homosexualidad


¿Quién es gay, lesbiana o bisexual?, ¿qué utilidad tienen esas etiquetas?

El pasado 28 de junio se celebraba el día del Orgullo gay y lésbico Amnistía Internacional recordaba que todavía la orientación sexual es motivo de discriminación y persecución en todo el mundo. En el libro La nueva adolescencia homosexual, Ritch Savin-Williams discute la imagen negativa que muchos profesionales en salud mental nos presentan acerca del colectivo adolescente de gays y lesbianas, que aparecen como drogodependientes, personas aisladas, con tendencias suicidas, con estrés y otras patologías. El autor se pregunta cómo se ha llegado a esas conclusiones. Las nuevas generaciones tienen ideas cada vez más abiertas sobre la sexualidad, pero existe una brecha entre lo que se está consiguiendo en el mundo real de la juventud de hoy y lo que conocen y asumen diversos profesionales de la investigación, de la salud, el profesorado, los dirigentes religiosos, personalidades de la política, responsables de diferentes servicios, y padres y madres En este fragmento se refiere a las etiquetas de gay, lesbiana o bisexual y a cómo éstas pueden condicionar las propias investigaciones:

“Investigadores, educadores y profesionales de la salud mental “inventaron” la adolescencia homosexual en la década de 1970, y luego vieron cómo florecía en la de 1990. La adolescencia de las personas homosexuales vino a ser lo que los investigadores queríamos que fuera: lo que somos. Se parecía notablemente a la adolescencia de los estudiosos que también eran homosexuales: dura, difícil, dolorosa, reservada y misteriosa. En efecto, muchos de los primeros jóvenes homosexuales se hallaban en unas circunstancias difíciles: en grupos de apoyo, en las consultas psiquiátricas, quizá en la calle. Aquellos a quienes se atendía en los grupos de apoyo a los jóvenes homosexuales, por ejemplo, probablemente se identificaron como homosexuales desde una edad temprana, se destaparon ante muchos, tuvieron una vida sexual activa, consumieron drogas, y decían tener muchos problemas personales y emocionales. ¿Pero representa esta imagen a la juventud homosexual actual? Depende. Cuando una chica de 15 años dice: “Soy lesbiana”, sus palabras significan para ella algo específico. Sin embargo, aun en el caso de que ese algo esté claro en su propia mente, es posible que lo que ella quiera decir no sea necesariamente lo mismo que otro adolescente de 15 años entienda por esas palabras. Los investigadores normalmente definen su tema de estudio basándose en la respuesta a una pregunta concreta sobre la identidad sexual: ¿Cómo te identificas? Señala el cuadro que corresponda (sólo uno): heterosexual gay/lesbiana bisexual no lo sé.

Una persona, sin embargo, podría responder de forma distinta si la pregunta hubiera sido: “¿Has tenido relaciones sexuales con alguien de tu mismo sexo?” La respuesta a la primera pregunta no se correspondería necesariamente con la ofrecida a la segunda. Algunas chicas, por ejemplo, tienen contactos sexuales con otras chicas pero no se identifican como lesbianas, y algunas lesbianas son vírgenes o sólo tienen relaciones sexuales con chicos. Además de la identidad y el sexo, se han propuesto otros aspectos de la sexualidad entre personas del mismo sexo como un medio adecuado para definir quién es gay. ¿Qué diremos del chico que se enamora de su mejor amigo? ¿Y de la chica que fluctúa entre varias identidades sexuales? ¿Y del adolescente que no es todavía consciente de que es miembro o no de un grupo estigmatizado, o no está dispuesto a destapar cuál sea la realidad? Atracción. Sentimientos amorosos. Sentimientos eróticos. Fantasías. Modo de vida. Salir con determinadas personas. Pertenencias a determinados grupos. ¿Cuáles —o cuántas— de estas características definen como gay o lesbiana a una persona? Se ha debatido a menudo cómo definir simplemente quién es gay, unos debates que se han traducido en un consenso académico muy frágil. Después de medio siglo de estudios, seguimos sin ponernos de acuerdo sobre cómo definir a las personas gays”. También te puede interesar: Sexualidades e institución escolar de Debbie Einstein y Richard Johnson publicado en la misma colección. 

¿Es necesario un Orgullo gay (LGTB)?

Hoy se celebra el día del Orgullo LGTB, que conmemora los disturbios que se produjeron en Stonewall a raíz de la violenta redada que se produjo en el pub de este nombre por acoger a personas abiertamente homosexuales. 

