educación


Richard Gerver nos guía a través de los pilares de la educación

Hace pocas semanas aparecía en el periódico ABC.es una entrevista a Richard Gerver con motivo de su visita a nuestro país, en se mostraba muy crítico con las últimas reformas del sistema educativo español y nos hablaba de cómo debe ser la educación del siglo XXI:  qué papel debe cumplir la evaluación, para qué sirve el informe Pisa,…Su lectura es muy recomendable porque en poco espacio plasma cuáles son los pilares fundamentales de la educación.

Este artículo constituye un buen punto de partida para exponer las opiniones de nuestros autores sobre estos temas.

En relación con el objetivo de la educación afirma: “lo que ya no funciona es el sistema educativo que entrena para aprobar exámenes”, esto va muy en la línea de Gordon Stobart quien considera que el riesgo de darle tanta importancia a la evaluación, es que ésta se convierta en el objetivo de la educación.

Hace poco publicábamos una entrada titulada ¿Pueden las reválidas mejorar la calidad de la educación? Donde se exponen algunas de las ideas de este autor.

William Ayers, en una entrevista de presentación del libro Enseñar, un viaje en cómic, advertía del riesgo en que la educación se convierta en un sistema de clasificación entre ganadores y perdedores. Él tiene claro que la evaluación debe estar al servicio del aprendizaje. Puedes ver el vídeo en el que habla de evaluación a través de este enlace.

En el artículo del ABC.es Richard Gerver nombra tres capacidades que tendrán que desarrollar los niños en el futuro: resolver problemas, trabajar en equipo y seguir aprendiendo por su cuenta. Ángel Pérez Gómez añade alguna que otra más en libro Educarse en la era digital:

“En definitiva, parece obvio que las competencias básicas para unos, o las habilidades del siglo XXI para otros: la habilidad para trabajar en grupo, el compromiso social y la búsqueda de la justicia, la capacidad de tomar decisiones, planificar procesos y desarrollar intervenciones estratégicas, la asunción de riesgos, el sentido de iniciativa, la imaginación, el espíritu científico, la creatividad, y la curiosidad (SHANK, GERVER, STODART, GARDNER, KOZOL, DARLING-HAMMOND, BRUNER) no se desarrollan ni florecen en la escuela convencional actual.”

Por supuesto en una entrevista sobre educación, no podía faltar la pregunta sobre el Informe PISA, Gerver es tajante: “es un suicidio, que ha hecho más daño a la educación que ninguna otra cosa. Sus resultados, además, están falseados. En algunos países, como China, ahora a la cabeza del ranking mundial, los niños con necesidades especiales no acudieron al colegio el día que se realizaron estos exámenes”.

Esta afirmación iría muy en la línea de la de José Gimeno Sacristán: “Consideramos que las pruebas para sentirse pesimista no son suficientes, que a veces son equivocadas y, en cualquier caso, no consideran la complejidad que encierra el querer saber si el nivel sube o si baja”. Aquí puede leerse una opinión más desarrollada del autor sobre lo que supone Pisa.

Jurjo Torres también se muestra muy crítico con PISA, haciendo especial hincapié en que los aspectos que mide son muy pocos, en esta tabla el autor compara cuáles evalúa PISA y de qué deja de evaluar.

Sobre el sistema español y el papel de los políticos Richard Gerver dice que éstos “anteponen sus intereses por delante de la educación. Piensan que hay que crear el modelo educativo, que luego vendrán los profesionales, cuando el planteamiento es al revés. (…) Hay que poner la educación por encima de la política, aunque cambien los políticos cada cuatro años. Finlandia ha tenido éxito en su modelo educativo gracias a que consiguió separar educación y política

Esta afirmación tan tajante recuerda a la de Andy Hargreaves que dice que: “El progreso sostenible nunca se puede hacer para los maestros. Sólo se podría hacer por y con ellos”

¿Te resultó de interés esta entrada? Déjanos tu opinión en la sección de comentarios

José Gimeno Sacristán opina que hay que recuperar la educación como herramienta de progreso

Mamá, ¿qué son las preferentes? es el título del artículo publicado en el periódico el país en el que se cuestionaba la necesidad de incluir la asignatura de educación financiera en el currículum escolar.

La opinión de José Gimeno Sacristán es que en España existen otras prioridades educativas, “aquí  los chicos no leen, no hablan idiomas, no saben quién fue Goya”.  “Los contenidos financieros son muy interesantes, pero se podrían incluir en las ciencias sociales. El problema es que la reforma en ciernes blinda aún más las asignaturas. Aumenta las fronteras entre las disciplinas y deja menos margen para lo transversal. Ciencias Sociales se dedica a la geografía y la historia puras, sin dejar lugar para explicar las finanzas de un país o el debate del estado de la nación”

Esta reflexión recuerda a las planteadas en su último libro En busca del sentido de la educación, donde quiere recuperar la idea de la educación como una herramienta de progreso. También se refiere a la necesidad de actualizar y recuperar las razones que dieron sentido a la universalización del sistema educativo, ya que, siguen siendo referentes válidos para reavivar la esperanza en que la educación nos haga más cultos, más capaces, más críticos, más autónomos, mejores ciudadanos, más sensibles ante la injusticia, más resistentes ante la manipulación, porque, sencillamente, todo eso son derivaciones del derecho a la educación.

También te puede interesar:

Leer completo el capítulo sobre fracaso escolar

En busca del sentido de la educación está disponible en formato papel y digital, pulsa aquí para más información.

