Educación pública


Conversamos con Ángel Pérez sobre su nuevo libro Educarse en la era digital

Ángel Pérez Gómez
Ángel Pérez Gómez

En primer lugar nos gustaría que nos comentara brevemente qué quiere transmitir con el título: 

Educarse en la era digital quiere llamar la atención sobre la complejidad y controversia que implica la formación de los sujetos contemporáneos en un contexto global de interacciones humanas, caracterizado por la abundancia, la desigualdad, la complejidad y el cambio. La era digital está cambiando de manera sustantiva y cada vez más acelerada los modos de producir, consumir, intercambiar, comunicar, hacer, sentir y pensar. Afrontamos, sin duda, los nuevos retos educativos que tienen que ver con el desarrollo de capacidades humanas de orden superior, que ayuden al ciudadano a desenvolverse en un contexto saturado de información y rodeado de incertidumbre. La información de hechos, datos y conceptos ya no es un bien escaso como en los siglos anteriores de la vida de la humanidad. Ahora el problema no es de acceso, sino de selección, organización y utilización creativa de la información y el conocimiento que se considera valioso.

¿Por qué educarse? ¿Por qué utiliza el verbo educar en forma reflexiva?

Desearía resaltar el carácter singular que tiene este proceso formativo que denominamos educación. Estoy convenido que socializar desde los primeros momentos de la vida del infante, enseñar e instruir a lo largo de la vida puede hacerse sin la implicación voluntaria del sujeto que aprende, pero educar creo que deberíamos reservarlo para aquellos procesos por los que cada individuo de manera consciente y voluntaria se construye y reconstruye como sujeto autónomo que se autorregula con una intención y buscando realizar un proyecto vital que le convence y apasiona en el aspecto personal, social y profesional. Por ello este proceso debe representarse con un verbo en forma reflexiva, porque hablando de forma precisa nadie educa a nadie, en todo caso ayudamos a que cada sujeto se eduque a si mismo.

Respecto a la otra parte del título, “en la era digital” observamos que aborda las competencias necesarias para el uso de las tecnologías de la información y la comunicación, como una nueva forma de aprender, ¿cree usted que están afectando también a las nuevas formas de enseñar?

En general, y salvando excelentes excepciones, la escuela convencional puede considerarse desbordada y obsoleta. Se han introducido nuevas tecnologías pero arropadas con viejas pedagogías. La era digital satura el contexto de las interacciones humanas y el escenario de los intercambios con el conocimiento, modificando sustancialmente qué y cómo se debe enseñar, aprender y evaluar. Ni el currículum, ni el espacio, ni los horarios, ni los métodos habituales, ni los sistemas de evaluación, ni la formación de los docentes, ni la cultura de los políticos se compadece, por lo general, con estas nuevas exigencias. Continuamos con un sistema escolar de talla única que respondía a los requerimientos de la época industrial y nos cuesta alumbrar otro modelo de escuela más abierto y flexible, basado en la enseñanza personalizada, que pueda responder a las exigencias de esta era.

Vemos que incorpora un capítulo novedoso sobre los últimos avances de la neurociencia que resalta la importancia de la construcción del inconsciente y de trabajar en el aula la educación de las emociones. En relación con esto, ¿cuál sería su mensaje al profesorado que se encuentra con la presión del día a día en el aula y de un currículum cada vez más apretado de contenidos?

A pesar de las presiones del currículum enciclopédico actual no deberíamos dar la espalda a los importantísimos descubrimientos que está haciendo la neurociencia cognitiva en las dos últimas décadas y que se están precipitando día a día de manera sorprendente. Sobre todo porque desmontan vicios conceptuales básicos que arrastramos desde hace varios siglos y que separaban de manera maniquea el cuerpo y la mente, la razón y las emociones, el consciente y el inconsciente, el trabajo manual y el trabajo intelectual, la herencia y el medio…. La neurociencia actual, a mi entender, aporta tres sugerencia claves a los educadores: 1.la plasticidad prácticamente ilimitada del cerebro como instancia de aprendizaje -todos podemos aprender de manera prácticamente ilimitada-, 2.el carácter inconsciente de la mayor parte de los mecanismos que utilizamos para percibir, interpretar, tomar decisiones y valorar -poco valor tiene que en la escuela solamente nos movamos en el nivel declarativo y teórico del conocimiento explícito-, 3. y por último la interacción permanente de los componentes emocionales y cognitivos en todos los procesos de aprendizaje y actuación de los seres humanos -olvidar el carácter holístico del ser humano en la escuela no conduce sino a la frustración y fracaso pedagógicos

Una sugerencia pedagógica concreta que se deriva de todos estos descubrimientos y que ya la han intuido las mejoras maestros y maestras así como los pedagogos y pedagógas más ilustres, hace referencia a la necesidad de captar la motivación y la pasión de cada estudiante para aprender. Una vez que como docentes hemos logrado esta implicación el aprendizaje vuela, se precipita de manera sorprendente.

¿Cuáles son desde su punto de vista los principales retos a los que nos enfrentamos en educación?

