Educación en España


José Gimeno Sacristán opina que hay que recuperar la educación como herramienta de progreso

Mamá, ¿qué son las preferentes? es el título del artículo publicado en el periódico el país en el que se cuestionaba la necesidad de incluir la asignatura de educación financiera en el currículum escolar.

La opinión de José Gimeno Sacristán es que en España existen otras prioridades educativas, “aquí  los chicos no leen, no hablan idiomas, no saben quién fue Goya”.  “Los contenidos financieros son muy interesantes, pero se podrían incluir en las ciencias sociales. El problema es que la reforma en ciernes blinda aún más las asignaturas. Aumenta las fronteras entre las disciplinas y deja menos margen para lo transversal. Ciencias Sociales se dedica a la geografía y la historia puras, sin dejar lugar para explicar las finanzas de un país o el debate del estado de la nación”

Esta reflexión recuerda a las planteadas en su último libro En busca del sentido de la educación, donde quiere recuperar la idea de la educación como una herramienta de progreso. También se refiere a la necesidad de actualizar y recuperar las razones que dieron sentido a la universalización del sistema educativo, ya que, siguen siendo referentes válidos para reavivar la esperanza en que la educación nos haga más cultos, más capaces, más críticos, más autónomos, mejores ciudadanos, más sensibles ante la injusticia, más resistentes ante la manipulación, porque, sencillamente, todo eso son derivaciones del derecho a la educación.

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En busca del sentido de la educación está disponible en formato papel y digital, pulsa aquí para más información.

Tiempos de pruebas: los usos y abusos de la evaluación

Fernando Trujillo en su blog exponía la importancia que la LOMCE pretende dar a la evaluación y las consecuencias negativas que esta medida puede tener para el alumnado. Apoyaba su reflexión en el libro de Gordon Stobart titulado: Tiempos de pruebas: los usos y abusos de la evaluación.

Reproducimos aquí algunos extractos del mismo que ayudan a entender el punto de vista del autor. Empezaremos por cómo define Gordon Stobart la evaluación.

Es una actividad social marcada por valores y no existe nada que se parezca a una evaluación independiente de las culturas.

  • No mide objetivamente lo que hay, sino que crea y configura lo que se mide: es capaz de “componer personas”.
  • Influye directamente en lo que aprendemos y en cómo lo aprendemos y puede limitar o promover el aprendizaje efectivo.

El autor explica a continuación cómo va desarrollando sus ideas a lo largo de la obra:

“Este libro trata de cómo las evaluaciones configuran nuestra forma de vernos a nosotros mismos, nuestra capacidad de aprender y el tipo de aprendices que somos. Pero no solo trata de tests educativos y exámenes.
El argumento que sostengo es que estamos siendo configurados por otras formas de evaluación. Las más insidiosas son las que prometen revelar nuestras habilidades y aptitudes subyacentes. El ejemplo supremo de éstas es el test de CI, con sus presunciones históricas de revelar unas capacidades intelectuales innatas que poco pueden cambiar (Capítulo II). Ciertos movimientos, como el de las inteligencias múltiples, de Howard GARDNER, y el de la inteligencia emocional, de Daniel GOLEMAN, también definen quiénes somos, aunque puedan parecer más benignos. Pero estos también nos evalúan y nos clasifican como un tipo de aprendiz o de persona. En el Capítulo III, cuestiono algunas de las suposiciones que utilizan estos enfoques, como hago, en el Capítulo IV, con respecto a la evaluación de los estilos de aprendizaje.

Disponible en formato papel y digital (PDF)

Cómo puede configurar la evaluación lo que aprendamos y la manera de aprenderlo es el tema de los Capítulos V al VII. Ruth Borland ejemplifica cómo pueden convertirse las evaluaciones decisivas en un fin en sí mismas: lo importante son las calificaciones, no lo que se haya aprendido. Es lo que Ronald DORE llamaba Diploma Disease*, que, según él, es virulento en el desarrollo de economías

en las que, para conseguir un trabajo, son necesarios unos niveles de cualificación cada vez más elevados. Examino el impacto de este  tipo de rutina de exámenes en el Capítulo V y busco formas de mejorar la calidad del aprendizaje mediante evaluaciones de mayor calidadEn el Capítulo VI, reviso los efectos reductores y deformantes de los objetivos basados en los resultados de los exámenes. Sostengo que, aunque estos objetivos puedan tener ciertas ventajas a corto plazo, rápidamente se degradan a un “juego con el sistema” y debilitan el aprendizaje efectivo.

