citas de libros


José Gimeno Sacristán habla de “Educación Pública” la obra de Luis Gómez Llorente

Educación pública es el título del libro que Luis Gómez Llorente escribió dentro de la colección Razones y propuestas educativas que dirige José Gimeno Sacristán. En el prólogo José Gimeno habla de las aportaciones del autor y de la importancia de valorar la educación pública como una realidad costosa de conquistar: “estamos ante una aportación intelectual clara, expresiva del autor y clarividente, entre cuyas líneas se contiene parte de la vida política, profesional y personal de quien ha participado con su pensamiento y su acción en la historia real de lo que de bueno tiene hoy la educación pública española.

Su texto transpira la autenticidad de haber vivido lo escrito, de haberlo imaginado, buscado y rescatado a la historia que iba en su contra.

Hay realidades, instituciones o bienes que en el presente cotidiano aparentan ser hechos dados para quienes vivimos con ellos, como si fuesen o pertenecieran al reino de lo necesario y no al de
lo contingente o provisional; como si siempre hubieran existido y necesariamente fuesen a seguir haciéndolo. Su misma naturalidad parece conferirles un carácter definitivo ante nosotros como logros irreversibles para el progreso de la sociedad. La escolaridad universal prolongada es una de esas realidades que ha resultado costosa de conquistar. Ha sido posible gracias a la extensión de los sistemas públicos de educación. Aunque podamos exhibir indicadores positivos de escolarización efectiva, todavía no se han cubierto adecuadamente para todos los fines del proyecto moderno que la orienta, el cual es abierto e insaciable. De la educación pública ha dependido que los desfavorecidos pudieran tener acceso a la cultura, necesitándose que el Estado sea un agente que redistribuye recursos y que adopta el papel de educador beligerante en el sentido de promover, planificar y sostener el sistema escolar cuando la urgencia primordial es escolarizar. Ese hecho no se puede esconder ni negar. La educación pública tiene, pues, un radical poder compensatorio que actúa de mecanismo de integración social, formando parte de lo que BOBBIO denomina justicia en el sentido de igualdad de trato en la distribución de los bienes. Sin satisfacer ciertos niveles de igualdad, el ejercicio de la libertad no es posible.”

José Gimeno Sacristán
Prólogo de Educación pública de Luis Gómez Llorente

Éstos son algunos de los artículos que a lo largo de estos días se han dedicado a Luis Gómez Llorente:
Luis Gómez Llorente un socialista clásico
Luis Gómez Llorente temible dialéctico y socialista cabal
Luis Gómez Llorente intelectual y maestro socialista
El primer diputado del PSOE asturiano tras la dictadura
CCOO le recuerda como un referente de ética y compromiso

Estamos preparando Una escuela extraordinaria de Roger Slee

Y queremos dejaros para empezar un par de citas que aparecen en el libro:

Al volver la vista atrás, veo que cuando me ha faltado una finalidad política, es cuando he escrito unos libros anodinos y me he traicionado con pasajes grandilocuentes, oraciones sin sentido y, en general, tonterías”
George Orwell (1946): “Why I write” Londres: Gangrel

Ahora somos autónomos, nos han -¿cómo se dice?- externalizado. Los políticos desmantelan las comunidades; después se quejan de que la comunidad ya no existe. Incuban la enfermedad; después manifiestan su sorpresa cuando la gente se infecta.

David Hare: The vertical hour
Cita extraída de Una escuela extraordinaria de Roger Slee

Esclavos invisibles

UNICEF con la colaboración de Médicos sin fronteras ha elaborado el vídeo Esclavos invisibles donde explica la realidad de muchos niños y niñas que trabajan en el mundo. Muchas son niñas a las que se obliga a trabajar como exclavas sexuales, os invitamos a ver este vídeo para conocer mejor esta realidad.

En el libro Trabajo infantil, la autora Kaye Stearman plantea hasta qué punto podría ser beneficioso para la sociedad que trabajaran niños y niñas, éstas son las conclusiones a las que llega:

El trabajo infantil y la sociedad

Pero las razones económicas no son las únicas. ¿Se beneficia toda la sociedad de la mano de obra infantil de alguna otra forma? Para llegar a ser un adulto saludable, un niño necesita alimentarse bien, aire libre, espacio para jugar y oportunidades para aprender. Estas premisas no se dan si, en la infancia, se pasan horas y horas trabajando en malas condiciones. Entonces lo que ocurre es que los cuerpos infantiles no crecen y se quedan pequeños y raquíticos, sus ojos son dañados por la poca luz, su oído por el gran ruido, y sus mentes no son estimuladas para aprender cosas nuevas. Muchos niños que trabajan apenas han estado escolarizados o ni siquiera han ido a la escuela por lo que nunca podrán aprender a leer y a escribir. Algunos mueren o se hieren de gravedad en el trabajo. Otros son maltratados física y sexualmente, o alejados de sus familias a las que quizá no vuelvan a ver nunca. Muchos se ven forzados a madurar rápidamente y a asumir responsabilidades propias de adultos como cuidar a otros niños pequeños, cuando ellos mismos deberían ser cuidados porque todavía son niños. Por todo lo expuesto se puede decir que la mayor parte de la gente defiende que la mano de obra infantil no beneficia ni a la infancia, ni a la sociedad.