Para mí el reto prioritario es debatir y clarificar sin prejuicios las finalidades de la escuela en la era contemporánea, superando las inercias de una escuela diseñada para responder a las exigencias y necesidades de la época industrial, que todos reproducimos y consolidamos como algo natural e incuestionable. Es decir, situar el desarrollo y formación de las cualidades humanas de los aprendices, y no las disciplinas curriculares, como el eje central de la práctica pedagógica. Los disciplinas son las mejores herramientas que hemos construido los seres humanos, pero en educación hay que ponerlas al servicio del desarrollo de los individuos concretos. Es decir, hay que diseñar el escenario, las actividades y las relaciones de tal manera que cada aprendiz perciba la utilidad real del conocimiento que tiene que aprender.
Esto supone pasar de un modelo pedagógico de transmisión de informaciones y conocimientos a otro modelo que prima la naturaleza tutorial de la función docente, es decir, la enseñanza personalizada para atender la diversidad y la singularidad de cada aprendiz

¿En el caso de España, cómo afectan las nuevas medidas y la LOMCE a estos retos?

La mayoría de los recortes en educación de los últimos tiempos así como el núcleo de las propuestas que aparecen en el proyecto de la LOMCE, definen una política educativa en la antípodas de lo que estamos planteando aquí. La educación personalizada y el énfasis en la función tutorial de la enseñanza del siglo XXI, son prácticamente incompatibles con la recuperación de las reválidas como exámenes externos, tipo test, uniformes y de talla única para todos los ciudadanos. Del mismo modo, la masificación de las aulas al incrementar el número de alumnos y el aumento de la horas lectivas del profesorado, lo que implica atender más materias y más alumnado, obstaculiza la atención tutorial de cada uno de ellos y por tanto amenaza la calidad de la enseñanza que requiere la era digital.

Por último, ¿cuál cree usted que es la principal aportación de Educarse en la era digital?
Recuperar al aprendiz como ser humano completo -emociones y razón, consciente e inconsciente, cuerpo y mente– como el foco central de la práctica pedagógica, y mostrar que esta pedagogía humanista creativa e innovadora es ciertamente posible porque se está llevando a cabo en muchas experiencias valiosas de docentes, colegios y políticas educativas en el ámbito nacional e internacional, cuyas referencias concretas se encuentran analizadas en el presente libro.

José Gimeno Sacristán habla de “Educación Pública” la obra de Luis Gómez Llorente

Educación pública es el título del libro que Luis Gómez Llorente escribió dentro de la colección Razones y propuestas educativas que dirige José Gimeno Sacristán. En el prólogo José Gimeno habla de las aportaciones del autor y de la importancia de valorar la educación pública como una realidad costosa de conquistar: “estamos ante una aportación intelectual clara, expresiva del autor y clarividente, entre cuyas líneas se contiene parte de la vida política, profesional y personal de quien ha participado con su pensamiento y su acción en la historia real de lo que de bueno tiene hoy la educación pública española.

Su texto transpira la autenticidad de haber vivido lo escrito, de haberlo imaginado, buscado y rescatado a la historia que iba en su contra.

Hay realidades, instituciones o bienes que en el presente cotidiano aparentan ser hechos dados para quienes vivimos con ellos, como si fuesen o pertenecieran al reino de lo necesario y no al de
lo contingente o provisional; como si siempre hubieran existido y necesariamente fuesen a seguir haciéndolo. Su misma naturalidad parece conferirles un carácter definitivo ante nosotros como logros irreversibles para el progreso de la sociedad. La escolaridad universal prolongada es una de esas realidades que ha resultado costosa de conquistar. Ha sido posible gracias a la extensión de los sistemas públicos de educación. Aunque podamos exhibir indicadores positivos de escolarización efectiva, todavía no se han cubierto adecuadamente para todos los fines del proyecto moderno que la orienta, el cual es abierto e insaciable. De la educación pública ha dependido que los desfavorecidos pudieran tener acceso a la cultura, necesitándose que el Estado sea un agente que redistribuye recursos y que adopta el papel de educador beligerante en el sentido de promover, planificar y sostener el sistema escolar cuando la urgencia primordial es escolarizar. Ese hecho no se puede esconder ni negar. La educación pública tiene, pues, un radical poder compensatorio que actúa de mecanismo de integración social, formando parte de lo que BOBBIO denomina justicia en el sentido de igualdad de trato en la distribución de los bienes. Sin satisfacer ciertos niveles de igualdad, el ejercicio de la libertad no es posible.”

José Gimeno Sacristán
Prólogo de Educación pública de Luis Gómez Llorente

Éstos son algunos de los artículos que a lo largo de estos días se han dedicado a Luis Gómez Llorente:
Luis Gómez Llorente un socialista clásico
Luis Gómez Llorente temible dialéctico y socialista cabal
Luis Gómez Llorente intelectual y maestro socialista
El primer diputado del PSOE asturiano tras la dictadura
CCOO le recuerda como un referente de ética y compromiso

Luis Gómez Llorente explica la función educadora del Estado

Hemos recogido este fragmento escrito por Luis Gómez Llorente quien falleció la pasada semana en su libro Educación pública.