Para limitar la influencia dañina de los tests orientados a una estricta rendición de cuentas, presento una visión diferente de lo que podría constituir una rendición de cuentas inteligenteCómo puede utilizarse la evaluación para fomentar la enseñanza y el aprendizaje eficaces es el tema del Capítulo VII: Razones para alegrarse: La Evaluación para el Aprendizaje. Este enfoque incorpora la evaluación al proceso de enseñanza y aprendizaje, en vez de centrarse en lo que se haya aprendido al final del proceso (evaluación del aprendizaje). En el centro de la evaluación para el aprendizaje está la calidad de las interacciones en clase y examinaré algunos aspectos de su complejidad.

El capítulo final recoge lo que hace falta para que la evaluación desempeñe un papel más positivo como ayuda para comprendernos mejor a nosotros mismos y para promover un aprendizaje más profundo. Esto implica otorgar un papel más modesto a la evaluación; una interpretación más cauta de los resultados, y un mayor reconocimiento de los elementos sociales e interactivos que intervienen, lo que nos lleva a ver cómo podemos ayudar a los aprendices a elaborar enfoques autorreguladores de la evaluación en los que ellos tomen sus  propias decisiones sobre sí mismos en cuanto aprendices y en cuanto personas. Esto cobra cada vez más importancia dado que se preparan para un futuro desconocido en el que esas destrezas serán esenciales.”



Conversamos con Ángel Pérez sobre su nuevo libro Educarse en la era digital

Ángel Pérez Gómez
Ángel Pérez Gómez

En primer lugar nos gustaría que nos comentara brevemente qué quiere transmitir con el título: 

Educarse en la era digital quiere llamar la atención sobre la complejidad y controversia que implica la formación de los sujetos contemporáneos en un contexto global de interacciones humanas, caracterizado por la abundancia, la desigualdad, la complejidad y el cambio. La era digital está cambiando de manera sustantiva y cada vez más acelerada los modos de producir, consumir, intercambiar, comunicar, hacer, sentir y pensar. Afrontamos, sin duda, los nuevos retos educativos que tienen que ver con el desarrollo de capacidades humanas de orden superior, que ayuden al ciudadano a desenvolverse en un contexto saturado de información y rodeado de incertidumbre. La información de hechos, datos y conceptos ya no es un bien escaso como en los siglos anteriores de la vida de la humanidad. Ahora el problema no es de acceso, sino de selección, organización y utilización creativa de la información y el conocimiento que se considera valioso.

¿Por qué educarse? ¿Por qué utiliza el verbo educar en forma reflexiva?

Desearía resaltar el carácter singular que tiene este proceso formativo que denominamos educación. Estoy convenido que socializar desde los primeros momentos de la vida del infante, enseñar e instruir a lo largo de la vida puede hacerse sin la implicación voluntaria del sujeto que aprende, pero educar creo que deberíamos reservarlo para aquellos procesos por los que cada individuo de manera consciente y voluntaria se construye y reconstruye como sujeto autónomo que se autorregula con una intención y buscando realizar un proyecto vital que le convence y apasiona en el aspecto personal, social y profesional. Por ello este proceso debe representarse con un verbo en forma reflexiva, porque hablando de forma precisa nadie educa a nadie, en todo caso ayudamos a que cada sujeto se eduque a si mismo.

Respecto a la otra parte del título, “en la era digital” observamos que aborda las competencias necesarias para el uso de las tecnologías de la información y la comunicación, como una nueva forma de aprender, ¿cree usted que están afectando también a las nuevas formas de enseñar?

En general, y salvando excelentes excepciones, la escuela convencional puede considerarse desbordada y obsoleta. Se han introducido nuevas tecnologías pero arropadas con viejas pedagogías. La era digital satura el contexto de las interacciones humanas y el escenario de los intercambios con el conocimiento, modificando sustancialmente qué y cómo se debe enseñar, aprender y evaluar. Ni el currículum, ni el espacio, ni los horarios, ni los métodos habituales, ni los sistemas de evaluación, ni la formación de los docentes, ni la cultura de los políticos se compadece, por lo general, con estas nuevas exigencias. Continuamos con un sistema escolar de talla única que respondía a los requerimientos de la época industrial y nos cuesta alumbrar otro modelo de escuela más abierto y flexible, basado en la enseñanza personalizada, que pueda responder a las exigencias de esta era.