El estado mundial de la infancia 2012

UNICEF acaba de publicar su informe sobre el estado mundial de la infancia en él se habla de que cada vez hay más niños y niñas que se trasladan a los núcleos urbanos. Pero esto no tiene por qué mejorar su calidad de vida, en ocasiones aunque viven cerca de colegios, no pueden acceder a ellos por falta de recursos.

A continuación reproducimos una cita del libro Trabajo infantil de Kaye Stearman donde se habla de las condiciones de vida de estos niños y niñas.

Millones de niños, en los países en vías de desarrollo, trabajan en las calles de las
ciudades. La mayoría tiene familia y puede vivir en su casa o regresar con regularidad.
Otros pasan su tiempo en la calle, con frecuencia en grupos formando bandas por
amistad y para protección. Trabajar así puede ser peligroso, sobre todo para los
niños sin familia.
Los niños que trabajan en la calle realizan muchos tipos de trabajo, sobre todo
proporcionando servicios a personas más ricas: llevan bolsas, hacen recados, cuidan
coches aparcados, limpian calzado, y recogen y clasifican la basura para revenderla o reciclar. Hay algunos que piden limosna o roban a los transeúntes. Casi ninguno ha adquirido destrezas especiales que le permitan desempeñar un determinado trabajo ni tampoco tiene el equipamiento necesario por lo que aprenden a ser rápidos y a sacarle el mayor provecho a la calle. Ganan muy poco al día y normalmente se lo gastan todo. Trabajar en las calles es ilegal casi siempre, pero los niños de la calle dicen que no tienen elección y que es la única manera de sobrevivir. Muchos han sufrido graves problemas en sus hogares: pobreza, violencia y abusos. Algunos son separados de sus familias en las guerras, disturbios callejeros o casos de desahucio y no vuelven a encontrar el modo de regresar a sus casas.

El papel de las ONGs ante la globalización neoliberal

Claramente la campaña Stop Koni 2012 es un buen ejemplo de ciberactivismo. Ésta ha llevado a que un gran número de personas se interesen por conocer la situación en Uganda.
Naomi Miyashita, que forma parte de la Oficina de la representante especial para los niños y los conflictos armados de la ONU nos habla sobre la situación en el país y hace un análisis positivo de este tipo de movilización.

Jurjo Torres en su libro La justicia curricular advierte de la necesidad de que existan ONGs que lleven a cabo iniciativas a favor de la sociedad, más allá de los intereses de las grandes corporaciones y los gobiernos. La iniciativa de la que hablábamos anteriormente, es un ejemplo de esto:
“Cualquier sociedad que genera y precisa de tal número de Organizaciones No Gubernamentales, como acontece en el mundo de hoy, de iniciativas ciudadanas que tratan de resolver los numerosos y graves desastres que ocasionan las economías de mercado, es una buena muestra de las enormes injusticias con las que los gobiernos e instituciones públicas y privadas toman sus decisiones; de cómo las grandes corporaciones y los gobiernos neoliberales y conservadores sufren una ceguera selectiva. A la hora de analizar, planificar, implementar y evaluar las decisiones que se vienen tomando desde estos organismos economicistas en los mercados locales y globales es muy fácil detectar su egoísmo e incapacidad para miradas políticas y sociales de mayor calado; su ceguera para atender al bien general.”
En otro momento, el autor, hace referencia a la importancia del ciberactivismo a la hora de buscar alternativas a la globalización neoliberal:

“A la hora de un análisis de la globalización neoliberal es preciso prestar atención a las reacciones que genera entre los pueblos y colectivos sociales más sensibles a las cuestiones de justicia. Ahí está el ejemplo de dinámicas como el Foro Social Mundial y su búsqueda de alternativas para construir otro mundo más humano y justo; de los grupos organizados a nivel mundial
como ATTAC (Asociación internacional para la Tasación de las Transacciones Financieras para la Ayuda al Ciudadano), que tratan de denunciar la especulación financiera, las políticas de privatización de las instituciones públicas y la dictadura de los mercados, en general; de fenómenos como los del ciberactivismo y el propio movimiento de software libre, en los que se trata de facilitar el acceso a todo el mundo tanto a las tecnologías como al software necesario para las comunicaciones virtuales, con el fin de implicarse más activamente, mediante blogs, wikis, facebook, twitter, …, en la divulgación de noticias y documentos que contribuyan a convertir a la ciudadanía en un conjunto de agentes más activos y reflexivos, social y políticamente. Un buen modelo de este uso del ciberativismo es el que vienen haciendo la mayoría de las organizaciones no gubernamentales comprometidas con la justicia, los Derechos Humanos, la solidaridad y la paz, tales como: Amnistía Internacional, Intermón Oxfam, Greenpeace, Save the Children, SODePAZ , ACSUR Las Segovias,
ADEGA (Asociación para a Defensa Ecolóxica de Galiza) 44, Médicos Sin Fronteras (MSF), …”

Koni 2012 y la responsabilidad por la justicia


La campaña lanzada por una ONG con el objetivo de que todo el mundo conozca al líder del ejercito de la resistencia del señor o LRA (por sus siglas en ingles ) de UGANDA ha dado la vuelta al mundo a través del vídeo KONI 2012 .
El vídeo anima a todos a hacer algo, poner de nuestra parte para cambiar una realidad injusta, Iris Marion Young en su libro Responsabilidad por la justicia nos habla de cómo contribuimos a la producción y reproducción de la injusticia social debido a que seguimos las normas y las convenciones aceptadas:

Normalmente aprobamos estas convenciones y prácticas de forma automática o por costumbre, sin una reflexión ni una deliberación explícitas sobre las implicaciones más amplias de lo que estamos haciendo, teniendo en el primer plano de nuestra conciencia y nuestra intención aquellos objetivos inmediatos que queremos alcanzar, y las personas concretas con quienes necesitamos actuar para lograrlos.

Una de las cuestiones que plantea el vídeo es que EEUU no hacía nada por influir en la realidad de Uganda porque no tenían ésta no atentaba contra su país directamente, ni tenían intereses económicos en la zona. Iris Marion Young nos habla de cómo muchas veces los poderosos no intervienen en la lucha contra las situaciones injustas porque éstas no les afectan o porque tienen un interés en su perpetuación.

El problema del poder como parámetro de responsabilidad en relación a la injusticia estructural es que los agentes con un poder significativo en relación a las estructuras injustas, por lo general tienen un interés en su perpetuación. La injusticia que producen las estructuras normalmente no procede del diseño o de la intención de los agentes participantes, sino que a menudo es una consecuencia
predecible de los propósitos de aquellos agentes poderosos. Si creen que sus propósitos son legítimos y si, en cualquier caso, son capaces de aprobarlos aun con las objeciones de algunos, lo harán porque les beneficia o porque les parece demasiado costoso cambiarlos.
Por cada injusticia estructural hay un alineamiento de entidades poderosas cuyos intereses están servidos por esas estructuras. El sistema capitalista global del que forma parte la industria textil produce injusticias estructurales de privación material de millones de personas con insuficientes o ningún medio de subsistencia, y somete la mayor parte de estas personas a la dominación a través de la coacción económica. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, junto con economistas como Jeffrey Sachs y Amartya Sen, declaran que la pobreza en el mundo se podría eliminar por completo si las naciones ricas destinaran el 0,7 % de su PIB a la ayuda de los pobres del mundo 31. Esta ayuda podría ser beneficiosa si se pudiera extraer de aquellos países y hacer buen uso de él.
Pero incluso tal transferencia masiva en sí no cambiaría el proceso estructural en el que los poderosos titulares del capital deciden dónde invertir y hacer negocios
que mantienen a miles de millones de personas trabajando en condiciones injustas por salarios con los que no pueden vivir adecuadamente o, peor aún, que les excluyen de cualquier medio de vida.
En cada injusticia estructural hay también una clase de personas contra cuyos intereses operan las estructuras. Estas personas con frecuencia dependen del funcionamiento continuado de los procesos estructurales incluso cuando son perjudicados por ellos. En este sentido tienen menos poder en las estructuras.
Uno de los primeros cometidos de la responsabilidad política es exponer estas fisuras estructurales, es decir, revelar el hecho de que algunos agentes poderosos tienen interés en el statu quo mientras que otros tienen interés en el cambio. Las personas explotadas y dominadas deberían exigir justicia a los poderosos.
Estas confrontaciones incomodan a muchas personas. Los agentes poderosos y moralistas bien intencionados nos conducen a ser moderados en lugar de “extremos”, que asumamos una actitud de compromiso, conciliación y “gracias por estos pequeños favores”. Cuando las víctimas de la injusticia (y sus aliados) se niegan a dar marcha atrás a la confrontación, los agentes poderosos las reprimen con medios violentos.