Acabamos de afirmar que la escuela pública constituye una pieza sustancial del Estado de bienestar o Estado providencia. Entendemos, pues, la función educadora del Estado, la “instrucción pública” como algo que se deriva de la naturaleza cooperativa y solidaria del orden político.

No es algo residual o “subsidiario”, sino una obligación que contraemos todos, en cuanto miembros que somos de la sociedad, para con aquel que lo necesita.
El saber es un bien social del que en algún grado todos participamos, y al que todos contribuimos. La escuela pública, la que es de todos, es la institución social que ofrece a cada uno —sin exclusión—
el saber que sea capaz de asumir según su capacidad volitiva e intelectiva. 

Que el saber es un hecho social nos lo enseñó PLATÓN, en La República. Primero nos enseña que quien llega al conocimiento de las ideas deberá retornar a la caverna sombría para enseñar a los otros. Luego, nos dirá que los sabios deben suspender la gozosa contemplación de las ideas, y conducir a los demás mediante leyes justas, porque no serían sabios sin la contribución de los otros. No es sólo nuestro esfuerzo lo que nos hace sabios, sino la convivencia social y el concurso de los demás.  

De forma mística dijeron los teólogos que saber es participar en la sabiduría divina —abierta a todos—, y el Evangelio de San Juan pone el origen del ser en el Logos, en la Palabra. Nunca, como en nuestro tiempo, se hizo tan patente que el saber es un hecho social, un patrimonio de la humanidad, un fruto del esfuerzo colectivo, hecho como todo lo demás por la contribución de innumerables individuos. 

Lo que aquí se plantea es cómo distribuir ese patrimonio, cómo tener un acceso igualitario a lo que es de todos, a la ciencia, a la tecnología, a las humanidades, a las artes.

Luis Gómez Llorente, el hilo de la continuidad

Así titula Javier García Santesmases el artítulo que le dedica en el periódico lne.es, donde hace un cuidadoso recorrido por todas las aportaciones de este gran pensador.

Luís Gómez Llorente acaba de fallecer esta madrugada y me cuesta mucho hablar en pasado, constatando que ya no está entre nosotros. Han sido tantos años de conversaciones, de diálogos, de debates, que cuesta mucho pensar que ya no contaremos con su fina ironía, con su voluntad de trabajo, con su esfuerzo por pensar una y otra vez los grandes temas que le apasionaban: la escuela pública, la ciudadanía, la laicidad, el movimiento obrero, el legado del socialismo democrático.
Comencé a tratar a Luís en los meses del verano del 79, cuando se produjo un debate de enorme intensidad dentro del socialismo español tras la dimisión de Felipe González como secretario general del PSOE. Comienza en aquel verano la primera Izquierda socialista que Gómez Llorente lideró, con Pablo Castellano, Francisco Bustelo y otros muchos compañeros. En las historias oficiales siempre aparecen como la sombra que permite apreciar con mayor nitidez la luz, o dicho de otra manera, como los que encabezaban una alternativa que fue afortunadamente derrotada y permitió el acceso al gobierno años después.

En esas historias oficiales nunca se profundiza en los motivos de aquel debate. Algunos hemos intentado una y otra vez, con escaso éxito, enmarcar el debate de aquellos meses en un contexto más amplio que lo conectara con las grandes preguntas de la izquierda europea: ¿qué relación hay entre izquierda y poder?; ¿hasta dónde debe llegar un partido socialista para alcanzar una mayoría electoral?; ¿qué consecuencias tiene enterrar la identidad ideológica del socialismo clásico?

Son preguntas que una y otra vez aparecen en los textos de Gómez Llorente, en sus conferencias, en sus charlas, en los debates de aquellos meses y en reflexiones producidas años después. Así como en el fragor de la batalla del 79 encontramos un Gómez Llorente muy preocupado por los peligros del electoralismo, del parlamentarismo, del exceso de concentración de poder en una sola persona… Años después esa preocupación se transforma. Aunque fue uno de los artífices de la Conferencia de Organización y Estatutos que legalizaba las corrientes de opinión dentro del PSOE, no quiso seguir en la política institucional, a pesar de poder encabezar la candidatura por Asturias o poder concurrir si lo hubiera deseado en la lista por Madrid. Se retiró de la política institucional, pero no de la actividad política, no volvió a participar en las querellas internas de partido pero nunca abandonó la lucha por el socialismo.

El lugar en el que encauzó su gran saber, su enorme experiencia, su personalidad, fue el mundo sindical. A través de su militancia en la FETE (Federación de Trabajadores de la Enseñanza), logró seguir día a día los debates sobre la política educativa, sobre la enseñanza comprensiva, sobre los problemas de la desigualdad, analizando los avatares del confesionalismo y del neoliberalismo.