Vemos que incorpora un capítulo novedoso sobre los últimos avances de la neurociencia que resalta la importancia de la construcción del inconsciente y de trabajar en el aula la educación de las emociones. En relación con esto, ¿cuál sería su mensaje al profesorado que se encuentra con la presión del día a día en el aula y de un currículum cada vez más apretado de contenidos?

A pesar de las presiones del currículum enciclopédico actual no deberíamos dar la espalda a los importantísimos descubrimientos que está haciendo la neurociencia cognitiva en las dos últimas décadas y que se están precipitando día a día de manera sorprendente. Sobre todo porque desmontan vicios conceptuales básicos que arrastramos desde hace varios siglos y que separaban de manera maniquea el cuerpo y la mente, la razón y las emociones, el consciente y el inconsciente, el trabajo manual y el trabajo intelectual, la herencia y el medio…. La neurociencia actual, a mi entender, aporta tres sugerencia claves a los educadores: 1.la plasticidad prácticamente ilimitada del cerebro como instancia de aprendizaje -todos podemos aprender de manera prácticamente ilimitada-, 2.el carácter inconsciente de la mayor parte de los mecanismos que utilizamos para percibir, interpretar, tomar decisiones y valorar -poco valor tiene que en la escuela solamente nos movamos en el nivel declarativo y teórico del conocimiento explícito-, 3. y por último la interacción permanente de los componentes emocionales y cognitivos en todos los procesos de aprendizaje y actuación de los seres humanos -olvidar el carácter holístico del ser humano en la escuela no conduce sino a la frustración y fracaso pedagógicos

Una sugerencia pedagógica concreta que se deriva de todos estos descubrimientos y que ya la han intuido las mejoras maestros y maestras así como los pedagogos y pedagógas más ilustres, hace referencia a la necesidad de captar la motivación y la pasión de cada estudiante para aprender. Una vez que como docentes hemos logrado esta implicación el aprendizaje vuela, se precipita de manera sorprendente.

¿Cuáles son desde su punto de vista los principales retos a los que nos enfrentamos en educación?

Para mí el reto prioritario es debatir y clarificar sin prejuicios las finalidades de la escuela en la era contemporánea, superando las inercias de una escuela diseñada para responder a las exigencias y necesidades de la época industrial, que todos reproducimos y consolidamos como algo natural e incuestionable. Es decir, situar el desarrollo y formación de las cualidades humanas de los aprendices, y no las disciplinas curriculares, como el eje central de la práctica pedagógica. Los disciplinas son las mejores herramientas que hemos construido los seres humanos, pero en educación hay que ponerlas al servicio del desarrollo de los individuos concretos. Es decir, hay que diseñar el escenario, las actividades y las relaciones de tal manera que cada aprendiz perciba la utilidad real del conocimiento que tiene que aprender.
Esto supone pasar de un modelo pedagógico de transmisión de informaciones y conocimientos a otro modelo que prima la naturaleza tutorial de la función docente, es decir, la enseñanza personalizada para atender la diversidad y la singularidad de cada aprendiz

¿En el caso de España, cómo afectan las nuevas medidas y la LOMCE a estos retos?

La mayoría de los recortes en educación de los últimos tiempos así como el núcleo de las propuestas que aparecen en el proyecto de la LOMCE, definen una política educativa en la antípodas de lo que estamos planteando aquí. La educación personalizada y el énfasis en la función tutorial de la enseñanza del siglo XXI, son prácticamente incompatibles con la recuperación de las reválidas como exámenes externos, tipo test, uniformes y de talla única para todos los ciudadanos. Del mismo modo, la masificación de las aulas al incrementar el número de alumnos y el aumento de la horas lectivas del profesorado, lo que implica atender más materias y más alumnado, obstaculiza la atención tutorial de cada uno de ellos y por tanto amenaza la calidad de la enseñanza que requiere la era digital.

