Carmen Rodríguez


Descárgate el manifiesto por otra política educativa

El manifiesto está elaborado por el Foro de Sevilla compuesto por una serie de personas relacionadas con la educación que se reunieron en la Universidad Pablo Olavide de esta ciudad, convocados por la profesora Carmen Rodríguez Martínez de la Universidad de Málaga y por José Gimeno Sacristánde la Universidad de Valencia con el propósito de llegar a un acuerdo en el diagnóstico y formas de abordar los problemas que presenta nuestra realidad educativa.

Este escrito refleja el manifiesto “Por otra política educativa” junto con un documento de desarrollo de 68 páginas, a través de este acceso puedes leerlo y descargarlo.
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Marina Subirats cree que la educación continúa moldeada por principios androcéntricos

Revista de los Trabajadores de la Enseñanza
Nº 336 Octubre de 2012

Así lo afirma en la entrevista que le realizó la revista T.E.  donde critica la segregación por sexo y advierte del peligro de que las reformas de la educación detengan los avances hacia la igualdad de las mujeres en la sociedad.

Éste es un pequeño resumen de la entrevista que pueden leer completa en este enlace: Entrevista a Marina Subirats (págs. 9-11).

¿Se podría retroceder en igualdad en la escuela pública? Marina Subirats confirma que existe ese peligro si se pretende volver a la segregación en la escuela pública con el pretexto de que se trata de una dimensión de libertad para las familias.

Se plantea la segregación por parte de los centros religiosos porque quieren detener los avances de las mujeres y volver a una sociedad patriarcal.
Los colegios religiosos suelen utilizar como argumento a favor de la segregación, los buenos resultados que tienen las alumnas que se forman por separado. Sin embargo éstas suelen venir de clases sociales acomodadas y de familias donde el nivel cultural es alto. Puede que su rendimiento tenga más que ver con la clase social que con el sexo.

"Una educación diferenciada sólo tiene sentido si se considera que las personas deben tener funciones distintas en la sociedad en función de su sexo. Si se considerara que cada persona puede ocupar cualquier posición ¿qué sentido tiene que se las eduque por separado?"

Afirma que la institución escolar haya pasado a ser mixta, ha disminuido la discriminación por sexo pero aún quedan muchos pasos para llegar hasta la igualdad de género: las mujeres está casi excluidas de los libros de texto.

Julia Varela afirma al final de su libro Mujeres con voz propia: Carmen Baroja, Zenobia Camprubí y María Teresa León: " Corresponde a las mujeres de nuestra generación retomar el testigo de esas esforzadas carreras por la autonomía y la libertad, y transmitir su recuerdo a los jóvenes de las nuevas generaciones, pues únicamente una sociedad que no ha renunciado a ejercitar la memoria puede comprenderse a si misma, e incorporar las experiencias del pasado a la tarea de construir una sociedad mas humana y solidaria."

Continúa Marina Subirats diciendo que a las mujeres se las oculta en un lenguaje masculino, a las niñas se les dedica menos tiempo pero casi nadie repara en esto en un mundo donde el androcentrismo es "lo normal". 
"Hay mucho que hacer para descubir el androcentrismo oculto en nuestros comportamientos, en nuestros hábitos, en nuestros curricula, y poco a poco ir sustituyéndolo por una cultura
que incluya y universalice la figura de las mujeres y los aspectos de la vida que tradicionalmente fueron considerados femeninos, como el cuidado, la atención a las otras personas, etc."

Cuando le preguntan sobre cómo luchar contar la imagen de la mujer que ofrece la publicidad comercial, tiene claro que se puede enseñar a niños y  niñas a criticar el sexismo de los medios de comunicación. Además ellos son capaces de detectar las barbaridades que contienen porque la publicidad refleja una situación socialmente ya superada.
 

En relación a los puestos de responsabilidad en la ciencia y en la educación desempeñados por mujeres, afirma que en su momento aumentaron mucho pero ahora parece que nos hemos estancado. Cree importante relanzar estos temas.

Sobre cómo afecta la crisis que estamos viviendo a las mujeres, dice que la sufren más pues son las personas más débiles quienes más sufren este tipo de situaciones .

Marina Subirats es autora del prólogo del libro Coeducando para una ciudadanía en igualdad de Madeleine Arnot

 
 

La educación de las mujeres tenía como finalidad el buen cumplimiento como madres y esposas

Carmen Rodríguez en su libro Género y cultura escolar explica cómo históricamente se ha mantenido a la mujer al margen de la educación, o bien cuando se le ha dado acceso ha sido con el objetivo de prepararla para las funciones que le "correspondían"

