desarrollo sostenible


¿Qué es el turismo sostenible?

En el libro Desarrollo sostenible, nos hablan sobre cómo pueden ser el turismo para respetar el medio ambiente de los países que se visitan y apoyar a los lugareños.

Durante los últimos cincuenta años, el número de turistas internacionales se disparó de 25 a casi 1000 millones. En el afán por captar turistas, en países menos desarrollados se construyeron enormes hoteles y centros turísticos, con lo que se destruyeron hábitats naturales de plantas y otras criaturas y hasta se llegaron a dañar algunos lugares históricos o culturales. Muchos de estos hoteles pertenecen a capitales extranjeros, y sus propietarios suelen importar alimentos de otros países. Como resultado, esos países menos desarrollados que visitan los turistas terminan recibiendo una parte relativamente pequeña de las ganancias, pero la totalidad del daño.
Muchas personas creen que ésa no es la forma de manejar el turismo: sostienen que, para que empiece a ser sostenible, el turismo debe tener un menor impacto sobre el medio ambiente y una mayor participación de los habitantes del lugar. Los partidarios del turismo sostenible realizan campañas en contra de la construcción de centros turísticos gigantes que dañen al medio ambiente. También instan a las empresas turísticas a que compren más cantidad de productos locales y a que le paguen salarios justos a los lugareños.

En este enlace podéis encontrar las ideas para vivir un verano diferente que proponen desde canalsolidario.org

¿Sabías que gracias a la participación de las personas que la habitan, Curitiba es un ejemplo de desarrollo sostenible?


Le Viaduc à l’Estaque de Georges Braque

Recogemos en este extracto del libro Desarrollo sostenible, el caso de la ciudad de Curitiba. Un ejemplo de buenas prácticas donde gracias a la participación de la población en colaboración con la administración, pudo reducirse la contaminación y la pobreza para llegar a crear una verdadera ciudad sostenible:


“La ciudad brasileña de Curitiba se enfrentaba los problemas típicos de las grandes urbes: un veloz crecimiento demográfico y altos niveles de contaminacióny pobreza. Durante la década de los sesenta, un grupo de jóvenes arquitectos se acercó al ayuntamiento de Curitiba con algunas sugerencias sobre cómo podía llevarse adelante el desarrollo de la ciudad. Uno de ellos llegó a ser alcalde en distintas oportunidades(…)
Hoy en día, Curitiba alberga a 1,7 millones de personas y es el lugar del mundo que más se acerca a ser una ciudadsostenible.
¿Cómo han participado los habitantes para crear una ciudad mejor?
Reciclan alrededor de dos tercios del total de residuos que generan. Las familias más pobres pueden llevar sus bolsas de residuos clasificados a centros donde se les da la posibilidad de cambiarlas por billetes de autobús o alimentos provenientes de producciones cercanas.
La educación es prioritaria en esta ciudad, así como también el fácil acceso a una vivienda. Las oficinas, las tiendas y las casas de familia coexisten todas en las mismas zonas, lo cual contribuye a la disminución de los gastos en transporte. Un enorme sistema de transportepúblico, diseñado para ser económico y confiable, traslada a casi dos millones de pasajeros todos los días. A los autobuses deteriorados se los reemplaza por vehículos más eficientes; sin embargo, a esos antiguos autobuses se los reutiliza, por ejemplo, como aulas de educación para adultos. El centro de la ciudad está libre de coches, y hay más de 160 kilómetros de carriles para bicicletas para tratar de disuadir a los habitantes de que utilicen vehículos motorizados. Como consecuencia de esto, muy pocos habitantes de la ciudad poseen un coche, lo cual redujo enormemente la contaminación y condujo a que los habitantes ahorren alrededor de 32 millones de litros de combustible por año.
Participación local: muchos de los cambios que se operan en Curitiba se basan en cientos de proyectos pequeños y económicos que invitan a los ciudadanos a actuar como voluntarios”.

Cita extraída del libro Desarrollo sostenible de Clive Gifford

El descubrimiento de balsas de agua subterráneas, podría aliviar el problema de la sequía en el norte de África

Clive Gifford en su  libro sobre desarrollo sostenible que publicaremos a principios de mayo, afirma que muchas de las guerras del siglo XX fueron por el petróleo, mientras que las del siglo XX serán por el agua.
Tambíen describe cómo en los países más desarrollados se derrocha agua y se tiene acceso al agua potable mientras en los otros, la mayoría de la población tiene que desplazarse para conseguirla además de no tener acceso a la misma:

 El agua es un recurso renovable, pero aun así es posible que se malgaste y hasta se degrade (es decir, que se la dañe hasta tal punto que no pueda seguir cumpliendo su función).
La contaminación de ríos y lagos no acaba con ellos, pero puede ser la culpable de que ya no sustenten vida o proporcionen agua potable. Los habitantes de países más desarrollados suelen subestimar la importancia del agua y derrocharla desconsideradamente. Sin embargo, para millones de personas de todas las partes del mundo, el agua es un asunto de vida o muerte. Las sequías y la escasez de agua provocan decenas de miles de muertes año tras año. Las enfermedades causadas por el consumo de agua sucia y contaminada son un problema aún más letal, que se cobra cuatro millones de vidas al año, según lo informado por la Organización Mundial de la Salud. La cantidad de agua potable disponible para cada habitante del planeta está disminuyendo a pasos agigantados.

Hace pocos días leíamos la noticia de que geólogos británicos habían descubierto balsas de agua subterránea en el norte de África, muchas de ellas localizadas en zonas de grandes sequías  Por un lado nos encontramos con una buena noticia pero ahora el reto es hacer llegar a la población este agua y más teniendo en cuenta que algunos de los terrenos donde se ha encontrado el agua son privados. Si te interesa la noticia, puedes pinchar sobre la fotografía. ¿Qué te parece esta noticia?