Por último, ¿cuál cree usted que es la principal aportación de Educarse en la era digital?
Recuperar al aprendiz como ser humano completo -emociones y razón, consciente e inconsciente, cuerpo y mente– como el foco central de la práctica pedagógica, y mostrar que esta pedagogía humanista creativa e innovadora es ciertamente posible porque se está llevando a cabo en muchas experiencias valiosas de docentes, colegios y políticas educativas en el ámbito nacional e internacional, cuyas referencias concretas se encuentran analizadas en el presente libro.

Luis Gómez Llorente, el hilo de la continuidad

Así titula Javier García Santesmases el artítulo que le dedica en el periódico lne.es, donde hace un cuidadoso recorrido por todas las aportaciones de este gran pensador.

Luís Gómez Llorente acaba de fallecer esta madrugada y me cuesta mucho hablar en pasado, constatando que ya no está entre nosotros. Han sido tantos años de conversaciones, de diálogos, de debates, que cuesta mucho pensar que ya no contaremos con su fina ironía, con su voluntad de trabajo, con su esfuerzo por pensar una y otra vez los grandes temas que le apasionaban: la escuela pública, la ciudadanía, la laicidad, el movimiento obrero, el legado del socialismo democrático.
Comencé a tratar a Luís en los meses del verano del 79, cuando se produjo un debate de enorme intensidad dentro del socialismo español tras la dimisión de Felipe González como secretario general del PSOE. Comienza en aquel verano la primera Izquierda socialista que Gómez Llorente lideró, con Pablo Castellano, Francisco Bustelo y otros muchos compañeros. En las historias oficiales siempre aparecen como la sombra que permite apreciar con mayor nitidez la luz, o dicho de otra manera, como los que encabezaban una alternativa que fue afortunadamente derrotada y permitió el acceso al gobierno años después.

En esas historias oficiales nunca se profundiza en los motivos de aquel debate. Algunos hemos intentado una y otra vez, con escaso éxito, enmarcar el debate de aquellos meses en un contexto más amplio que lo conectara con las grandes preguntas de la izquierda europea: ¿qué relación hay entre izquierda y poder?; ¿hasta dónde debe llegar un partido socialista para alcanzar una mayoría electoral?; ¿qué consecuencias tiene enterrar la identidad ideológica del socialismo clásico?

Son preguntas que una y otra vez aparecen en los textos de Gómez Llorente, en sus conferencias, en sus charlas, en los debates de aquellos meses y en reflexiones producidas años después. Así como en el fragor de la batalla del 79 encontramos un Gómez Llorente muy preocupado por los peligros del electoralismo, del parlamentarismo, del exceso de concentración de poder en una sola persona… Años después esa preocupación se transforma. Aunque fue uno de los artífices de la Conferencia de Organización y Estatutos que legalizaba las corrientes de opinión dentro del PSOE, no quiso seguir en la política institucional, a pesar de poder encabezar la candidatura por Asturias o poder concurrir si lo hubiera deseado en la lista por Madrid. Se retiró de la política institucional, pero no de la actividad política, no volvió a participar en las querellas internas de partido pero nunca abandonó la lucha por el socialismo.

El lugar en el que encauzó su gran saber, su enorme experiencia, su personalidad, fue el mundo sindical. A través de su militancia en la FETE (Federación de Trabajadores de la Enseñanza), logró seguir día a día los debates sobre la política educativa, sobre la enseñanza comprensiva, sobre los problemas de la desigualdad, analizando los avatares del confesionalismo y del neoliberalismo.

Los lectores de Temas para el debate han podido seguir su aportación a todos estos problemas, unido a su combate por el laicismo. Renace ahí el gran filósofo político que logra conectar la crisis de la democracia con la batalla por la tolerancia, la defensa de la autonomía moral con el respeto a la pluralidad de cosmovisiones morales y religiosas. Poco dispuesto a seguir las modas mediáticas, era obsesivo, sin embargo, en conocer la última disposición de los distintos Ministerios de Educación, en analizar el último documento de la Conferencia Episcopal para poder rebatir con rigor la ideología de la nueva conjunción liberal-conservadora.

Han sido muchas las ocasiones en las que hemos ido comentando y analizando todos estos temas. La última ocasión fue la preparación de unas jornadas sobre Laicidad y ciudadanía, organizadas por el Partido Socialista de Madrid, en las que ya no pudo participar.