Los lectores de Temas para el debate han podido seguir su aportación a todos estos problemas, unido a su combate por el laicismo. Renace ahí el gran filósofo político que logra conectar la crisis de la democracia con la batalla por la tolerancia, la defensa de la autonomía moral con el respeto a la pluralidad de cosmovisiones morales y religiosas. Poco dispuesto a seguir las modas mediáticas, era obsesivo, sin embargo, en conocer la última disposición de los distintos Ministerios de Educación, en analizar el último documento de la Conferencia Episcopal para poder rebatir con rigor la ideología de la nueva conjunción liberal-conservadora.

Han sido muchas las ocasiones en las que hemos ido comentando y analizando todos estos temas. La última ocasión fue la preparación de unas jornadas sobre Laicidad y ciudadanía, organizadas por el Partido Socialista de Madrid, en las que ya no pudo participar.

En las próximas horas, en los próximos días, recordaremos su buen hacer parlamentario, su capacidad reflexiva, sus dotes oratorias, su sentido de la austeridad, su respeto por las ideas ajenas. Todo ello es verdad. Gómez Llorente era un gran parlamentario, un magnífico orador, un profesor sin igual, pero era algo más. Con motivo de la exposición sobre Pablo Iglesias, organizada por la Escuela Julián Besteiro, decía Gómez Llorente algo sobre el fundador del PSOE y de la UGT, decía algo que se le puede aplicar a él mismo: “Si Pablo Iglesias hubiera sido solamente un demócrata, un defensor de los débiles, un pacifista, un defensor del Estado laico, podía haber encontrado curso perfectamente a sus inquietudes dentro de lo que eran, en el esquema de partidos de la Restauración, los partidos radical burgueses. Si Pablo Iglesias hubiera sido solamente esas cosas que he dicho hasta ahora, no habría manera de establecer una diferencia radical con personajes absolutamente nobles como, por ejemplo, Pi i Margall, Azaña o, por referirme fuera de la estricta política, Unamuno”.

Pero añadía Gómez Llorente: “Pablo Iglesias, además del pacifismo y de la democracia, del laicismo y del republicanismo, postulaba un partido de clase y unos sindicatos de clase”. Gómez Llorente era también, en ese sentido, un Pablista convencido. Sería un error, sin embargo, considerar que lo hacía quedando anclado en el pasado sin tener en cuenta el tiempo transcurrido. Para Luís la lectura de los clásicos del socialismo era un ejercicio intelectual que llamaba, que animaba, que incitaba a la reflexión. Por ello, nada mejor para terminar, que recordar lo que decía al presentar una exposición sobre Pablo Iglesias, que organizó en la escuela Julián Besteiro. Se preguntaba Luís: “¿Cuál es el hilo de continuidad con Pablo Iglesias?, ¿por qué estamos aquí esta noche honrándole?” Y contestaba: “Yo estoy seguro de lo que nos une profundamente a Pablo Iglesias, el hilo de continuidad con Pablo Iglesias, es su crítica al concepto liberal de la libertad y de la igualdad. El socialismo surge, desde mi punto de vista, como la crítica a ese concepto liberal de la libertad que había concebido, que había que proteger la libertad de los individuos frente al Estado absolutista y frente a la Iglesia que oprimía las conciencias, y de ahí que toda la concepción liberal camine desde el punto de vista de garantizar los derechos civiles. Pero, el socialismo surge precisamente de una clase que no se siente oprimida sólo por el poder del Estado y por el poder de la Iglesia, sino que se siente oprimida por el poder del dinero, por el poder patronal, por el privilegio social, y que se da cuenta, por lo tanto, de que la libertad real de la mayor parte de los individuos tiene que ser protegida frente al poder del dinero y al poder patronal. Y esto significa también regulación, planificación, control global de la economía. Ese sí es un mensaje subyacente, profundo, que sigue tan vivo en nuestro tiempo como cuando Pablo Iglesias lo afirmaba”.

Es un mensaje, pienso, que hoy ante la actual crisis económica está más vivo que nunca.

Los recortes en educación destruyen la filosofía de la escuela pública

Ésta es la transcripción de la entrevista realizada a Jurjo Torres esta semana en La voz de Galicia para hablar sobre la situación de la educación en España y las consecuencias de las medidas que quiere adoptar el Ministerio de Educación.
El objetivo de la entrevista a Jurjo Torres es analizar las reformas en educación que se han planteado en España. Afirma que estamos tan alborotados por las noticias económicas, que a veces no llegamos a analizar todos los cambios que se están produciendo en este país con la excusa de la crisis económica.

 
¿Cuáles son las consecuencias de los cambios que ha realizado este Gobierno?
Estas medidas destruyen la filosofía del sistema educativo. Un sistema que buscaba formar una ciudadanía informada, justa, con valores de justicia, solidaridad cooperación, inclusión. Una educación que ayudara a corregir las desigualdades que había en la sociedad.

Todas esos valores y motivaciones desaparecieron en favor de otros como la calidad, el emprendimiento, la competitividad o excelencia. Aunque suenen bien, están distorsionadas porque ¿Qué profesional no desea que su trabajo sea excelente o de gran calidad? El problema surge con lo que hay debajo de estos conceptos y cómo se está utilizando.

