La escuela y la vida cotidiana se consideran contextos diferentes, desconectados y frecuentemente enfrentados

Ángel Pérez Gómez en su libro Educarse en la era digital, cita a Roger Schank cuando se refiere a la cómo la fratmentación en la escuela convencional lleva al aislamiento y la separación radical de contextos.

Como nos recuerda SCHANK (2010) la fragmentación en la escuela convencional lleva progresivamente al aislamiento y la separación radical de contextos. La escuela y la vida cotidiana se consideran contextos diferentes, desconectados y frecuentemente enfrentados. Los conocimientos, ejercicios y tareas escolares se descontextualizan, se alejan de las preocupaciones y problemas de la vida cotidiana, de modo que es difícil encontrar su transferencia y aplicación. Los largos días y horas de los estudiantes en la escuela pueden suponer una penosa pérdida de tiempo, al aprender hechos, datos y algoritmos abstractos alejados del contexto, a través de lecciones aburridas en las que los estudiantes no se implican, para olvidar una semana o un mes después. Un aprendizaje que cuesta mucho aprender y muy poco olvidar.
Cabría preguntarse ¿por qué y para qué aprender de memoria hechos, datos, algoritmos y no modelos mentales, mapas, habilidades y actitudes? ¿Cómo y cuándo se trabajan en la escuela las habilidades mentales que requiere comprender y actuar en la compleja vida contemporánea: indagación, búsqueda, comparación, negociación, evaluación, solución de problemas, gestión, cooperación, creación?
Al descontextualizar la información y el conocimiento de su territorio de producción o aplicación, se abstrae y descarna de tal manera que es muy difícil encontrar su auténtico significado y, más aún, su sentido en y para la vida real. El aprendizaje escolar se configura como una actividad desenchufada, separada, con vida propia, útil solamente para los propósitos esotéricos del propio contexto escolar, superar los exámenes y test, obtener las calificaciones y conseguir las acreditaciones, con independencia del efecto o la influencia que puedan tener en el desarrollo de las cualidades humanas de cada aprendiz. El conocimiento escolar deja de tener un valor de uso para convertirse en una moneda de cambio por calificaciones

En una entrada anterior, recogíamos unas declaraciones del autor estadounidense en la que afirmaba que la única manera de aprender es hacer algo una y otra vez.
¿Qué te parecen estas declaraciones? Queremos saber tu opinión.

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