En las próximas horas, en los próximos días, recordaremos su buen hacer parlamentario, su capacidad reflexiva, sus dotes oratorias, su sentido de la austeridad, su respeto por las ideas ajenas. Todo ello es verdad. Gómez Llorente era un gran parlamentario, un magnífico orador, un profesor sin igual, pero era algo más. Con motivo de la exposición sobre Pablo Iglesias, organizada por la Escuela Julián Besteiro, decía Gómez Llorente algo sobre el fundador del PSOE y de la UGT, decía algo que se le puede aplicar a él mismo: “Si Pablo Iglesias hubiera sido solamente un demócrata, un defensor de los débiles, un pacifista, un defensor del Estado laico, podía haber encontrado curso perfectamente a sus inquietudes dentro de lo que eran, en el esquema de partidos de la Restauración, los partidos radical burgueses. Si Pablo Iglesias hubiera sido solamente esas cosas que he dicho hasta ahora, no habría manera de establecer una diferencia radical con personajes absolutamente nobles como, por ejemplo, Pi i Margall, Azaña o, por referirme fuera de la estricta política, Unamuno”.

Pero añadía Gómez Llorente: “Pablo Iglesias, además del pacifismo y de la democracia, del laicismo y del republicanismo, postulaba un partido de clase y unos sindicatos de clase”. Gómez Llorente era también, en ese sentido, un Pablista convencido. Sería un error, sin embargo, considerar que lo hacía quedando anclado en el pasado sin tener en cuenta el tiempo transcurrido. Para Luís la lectura de los clásicos del socialismo era un ejercicio intelectual que llamaba, que animaba, que incitaba a la reflexión. Por ello, nada mejor para terminar, que recordar lo que decía al presentar una exposición sobre Pablo Iglesias, que organizó en la escuela Julián Besteiro. Se preguntaba Luís: “¿Cuál es el hilo de continuidad con Pablo Iglesias?, ¿por qué estamos aquí esta noche honrándole?” Y contestaba: “Yo estoy seguro de lo que nos une profundamente a Pablo Iglesias, el hilo de continuidad con Pablo Iglesias, es su crítica al concepto liberal de la libertad y de la igualdad. El socialismo surge, desde mi punto de vista, como la crítica a ese concepto liberal de la libertad que había concebido, que había que proteger la libertad de los individuos frente al Estado absolutista y frente a la Iglesia que oprimía las conciencias, y de ahí que toda la concepción liberal camine desde el punto de vista de garantizar los derechos civiles. Pero, el socialismo surge precisamente de una clase que no se siente oprimida sólo por el poder del Estado y por el poder de la Iglesia, sino que se siente oprimida por el poder del dinero, por el poder patronal, por el privilegio social, y que se da cuenta, por lo tanto, de que la libertad real de la mayor parte de los individuos tiene que ser protegida frente al poder del dinero y al poder patronal. Y esto significa también regulación, planificación, control global de la economía. Ese sí es un mensaje subyacente, profundo, que sigue tan vivo en nuestro tiempo como cuando Pablo Iglesias lo afirmaba”.

Es un mensaje, pienso, que hoy ante la actual crisis económica está más vivo que nunca.

Despedimos 2011 con un pequeño recorrido por un gran año

Dejamos 2011 atrás un año con muchos cambios, nuevos libros, nuevas relaciones y proyectos. Con éste Ediciones Morata cumple 86 años en el mundo del libro, ha pasado mucho tiempo, pero seguimos trabajando con la misma ilusión. 

En 2011 hemos tenido momentos entrañables: fuimos la editorial más antigua que asistió a la Feria del libro de Madrid. Flora Morata, Presidenta de la editorial, recibió un homenaje en Líber por toda una vida dedicada a la edición. 

Se juntan la tradición: son cuatro generaciones de la familia Morata las que han trabajado en la empresa (junto con de todos los profesionales que nos han acompañado en este proceso), con la innovación queremos seguir innovando y aprendiendo, adaptándonos a las necesidades de las personas en la actualidad para continuar ofreciéndoles textos rigurosos y de calidad. 