El Estado Moderno a la vez que define la ciudadanía para el individuo varón construye un nuevo modelo de mujer que sirva al ciudadano y que cambia las prácticas anteriores de crianza mercenaria, de nodrizas y hospicios (BADINTER en VALCÁRCEL, 2000). El Estado Moderno consagra el orden natural para las mujeres por lo que les niega la educación, a la vez que institucionaliza la enseñanza y convierte el currículum educativo en llave de acceso a los ejercicios profesionales. Las mujeres no son ciudadanas, no tienen capacidad política y no son educables por no ser racionales.
Por ello el voto y la entrada en el sistema educativo se convertirán más adelante en los primeros objetivos del sufragismo. El feminismo ilustrado combatió el modelo de domesticidad burguesa que los códigos napoleónicos recogerán posteriormente. Las mujeres irán consiguiendo el acceso al sistema educativo siempre con restricciones, ya que ese acceso deberá justificarse dentro del modelo vigente de feminidad, para ser buena madre y esposa. De hecho las mujeres acceden a ser maestras para educar a las niñas y se les permite leer una literatura creada específicamente para aleccionarlas moralmente (BALLARÍN 2005). Pero también será la propia carrera de maestra la que les proporcione posibilidades de educación y de reivindicación de una educación completa para las mujeres.
Así ocurre durante el siglo XIX en España: “El modelo liberal burgués las alejaría de lo político, del espacio público y del mundo laboral convirtiéndolas, como madres y esposas que gobiernan el hogar, en el soporte sobre el que construir la nueva ciudadanía de los varones. El modelo católico, que frente a la creciente secularización buscaba la recatolización a través de las mujeres, no tendría más que exculparlas del pecado original y convertir en compañeras a quienes venían siendo esclavas,
para seguir manteniéndolas en su papel”. (BALLARÍN, 2007, pág. 149.)
En España, la ley Moyano (1857) incorpora y regula los principios que debe inspirar el Sistema Educativo, estableciendo la enseñanza elemental como obligatoria y gratuita para toda la población de 6 a 9 años, con un currículum diferenciado. La educación de los hombre es instrucción de la razón, incluye en su currículum: agricultura, industria, comercio, geometría, dibujo, física e historia. La educación de las mujeres es educación del corazón, formación del alma y de buenos modales, incluye en su currículum: dibujo, bordado, oración, higiene, conocimientos domésticos.
Que la escuela se abriera a las niñas no llegó a significar una revisión de los contenidos porque nunca se puso en duda que su educación tuviera otra finalidad que la del mejor cumplimiento de su función como madre y esposa. Esta enseñanza se imparte en centros segregados, y solo por
problemas económicos existen algunas escuelas mixtas en los centros rurales (BALLARÍN, 2001).

En este enlace puedes leer la entrevista a Carmen Rodríguez sobre el libro Género y educación.

Género y educación un libro que anima a seguir luchando por la igualdad entre hombres y mujeres

Carmen Rodríguez,  presenta Género y educación, nuevo libro de la colección Razones y propuestas educativas.

¿Cómo surge la idea de hacer este libro?

Este proyecto es una síntesis de las ideas que se han ido forjando durante mi trayectoria profesional dedicada a la reflexión feminista en la educación, a la investigación sobre género y a mi implicación política sobre la igualdad entre hombres y mujeres en la que considero hay que seguir trabajando. Se trata de un tema que suscita reticencias a algunas personas que piensan que la igualdad está conseguida y las desigualdades actuales son fruto de diferencias naturales, tienen especial interés los datos e informes que se muestran en el libro y corroboran las afirmaciones que en él se realizan.
¿Cuáles son sus aportaciones originales frente a otros libros de las mismas temáticas?
Un recorrido por las olas del feminismo reciente y cómo se han concebido los conceptos de igualdad y diferencia en cada momento. Estos conceptos han sido clave en la configuración de diferentes corrientes de pensamiento en el feminismo.
Una propuesta de una teoría liberal de la justicia curricular en educación sensible a las desigualdades culturales, sexuales, de origen socio-cultural, etc. que siempre están atravesadas por desigualdades de género.
Una incursión en el análisis de datos y gráficos actualizados que muestran una radiografía de la situación actual de las relaciones entre hombres y mujeres y las posiciones que ocupan, a la vez que muestra los nuevos problemas y temas que dentro del género y la cultura escolar están apareciendo:(rendimientos de chicos y chicas, educación segregada…)
¿En qué obras te has inspirado?
En la teoría de las capacidades mínimas de Nussbaum y Amartya Sen  que plantean ideas nuevas para lograr la justicia social.  En teóricas feministas como Nancy Fraser, Amelia Valcárcel,  Madeleine Arnot, Sandra Harding o Sheila Benhabib que piensan en la diferencia no como contraste entre culturas  mayoritarias y minoritarias  estáticas sino en términos de un reconocimiento complejo de la identidad. Críticos sociales como Michael Foucault, Pierre Bourdieu y Noberto Bobbio que construyen ideas y conceptos para analizar los símbolos y las estructuras que mantienen las relaciones de poder jerárquicas. En investigadoras e investigadores de la educación como Stephen Ball,  Marina Subirats, Amparo Tomé, Esther Barberá y Pilar Ballarin que han revisado las relaciones de género desde diferentes aspectos de la investigación educativa .
En teorías nuevas sobre la segregación escolar sustentadas en nuevos determinismos biológicos y culturales que proliferan en políticas educativas de países de nuestro entorno y en obras divulgativas de carácter pseudocientífco que vuelven a decirnos a las mujeres que nuestras diferencias construidas a lo largo de la historia no son más que fruto de nuestra naturaleza diferente.

¿Qué aspectos destacarías?
Es una obra teórica y empírica sustentada en literatura y en investigaciones sobre género y educación, aunque los conceptos tienen un sustrato importante de filosofía política, que intenta revisar las aportaciones del feminismo a  la cultura escolar.
Contrasta informes internacionales y datos de la situación actual de las mujeres en el mundo educativo y en la construcción del conocimiento que nos llevan a reflexionar sobre las reacciones conservadoras que se suelen dar en los movimientos sociales cuando se producen determinados avances.
Ofrece un acercamiento a las limitaciones que chicas y chicos padecen en la escuela como consecuencia de los estereotipos sexuales y la cultura que está inmersa en las relaciones, en los contenidos y en la propia organización escolar.
¿A quién se lo recomendarías?
A personas interesadas en las desigualdades sociales de cualquier tipo y especialmente en las desigualdades por la construcción social que se hace en nuestras sociedades de lo que significa ser hombre y mujer.
A cualquier profesor y profesora que esté preocupado por la construcción del género de sus alumnos y alumnas para que no tenga limitaciones en sus elecciones y sean autónomós/as como ciudadanos.
A todos los colectivos interesados en la educación como una posibilidad de transformación social.