Por este motivo, recogemos algunas citas que nos lleven a reflexionar sobre la tolerancia y el respeto a la diversidad:
En el libro La nueva adolescencia homosexual se hace referencia a cómo el concepto identidad sexual sólo se utiliza para las personas con una orientación diferente a la heterosexual.
Esto hace que el autor se pregunte si existe una identidad sexual heterosexual, veamos cuáles son sus conclusiones:

 

¿Una identidad sexual heterosexual?
Todos los adolescentes tienen una orientación sexual, y a la mayoría de ellos les interesa el sexo, ¿pero se puede presumir realmente que los heterosexuales no interpretan que su sexualidad significa que tienen una identidad sexual? Todos los modelos de identidad sexual postulan que la homosexualidad de las personas a quienes atraen las de su mismo sexo es la característica que las define. El corolario inevitable es que, debido a su sexualidad, su vida transcurre de forma sustancialmente distinta de la de los heterosexuales. Un supuesto adicional, aunque tácito, es que los heterosexuales no tienen una identidad sexual (…) No son pocos los estudios que se ocupan de cómo perciben las personas heterosexuales su propia identidad sexual. En efecto, algunos estudiosos se preguntan en qué medida existe algo que se pueda parecer remotamente a lo que se llama “desarrollo de la identidad heterosexual”, algo que se demuestra en el hecho de que prácticamente toda la literatura sobre la orientación sexual se encuentra en obras que se ocupan de temas relativos a lesbianas, gays y bisexuales (LGB).

La heterosexualidad se considera normal. Presumir una postura diferente sobre la heterosexualidad es algo tan raro que carece de auténtico sentido para el desarrollo de teorías de la identidad en torno a la orientación sexual. El hecho de que los heterosexuales desarrollen un sentido de identidad sexual es tan raro, e incluso tan carente de sentido, como el de que los blancos estadounidenses reivindiquen una identidad racial.

 

 

En el libro Desaprender la discriminación en Educación Infantil, se busca de una forma práctica, proporcionar estrategias para ayudar tanto al profesorado como a los niños y niñas a darse cuenta de su estereotipos y de las múltiples situaciones por las que las personas son discriminadas y enseñarles a desaprender esas conductas y rutinas negativas.

En concreto se refieren a la desigualdad y diversidad en los niños de familias homosexuales:

"Es posible que sintamos cierta incomodidad al abordar cuestiones relacionadas con la sexualidad porque, en muchas culturas y religiones, la homosexualidad no se acepta o se considera un pecado. Podemos compartir la preocupación de mucho padres de que tener un libro sobre una familia lesbiana o gay promueva la homosexualidad o que el hecho de que unos niños lleven faldas y jueguen con muñecas les anime a crecer como homosexuales. Es posible que haya que dar oportunidad a los maestros y a los padres para que expresen esas ansiedades y para tranquilizarlos señalando que los niños se benefician de este tipo de juegos y para que comprendan que la promoción de la igualdad de género puede ampliar el desarrollo emocional, social y cognitivo de todos los niños. Algunos educadores se sorprenderán al descubrir que están trabajando con colegas lesbianas y gays o con niños de familias lesbianas o gays que, a causa de las actitudes con respecto a la homosexualidad, pueden estar viviendo con ese “secreto”. Sus padres tienen que saber que combatiremos continuamente los comentarios lesivos y los insultos y estaremos constantemente alerta para que el lenguaje y los materiales que utilicemos no sólo reflejen la familia “ideal” de madre biológica, padre y 2,2 niños. PATRICK y BURKE (1993, pág. 201) citan a Ackroy, madre lesbiana y especialista en educación:

Quiero que los maestros de primaria informen a los niños acerca de las alternativa de la familia nuclear y que integren esto en todo su trabajo que tenga relación con los hogares de origen.Quiero que utilicen las palabras “lesbiana” y “gay” para presentarlos como una identidad personal y política válida (y no como un acto sexual)."

 

El libro Sexualidades e institución escolar, nos anima a cuestionar esos principios de sentido común en torno a la sexualidad a los que se nos enseña a dar por supuestos.

"Es un ejemplo del tipo de trabajo que se puede realizar. Como tal, forma parte de unas estrategias y unos discursos contrahegemónicos emergentes. Como hemos demostrado, ésos son visibles también en la vida cotidiana y , especialmente en la cultura popular. Las distinciones entre homosexual y heterosexual, están entre nuestras diferencias sexuales más sorprendentes. Son fundamentales en los mecanismos de disciplina y exclusión de los discursos dominantes. En la escuela y en otros contextos, se ven rodeados por inhibiciones. Son también cambiantes e inestables en la cultura popular y en el estilo de vida contemporáneo. Por estas razones, las zonas fronterizas entera las sexualidades y las identidades lesbiana y gay y la heterosexual son a la vez singularmente "peligrosas" particularmente generadoras de formas emergentes y nuevas solidaridades. Aunque con escasa frecuencia aún, las escuelas, los prosefores y los alumnos trabajan ya de forma respetuosa y liberadora por difuminar estas fronteras. En las contradicciones que hemos observado en el discurso dominantes, está la base del cambio, confiamos en que este libro contribuya a dicho cambio."