El borrador del anteproyecto de ley orgánica que llaman de mejora de la calidad del sistema educativo contiene medidas de destrucción del sistema público e inclusivo.

Se está proponiendo recortar la troncalidad del derecho de una educación que comprenda hasta los dieciséis años, porque a los trece años los estudiantes ya dispondrán de un número de materias optativas para que puedan orientarse hacia la formación profesional. A los 15 años tendrán que decidir si van a FP o a bachillerato.

Contribuye a generar desigualdades, porque se reagrupará al alumnado que tiene más dificultades de todo tipo. Lo justificarán diciendo que estos son los que tienen dificultades de aprendizaje pero ya se sabe quiénes irán a este tipo de grupos: inmigrantes, personas con discapacidad, con dificultades de aprendizaje.
Esto lo sabemos por lo que pasó en este país, pero también por lo que ha pasado en otros donde se han adoptado este tipo de medidas.

Otra de las medidas que se han adoptado es aumentar el tiempo de algunas materias:
Ahora mismo España, según datos estadísticos es uno de los países con mayor tasa de horas de escolaridad tanto en educación infantil como en primaria, por lo que no resulta previsible que aumenten las horas de escolaridad ni los días lectivos. ¿A qué materias se les restará tiempo para dárselo a estas otras?

Hay un discurso del Ministro de Educación pero también de otros Ministros que dice que estas medidas se deben a la crisis económica, las modificaciones en educación, ¿forman parte de un plan o realmente tienen que ver con que el país no da para más?

Es una política que apuesta por la desigualdad de oportunidades, incluso en el lenguaje que tienen.
Utilizan argumentos infalibles, recurren a Dios, Esperanza Aguirre titulaba un artículo que ha aparecido recientemente en el ABC “Por un bachillerato como Dios manda”, ¿cuántas veces escuchamos a Rajoy utilizar la muletilla “como Dios manda?”.

No se puede discutir nada porque actúan como si sus medidas fueran infalibles, no existe ningún debate sobre educación, los debates que proponen son falsos. Wert ha dicho que abrían una web en el Ministerio para contestar a estas medidas, pero luego dice que aunque a la gente no le gusten estas medidas, es la decisión que se ha tomado y no hay vuelta atrás. Surge entonces la duda de si hay un debate o no lo hay, porque si lo hay es necesario poder reconocer la posibilidad de haberse equivocado y esto en educación no existe.

Se trata de unos cambios no debatidos, no se escucha la voz de los profesores y profesoras, tampoco la de los expertos e investigadores en educación.

No sólo no se escucha al profesorado sino que las medidas de recorte se toman acusando. Todo este tipo de políticas lleva un tiempo con un discurso de base: “los profesores y profesoras son una panda de vagos, lo único que quieren es trabajar menos y muchos días de vacaciones…” Y con ese discurso que va calando, se justifica por ejemplo el “usted tiene que dar más horas de clase porque las que trabaja son muy pocas”, pero esas horas, ¿cuándo se van a preparar?, ¿cómo se programan?, ¿cómo se actualizan? Nada de eso se discute.

¿Podemos considerar que la comunidad de Madrid o ciudad de Madrid fue un poco el laboratorio de estas políticas que quiere extrapolarse al resto del Estado?

Sí, porque además su Presidenta Esperanza Aguirre cuando estuvo como Ministra de Educación en el Gobierno de Aznar aplicaba las políticas neoliberalistas. Si a Esperanza Aguirre se le pasara un examen sobre políticas neoliberales, sacaría matrícula de honor.

Sabe dónde invertir, dónde recortar, qué mensaje nuevo lanzar para despistar.

¿Qué tipo de escuela hay en Madrid?¿Cómo ha acusado la educación pública las políticas educativas de Esperanza Aguirre?

Han supuesto una destrucción de la escuela pública. La Comunidad de Madrid va a la cabeza en España en cuanto al número de centros concertados a los que se les están regalando los terrenos y dándoles ayudas para la construcción. Estos centros están dirigidos por órdenes religiosas, algunas de ellas fundamentalistas como el Opus Dei o sobre todo los Legionarios de Cristo que se vieron muy beneficiados por los donativos de este tipo por parte de la Comunidad de Madrid.

El profesorado este año reventó y ha pasado todo un curso con reivindicaciones, que conocemos a través de las famosas camisetas verdes. Han pedido argumentos y han dado argumentos.

Sería un círculo vicioso porque a consecuencia de esos favoritismos las escuelas públicas tienen problemas por lo que sus resultados son peores…

Los recortes económicos que están sufriendo son brutales y se aplican a todo, que pasan de la calefacción, hace poco los libros de texto eran material gratuito, también el material curricular, ahora son de pago.
Pero sobre todo están intentando demonizar a la escuela pública y dar una mala imagen de los funcionarios, para poco a poco reforzar la escuela privada.