Vamos a hacer un pequeño recorrido por las publicaciones de este año 2011

La primera publicación del 2011 fue el libro de Pilar Lacasa sobre videojuegos titulado Aprender en mundos reales y virtuales, se trata de una obra innovadora que propone incorporar los videojuegos comerciales para el aprendizaje en el aula, ya que ayudan a los niños y niñas a pensar de manera apasionada.
Otra obra que ha supuesto un reto y una nueva colaboración con su autora, ha sido La aventura de cantar, nueva edición corregida y aumentada del cancionero que durante años ha sido una referencia para profesores de música y familias. Se ha publicado en formato papel y pdf interactivo para que pueda proyectarse en el aula.
Este año continuamos con la colección ¿Y tú?, ¿qué opinas? que iniciamos en el año 2009. Ésta trata temas de actualidad desde un punto de vista crítico y riguroso.
Los dos títulos que publicamos fueron Mercados globales, ¿quién se beneficia?, y Trabajo infantil.
Para nosotros, esta colección, ha supuesto algo novedoso, tanto a nivel de contenido como de formato ya que va dirigida a adolescentes o público en general. Después de dos años, hemos hecho la segunda edición de dos de los primeros títulos y la colección ha comenzado a tener muy buena acogida en las Bibliotecas de muchos países de habla hispana. 
Siempre es un motivo de agrado, el trabajar en colaboración con otras organizaciones que nos ayudan a que nuestros libros lleguen a la gente a la que más le interesa, éste año iniciamos una colaboración con la Asociación Vojta que nos permitió la publicación de El descubrimiento de la motricidad ideal, un nuevo título que será de utilidad para todas las personas que trabajan en el campo de la fisioterapia infantil. 
El compromiso con el libro y con fomentar el placer de leer desde pequeños a nuestros niños y niñas así como el conocimiento de la literatura, nos ha hecho publicar diversos libros sobre este tema. Este año publicamos la obra de Blanca Álvarez, La verdadera historia de los cuentos populares que ahonda en el verdadero sentido que tenían estas historias en el momento en que fueron escritas y en cómo se pueden entender hoy día, acercándonos a ellas desde las realidades sociales más complicadas.
Completamos esta área con Promover el placer de leer en la escuela primaria, un libro en el que Michael Lockwood nos muestra de manera práctica cómo enseñar a disfrutar de la lectura a los más pequeños. 
Uno de nuestros objetivos es reforzar el área de psicología y para ello, hemos publicado obras que consideramos tratan temas de actualidad: un manual sobre adolescencia imprescindible para profesionales que trabajen en esta área y un texto sobre terapia cuando aparece la violencia de los hijos hacia los padres, problemática que está creciendo mucho en los últimos años.

Nos hemos atrevido con un álbum ilustrado para adultos titulado Mamá y papá se separan que busca ayudar a los padres y madres a entender cómo se sienten sus hijos durante la separación, también a considerar la mediación como una alternativa para llegar a acuerdos sobre la ruptura de una manera pacífica.

Conscientes de la importancia de la investigación cualitativa para los profesionales que trabajan en ciencias sociales, hemos seguido ampliando las publicaciones sobre esta temática con Las entrevistas en investigación cualitativa, nuevo título de la colección Investigación cualitativa que dirige Uwe Flick y la obra de referencia de Helen Simons Estudio de caso: teoría y práctica.

Otra temática que queríamos ampliar era la relacionada con mujer y feminismo, así Julia Varela ha escrito Mujeres con voz propia, un nuevo título para la colección Raíces de la memoria en el que aprovecha las vidas de Carmen Baroja, Zenobia Camprubí y María Teresa León para reflexionar sobre la situación de las mujeres en la sociedad en España en la primera mitad del siglo XX.

Carmen Rodríguez realiza un estudio sobre cómo las cuestiones de género han afectado y afectan a la educación.
Este título junto con el de Rafael Feito sobre participación escolar, son los dos que han aparecido en la colección Razones y propuestas educativas dirigida por el profesor José Gimeno Sacristán.

Terminamos un año difícil, en el que el mundo está cambiando y la crisis ha supuesto principalmente un empeoramiento de las condiciones de vida para los que más sufren, con Responsabilidad por la justicia. Donde Marion Young, invita a que todas las personas trabajen por un mundo más justo, desde un planteamiento responsable y crítico de la realidad. Un nuevo título que como los otros, de la colección Educación crítica, nos dejará huella.