aprendizaje colaborativo


Para el Día Escolar de la No Violencia y la Paz te recomendamos

Derechos humanos ¿quién decide? nos parece una lectura muy recomendable para el Día escolar de la no violencia y la paz, ya que contempla cómo se han resuelto conflictos que han tenido lugar en la historia de la humanidad, pero también otros que continúan activos: sus principales cuestiones y dificultades.

Como el resto de títulos de la colección ¿Y tú?, ¿qué opinas? ofrece todos los argumentos para que el lector llegue a sus propias conclusiones.

Dentro de las actividades que propone incluye algunas películas para profundizar en los derechos humanos.

Películas:

  • Hotel Rwanda” (2004) de Terry George. Ambientada en el genocidio en Ruanda.
  • Hijab” de Xavi Sala. Cortometraje que trata el uso del velo islámico. Se puede ver en 
  • Los limoneros” (2008) de Eran Riklis. Muestra de una forma original, el conflicto palestino-israelí .

Otros títulos que te pueden interesar:
¿Y tú?, ¿qué has pensado para celebrar este día?

El “alfabetismo científico” y la ciencia en las noticias

En su último título, la Revista Educ@rnos trata la importancia de las ciencias en las aulas a través de varios artículos. El número está disponible on line. 
En el libro de Ruth Jarman y Billy McClune titulado El desarrollo del alfabetismo científico. El uso de los media en el aula se hacía referencia a cómo aprovechar la información científica que suele aparecer en publicaciones en medios de comunicación, para aprender y generar curiosidad sobre la ciencia. Aquí os dejamos un extracto del mismo.
¿Qué os parecen estas ideas? ¿utilizáis la información de los media en vuestras clases?

Una característica sorprendente de la bibliografía sobre el alfabetismo científico es su intenso interés por la ciencia en los media, sobre todo por la ciencia en las noticias. De hecho, es difícil encontrar un artículo sobre la materia que no mencione en algún momento los media. A veces, la habilidad de una persona para abordar la ciencia en las noticias se considera como la característica definitoria del alfabetismo científico. 
Así, HAZEN y TREFIL (1992, pág. XII) anuncian alegremente:Si puedes entender las noticias del día en tanto se relacionen con la ciencia, si puedes leer artículos cuyos titulares se refieran a la ingeniería genética y al agujero de ozono y situarlos en un contexto significativo, en pocas palabras, si puedes tratar las noticias de ciencias tal como abordas cualquier otra cosa que aparezca en tu horizonte, en lo que a nosotros atañe, estás científicamente alfabetizado. 


(…) La idea gira en torno a dos cuestiones importantes e interrelacionadas. Para la inmensa mayoría de las personas adultas, los media constituyen la principal fuente de información sobre la ciencia y sobre los temas relacionados con ella que están produciendo un impacto en la sociedad (RENNIE y STOCKLMAYER, 2003), lo cual es bastante significativo. Por tanto, los reportajes de ciencias que aparecen en la televisión y la radio, en los periódicos y en Internet se consideran recursos para el alfabetismo científico que suscitan cuestiones y dan información.
(…)Hay un pequeño grupo de autores que señalan también —y creemos que es importante—que los artículos y noticias de los media relativos a las ciencias pueden (en nuestra forma de hablar) ser atractivos, entretenidos e incluso cautivadores y suscitar nuestro interés y nuestra imaginación, con independencia de que seamos o no especialistas en la materia.De estos argumentos se deduce, de manera casi indiscutible que una educación pensada para reforzar el alfabetismo científico debe entrecruzarse de alguna manera con la ciencia en los media, bien facilitando experiencias de aprendizaje para promover una aptitud y la capacidad de abordar críticamenteese material o, al menos, esperando que esa aptitud y esa capacidad se desprendan (de alguna manera) de esa educación. 


Don´t lecture me! ¡No me des lecciones!

Este artículo cuyo título en castellano podría ser: ¡No me des lecciones! Repensar cómo se desarrolla el aprendizaje universitario, cuenta la experiencia de dos profesores de física Joe Redish de la Universidad de Maryland y Eriz Mazur de Harvard  y que se cuestionaron si su manera de enseñar era la más adecuada.
Joe Redish explica que el término lecture (lección en castellano) que se utiliza en inglés para denominar las clases universitarias, viene de la época previa a la existencia de la imprenta, donde quien tenía el libro, lo leía mientras los demás copiaban su contenido.
El profesor se dio cuenta de que enseñando de una manera tradicional, no llegaba a la mayoría de sus alumnos. Se planteó pues una modificación de las clases teniendo en cuenta los procesos cognitivos de aprendizaje e los alumnos. Atendiendo por ejemplo a la duración de los conceptos en la memoria a corto plazo, la atención y analizó su propia experiencia de aprendizaje cuando estaba en la universidad.
Eriz Mazur se dio cuenta de que con el método tradicional de enseñanza, los alumnos aprendían mucha información de memoria sin llegar a entenderla. 
Normalmente en las clases universitarias, los estudiantes acuden sin haberse leído los textos básicos y utilizan la exposición del profesor para decidir qué es relevante y qué no. Mazur decidió invertir este orden, por lo que trabajaba con los alumnos para que antes de llegar a clase, se leyeran los textos básicos. Para asegurarse de que lo habían hecho y estaban preparados, Mazur creó un cuestionario previo que debían rellenar antes, por último les preguntaba a los alumnos cuáles eran sus dudas, utilizando las respuestas que le daban, realizaba un test de respuestas múltiples que utilizaba para la clase.
Es ésta la experiencia de dos profesores que reflexionando sobre su práctica y sobre cómo llegar a conseguir un mejor rendimiento en las clases, han cambiado su manera de enseñar, experimentando con esto una mejora en los resultados de aprendizaje del alumnado.
Recomendamos la lectura del artículo completo: Don’t Lecture Me: Rethinking How College Students Learn