Además en Madrid llevan tiempo utilizando la herramienta de los rankings externos para evaluar al alumnado. Y aunque la ley dice que están prohibidos esos rankings, a ellos les da lo mismo piden los resultados y sacan sus propias conclusiones.

Los resultados dicen que la escuela pública está mal, pero mal porque están distorsionando continuamente lo que significa la medición. Porque se miden sólo los output pero no los inputs. Evalúan lo que los estudiantes aprendieron, sin tomar en consideración las inversiones que se hicieron en esas escuelas, ratios de ese profesorado, número de profesores, programas de actualización, los recursos que se destinan al aprendizaje como las bibliotecas.

Si lo comparásemos con el atletismo (ahora que estamos con los Juegos Olímpicos) sería como si en una carrera de 100 metros lisos se dijera que el ganador es el que llega antes a la meta pero sin tener en cuenta el lugar de salida.

A esto se une la famosa falacia que dice que las familias podrán elegir centro educativo, eso no esa así sino al revés, son los centros los que escogen al alumnado.

Porque lo que les interesa es que el alumnado tenga buenos resultados para luego decir que esos centros son maravillosos y para eso recurrren a instrumentos que les da la administración, como poner idearios. Si se dice que un centro es de ideario católico: eliminé de un plumazo la población gitanos, la población musulmana o la atea.

En la última modificación dicen los baremos para que las familias puedan elegir centro. El centro podrá poner un punto que tenga que ver con su filosofía. Esto le da la posibilidad al centro de sesgar suficientemente a su población.

Otras medidas son el incremento del 20% de alumnos por aula o en el caso de Galicia algo que llamó mucho la atención la vuelta a las escuelas unitarias para niños y niñas de entre 6-12 años.
La ratio poco importa, lo que importa más es la homogeneización del alumnado.
El aumento de alumnos por aula en colegios privados o concertados no les importa tanto, porque el tipo de niños y niñas que acuden a estos centros es más homogéneo que el de la pública.

Pero en la escuela pública donde en una clase puede haber alumnos cuyas familias tengan dificultades económicas o que provengan de familias desestructuradas, otros con dificultades de aprendizaje, inmigrantes que no dominan el idioma. Aquí la ratio importa mucho porque ¡cómo va a hacerse el desarrollo de un currículum personalizado si hay que atender a alumnos con tantas dificultades! Ahí variar mínimamente la ratio que cuando hablamos de este tipo de población, ya es una ratio alta, eso es demonizar este tipo de escuela y contribuir a que en un futuro tenga muchos problemas.

Otra de las medidas de las que se está hablando es la de los cambios en la evaluación con la recuperación de las antes llamadas revalidas

Es un sistema que intenta ya ir jerarquizando al alumnado y ver cómo puede ir eliminando a una parte del alumnado cuanto antes o enviándoles a las ramas menos cualificadas. Es una manera de volver a desprestigiar una rama que ya tenía bastante éxito como era la formación profesional, porque a ella acabarían yendo los grupos sociales más desfavorecidos.

Pero además tiene otro efecto más perverso porque significa una política de control y de censura de lo que se enseña en cada centro, de los proyectos curriculares y está demostrado, no se trata de una previsión. Yo me dedico a analizar a otros países y está comprobado que en los sitios donde hay pruebas de ese tipo, ese año se dedica exclusivamente a enseñar a los estudiantes a responder a esa prueba. En España tenemos el ejemplo del último año de bachillerato, que se dedica a prepararse para la prueba, en vez de a una evaluación integral del alumno.

¿Quién va a hacer estos test?

Este será otro de los grandes negocios del futuro, que en parte ya está abierto, como van a ser evaluadores externos, agencias externas.
Pasar esas pruebas a todo el alumnado del país en tres momentos, es un negocio impresionante. En Madrid se encargó a una empresa de test. Eso ya está distorsionando porque se está evaluando con una prueba de lápiz y papel, en un día. Cuando se estaba cuestionando este tipo de evaluación puntual, que no tienen en cuenta la evolución del alumando a lo largo del tiempo, ni el trabajo durante el curso.

Una prueba un día te puede salir mal porque estás nervioso, eso a veces se ve con los estudiantes. Yo cuando pongo una prueba final, les aclaro que es para la gente que no ha venido periódicamente a clase porque al resto les conozco. Y puedo entender que un alumno rinda mal un día y tener en cuenta el trabajo a lo largo del curso.

Ahora se habla mucho de la cultura del esfuerzo en comparación con sistemas educativos anteriores donde los alumnos podían repetir curso:

Eso era un mito, podía darse en algún caso pero no es en la mayor parte de ellos.

No hay nadie que no se esfuerce, todas las personas lo hacen cuando ven que aquello por lo que se va a esforzar merece la pena.

En una de mis publicaciones ponía el ejemplo de si el Corte Inglés dijera que van a cerrar sus tiendas porque la ciudadanía no se esfuerza por venirnos a comprar. Si escucháramos ese mensaje, pensaríamos que están locos.