Descárgate el manifiesto por otra política educativa

El manifiesto está elaborado por el Foro de Sevilla compuesto por una serie de personas relacionadas con la educación que se reunieron en la Universidad Pablo Olavide de esta ciudad, convocados por la profesora Carmen Rodríguez Martínez de la Universidad de Málaga y por José Gimeno Sacristánde la Universidad de Valencia con el propósito de llegar a un acuerdo en el diagnóstico y formas de abordar los problemas que presenta nuestra realidad educativa.

Este escrito refleja el manifiesto “Por otra política educativa” junto con un documento de desarrollo de 68 páginas, a través de este acceso puedes leerlo y descargarlo.
¿Te parece interesante? ¡Compártelo!

Tiempos de pruebas: los usos y abusos de la evaluación

Fernando Trujillo en su blog exponía la importancia que la LOMCE pretende dar a la evaluación y las consecuencias negativas que esta medida puede tener para el alumnado. Apoyaba su reflexión en el libro de Gordon Stobart titulado: Tiempos de pruebas: los usos y abusos de la evaluación.

Reproducimos aquí algunos extractos del mismo que ayudan a entender el punto de vista del autor. Empezaremos por cómo define Gordon Stobart la evaluación.

Es una actividad social marcada por valores y no existe nada que se parezca a una evaluación independiente de las culturas.

  • No mide objetivamente lo que hay, sino que crea y configura lo que se mide: es capaz de “componer personas”.
  • Influye directamente en lo que aprendemos y en cómo lo aprendemos y puede limitar o promover el aprendizaje efectivo.

El autor explica a continuación cómo va desarrollando sus ideas a lo largo de la obra:

“Este libro trata de cómo las evaluaciones configuran nuestra forma de vernos a nosotros mismos, nuestra capacidad de aprender y el tipo de aprendices que somos. Pero no solo trata de tests educativos y exámenes.
El argumento que sostengo es que estamos siendo configurados por otras formas de evaluación. Las más insidiosas son las que prometen revelar nuestras habilidades y aptitudes subyacentes. El ejemplo supremo de éstas es el test de CI, con sus presunciones históricas de revelar unas capacidades intelectuales innatas que poco pueden cambiar (Capítulo II). Ciertos movimientos, como el de las inteligencias múltiples, de Howard GARDNER, y el de la inteligencia emocional, de Daniel GOLEMAN, también definen quiénes somos, aunque puedan parecer más benignos. Pero estos también nos evalúan y nos clasifican como un tipo de aprendiz o de persona. En el Capítulo III, cuestiono algunas de las suposiciones que utilizan estos enfoques, como hago, en el Capítulo IV, con respecto a la evaluación de los estilos de aprendizaje.

Disponible en formato papel y digital (PDF)

Cómo puede configurar la evaluación lo que aprendamos y la manera de aprenderlo es el tema de los Capítulos V al VII. Ruth Borland ejemplifica cómo pueden convertirse las evaluaciones decisivas en un fin en sí mismas: lo importante son las calificaciones, no lo que se haya aprendido. Es lo que Ronald DORE llamaba Diploma Disease*, que, según él, es virulento en el desarrollo de economías

en las que, para conseguir un trabajo, son necesarios unos niveles de cualificación cada vez más elevados. Examino el impacto de este  tipo de rutina de exámenes en el Capítulo V y busco formas de mejorar la calidad del aprendizaje mediante evaluaciones de mayor calidadEn el Capítulo VI, reviso los efectos reductores y deformantes de los objetivos basados en los resultados de los exámenes. Sostengo que, aunque estos objetivos puedan tener ciertas ventajas a corto plazo, rápidamente se degradan a un “juego con el sistema” y debilitan el aprendizaje efectivo.

Para limitar la influencia dañina de los tests orientados a una estricta rendición de cuentas, presento una visión diferente de lo que podría constituir una rendición de cuentas inteligenteCómo puede utilizarse la evaluación para fomentar la enseñanza y el aprendizaje eficaces es el tema del Capítulo VII: Razones para alegrarse: La Evaluación para el Aprendizaje. Este enfoque incorpora la evaluación al proceso de enseñanza y aprendizaje, en vez de centrarse en lo que se haya aprendido al final del proceso (evaluación del aprendizaje). En el centro de la evaluación para el aprendizaje está la calidad de las interacciones en clase y examinaré algunos aspectos de su complejidad.

El capítulo final recoge lo que hace falta para que la evaluación desempeñe un papel más positivo como ayuda para comprendernos mejor a nosotros mismos y para promover un aprendizaje más profundo. Esto implica otorgar un papel más modesto a la evaluación; una interpretación más cauta de los resultados, y un mayor reconocimiento de los elementos sociales e interactivos que intervienen, lo que nos lleva a ver cómo podemos ayudar a los aprendices a elaborar enfoques autorreguladores de la evaluación en los que ellos tomen sus  propias decisiones sobre sí mismos en cuanto aprendices y en cuanto personas. Esto cobra cada vez más importancia dado que se preparan para un futuro desconocido en el que esas destrezas serán esenciales.”



Entrevista a Ángel Pérez Gómez con motivo de su participación en el XVIII Simposio de Educación

Recogemos aquí algunas de las ideas que se exponen en el vídeo:

El autor aboga por una escuela adaptada a las necesidades del siglo XXI. Que enseñe a los estudiantes cómo aprender a lo largo de toda su vida

Los profesores y profesoras ya no pueden ser meros transmisores de información, debemos invertir en la formación del profesorado para que se adapte a las nuevas necesidades.

Es importante tener en cuenta la educación emocional, partir de una visión global de las personas, tener en cuenta: los sentimientos, emociones, conocimientos, habilidades y actitudes.