del Estado, y que éste velase por su conservación y promoción, pues que se ha convertido ya por méritos propios en patrimonio de la humanidad.

Por Julia Varela, catedrática de Sociología.

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Carmen Baroja, Zenobia Camprubí y Mª Teresa León: Vidas que merecieron la pena

Vidas que merecieron la pena es el título de la recensión que Elvira Huelves dedica al libro Mujeres con voz propia de Julia Varela.
A partir de los escritos de estas mujeres pertenecientes a la burguesía liberal, la autora intenta conocer la realidad de las mujeres de esta clase social que como las de otras clases, permanecían invisibilizadas.

Julia Varela parte de la premisa de Charles Fourier, que afirma: “los progresos sociales se operan en función de los progresos sociales de las mujeres hacia la libertad; y, correlativamente, la decadencia del orden social se produce en función del descenso de la libertad de las mujeres”,
El libro pretende contestar a la pregunta de ¿Cuáles son las condiciones sociales y políticas que permiten a las mujeres conseguir un mayor grado de libertad y autonomía?, según dicen en la recensión:

“A muchas personas les parecerá redundante hacerse tal pregunta a estas alturas. Sin embargo, la historia da vueltas hasta morderse la cola, a veces, y épocas como la que vivimos, de recesión económica, llaman a retrocesos políticos, sociales y de derechos que se creían adquiridos para siempre. Y ya sabemos que nada es para siempre; las mujeres, especialmente.”

Elvira Huelves finaliza su estudio afirmando que Mujeres con voz propia es: “una aportación importante a la historia de las mujeres españolas, en tiempos en los que lo masculino vuelve a ser el color del paisaje en los medios de comunicación y en los consejos de administración”.
Como pasa en la democracia, ningún derecho dura siempre, si no se defiende cada día. En materia feminista, pese a quien pese, la lucha no ha terminado.

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