La cultura contraria del esfuerzo es la de la motivación que habla de cómo podemos interesar a los estudiantes, hacerles ver que esto que estamos haciendo es relevante.

Las políticas de evaluación externa de aumento de la importancia de los contenidos, está llevando a que cada vez los estudiantes le vean menos sentido a eso que estudian.

Una de las preguntas que hacíamos en formación del profesorado (cuando se dejaba preguntar) era para qué sirve eso que estudian, para qué les servirá en el futuro.

Antes íbamos camino de un currículum más transversal, donde los estudiantes se enfrentaban a temas más globales desde distintas persperctivas.

Ahora se pretende agrupar la información meterla en la cabeza del alumno como si fuera una coctelera y pedirle que la saque organizada. Si mezclamos la sobrecarga de contenido con la evaluación externa, ¿qué sentido tendrá la educación?

En la universidad, se ha restringido el número de becas y se han subido las tasas universitarias

Esta es una política que servirá para eliminar a gente del sistema. Con la política de igualdad de oportunidades se procura dar más al que tiene menos, atacar esa política de igualdad supone crear malestar en los que vienen con más limitaciones, esto es a los grupos sociales más desfavorecidos o grupos sociales favorecidos que entraron en paro y pobreza(cuyo número está aumentando de manera considerable).
Las medidas aplicadas en la universidad suponen una situación de discriminación y sobre todo de vuelta a un sistema educativo elitista.

Personas que podían rendir bien, en la medida en que entren dentro de un sistema educativo de baja cualificación con un ambiente de aula muy heterogéneo y profesorado muy sobrecargado, no va a ser capaz de tener un buen rendimiento.
Se estará creando una sociedad desigual que genera injusticia y hace que ciertos colectivos se vean desfavorecidos, con menos oportunidades y encima dándoles el mensaje de que es por su culpa.

Yo siempre digo que el genoma humano ya se descodificó y no se encontró el gen de la inteligencia, después de todo el dinero que se ha invertido en este tipo de investigación que procuraba buscar una explicación más biologicista de las diferencias individiuales, no se ha encontrado.

Era una manera de echarle la culpa a la naturaleza y no a la sociedad de que tenemos una sociedad tan desigualmente construida y organizada que estamos generando cantidad de injusticias. Estamos haciendo que muchos colectivos sociales se lleven la peor parte y encima convenciéndoles de que en realidad es por su culpa.

Parece que ha habido alguna novedad con respecto a España en el informe de Pisa
Hay un cierto silencio mediático en torno a este tema. A Pisa le corresponde hacer un informe este año que se publicará el siguiente. Y además de evaluar las tres competencias que suele tener en cuenta: alfabetización matemática, alfabetización científica y comprensión lectora (no lectoescritura), se introduce una nueva dimensión, llamada educación financiera pero sólo ocho países de la OCDE van a introducir este tipo de pruebas. Si observamos el listado de los países participantes en la prueba, ninguno de los países que llamamos de estado de bienestar : Finlandia, Suecia, Alemania no aplicarán esa prueba, pero España sí.

Ahí se marca una clara reorientación porque qué materias son aquellas que van a aumentar el 25%, las que Pisa visibiliza pero ¿cuáles invisibiliza PISA? Pero además después de la evaluación, dirán que en España el nivel de los niños y niñas sobre educación financiera es muy bajo.

¿Qué contenidos se supone que se van a evaluar dentro de esta materia?

Imagino que son cuestiones de préstamos, porque no se llama curiosamente educación económica sino financiera. Además dice el ministerio que los contenidos académicos, la formación del profesorado y los materiales didácticos le corresponden a tres instancias: la Comisión Nacional del Estado de Valores, Banco de España y el Ministerio de Educación.

¿A qué se debió la crisis financiera? A que la gente quienes la generaron sabían pocas financias o a que carecían totalmente de ética.

Y ahora serán ellos los responsables de decidir los contenidos educativos…

Me gusta leer los informes de la OCDE, aunque es una organización que relativizo mucho. La OCDE advierte de la necesidad de formar a la sociedad en esta materia porque:

-Las familias tendrán que tomar más decisiones sobre inversiones para el futuro, como los planes de jubilación. Antes el Estado se hacía cargo de las pensiones a través de la Seguridad Social pero en un futuro desaparecerán.
-También sobre planes de mantenimiento de la salud, las familias tendrán que pensar en contratar seguros privados porque ya no habrá sanidad pública.
-Tendrán que tomar más decisiones sobre las inversiones en educación porque de sus hijos e hijas porque los másteres habrá que pagarlos.

Volviendo al informe de PISA, ahí se miden tres dimensiones: comprensión lectora (no lectoescritora), alfabetización matemática, alfabetización científica. Pero hay muchos aspectos que Pisa no tiene en cuenta. Si nos fijamos en el libro de Justicia Curricular observamos que lo que no evalúa PISA es una tabla que ocupa una página entera.

