Manifiesto a favor de una psicopatología clínica (que no estadística)


A continuación os presentamos un recorte de este manifiesto, que hace referencia al peligro de utilizar el DSM como una forma de etiquetar a las personas, sin ahondar en aspectos de sus vidas fundamentales para entender las problemáticas que sufren.

La etiqueta entendida como algo fijo y determinista ejercerá una influencia especialmente negativa en niños, niñas y adolescentes, como se observa en los casos expuestos en el libro de Valerie Harwood donde los propios niños que han recibido diagnósticos y etiquetas de todo tipo, confesaban que les resultaba más positivo que les dijeran que tenían un Trastorno Límite de Personalidad porque así ya sabían que tenían que comportarse según la sintomatología de este trastorno.El diagnósitco actuaba así como una especie de profecía autocumplida.

El diagnóstico de los niños y adolescentes «problemáticos». Una crítica a los trastornos de conducta.

«Consideramos que es fundamental diagnosticar, a partir de un análisis detallado de lo que el sujeto dice, de sus producciones y de su historia. Desde esta perspectiva el diagnóstico es algo muy diferente a poner un rótulo; es un proceso que se va construyendo a lo largo del tiempo y que puede tener variaciones (porque todos vamos sufriendo transformaciones).
En relación a los niños y a los adolescentes, esto cobra una relevancia fundamental. Es central tener en cuenta las vicisitudes de la constitución subjetiva y el tránsito complejo que supone siempre la infancia y la adolescencia así como la incidencia del contexto. Existen así estructuraciones y reestructuraciones sucesivas que van determinando un recorrido en el que se suceden cambios, progresiones y retrocesos. Las adquisiciones se van dando en un tiempo que no es estrictamente cronológico»

Manifiesto a favor de una psicopatología clínica, que no estadística. Por un abordaje subjetivante del sufrimiento psíquico de niños y adolescentes, no al DSM.