Lo que no mide Pisa son dimensiones del sistema educativo que llamábamos educación integral para poder educar a una persona en todas sus dimensiones. Parece que no importa que tengas una formación ética, que sepas situar un acontecimiento histórico, la formación literaria, la capacidad de analizar de manera crítica, la formación deportiva, la educación afectivo-sexual. Estos son los objetivos que tiene en mente el profesorado porque todavía se ha formado dentro de la filosofía de una formación más integral, que había que atender a dimensiones.

¿Y por qué Finlandia que es uno de los referentes de la escuela pública en el mundo decide que no le interesa que se someta a su alumnado a estas pruebas?

A Finlandia, no le interesa la educación financiera como materia porque su población no tiene que tomar decisiones sobre la inversión en planes de pensiones o en temas sanitarios o de educación, ellos eso lo tienen cubierto porque saben que está garantizado por el Estado, por los impuestos que están pagando. Lógicamente es una contradicción, hace diez años cualquier político diría que las medidas que se están tomando son una locura. Diría que esto para un país subdesarrollado que todavía no tenga cubierto este tipo de cuestiones pero un país que tenía construido un estado de bienestar, no tiene sentido.

Yo he escuchado de pequeño que había que ahorrar por si venía algún tipo de enfermedad, pero mi hija no, ella creció con un sistema público sanitario.

¿Cuál sería la situación de la escuela en España en la actualidad en comparación con la de los años 70?

La escuela mejoró mucho y se consiguieron grandes avances. Aumentó el número de personas escolarizadas en gran medida. Porque el periodo de escolarización se amplió hasta los 16 años.
Incrementar la edad de escolarización hasta los 16 años, aunque exista una tasa alta de fracaso escolar, requiere de un sistema educativo muy bueno porque si no el fracaso sería mucho mayor. Porque tasas de fracaso que ahora se tienen a los 16, antes se tenían a los 14. También incrementó el número de personas con bachillerato hecho y que accedían a la universidad, etc.

Los datos de Eurostad dicen que la población española de 25 a 29 años en un 44% de esas personas que están trabajando están sobrecualificados para las tareas que desempeñan. Cuando la media de Europa es del 19%.

Aquí tendemos mucho a flagelarnos por la calidad de nuestra formación pero por ejemplo Alemania que ahora sería la referencia, se apresura a contratar profesionales españoles…

Ingenieros, arquitectos, médicos,…demonizamos el sistema educativo mientras Europa pide que les mandemos a nuestros profesionales. Y al mismo tiempo los profesionales que están trabajando están sobrecualificados. Lo que habrá que analizar es qué tipo de empresas públicas genera el Estado y qué tipo de modelos empresariales tenemos aquí que están desaprovechando las capacidades de los profesionales que otros países sí valoran.

Tanto las empresas españolas públicas como las privadas, no reconocieron el capital cultural que teníamos .

Como última pregunta, parece que esta reforma va para delante, teniendo en cuenta como están repartidas las mayorías en el Parlamento Español ¿Qué tipo de sociedad va a construir el sistema educativo?

A una sociedad dualizada, ya teníamos un sistema educativo dualizado, los centros educativos están fragmentados: colegios por sexos, colegios por clases sociales, colegios por etnias, colegios por religiones,…

La apuesta que teníamos en España era por una escuela pública, obligatoria y gratuita. Queríamos formar una ciudadanía donde las personas se conocieran unas a otras y se vieran como iguales. Donde a través de la escuela personas de otras etnias, religiones, clases sociales y las personas con discapacidad pudieran convivir porque pueden. Prueba de ello es las generaciones de adolescentes que tenemos que se han criado en un modelo más inclusivo.

Todo esto se viene abajo cuando empezamos a interesarnos por los rankings, por los contenidos, por la evaluación. Lo único que se busca es ver cómo se puede eleminar a este tipo de personas de los centros, y concentrarlos en escuelas guetos que es lo que está pasando ahora. Yo utilizo una metáfora, de que en lugar de escuelas se están construyendo clubes. Los clubes defienden intereses privados donde se agrupan las personas que comparten un interés, la escuela era todo lo contrario.

La escuela era un lugar donde trabajábamos juntos independientemente del sexo, de la clase social, de la etnia, de nuestra sexualidad, donde aprendíamos a convivir, porque luego íbamos a tener que vivir juntos y el único espacio que teníamos para aprender a hacerlo era la escuela. Eso se está rompiendo con lo que me temo que tendemos a una sociedad donde empecemos a sospechar unos de otros.

Zygmunt Bauman define una ciudad como un lugar repleto de desconocidos sospechando unos de otros. Y el sistema educativo por desgracia es posible que contribuya a que sigamos sospechando unos de otros.

Jurjo Torres un placer escuchar sus palabras, teníamos muchas ganas de hablar con usted y de hablar de educación y de la sociedad que estamos construyendo. Que al final es de lo que hablamos cuando nos referimos a educación. Muchas gracias y ojalá que sus pronósticos no se cumplan

No, yo creo que el futuro lo vamos a decidir entre todos, porque creo que la ciudadanía cuando se da cuenta de las cosas se moviliza y lo está haciendo, en este momento las calles de Madrid están tomadas