El estado mundial de la infancia 2012

UNICEF acaba de publicar su informe sobre el estado mundial de la infancia en él se habla de que cada vez hay más niños y niñas que se trasladan a los núcleos urbanos. Pero esto no tiene por qué mejorar su calidad de vida, en ocasiones aunque viven cerca de colegios, no pueden acceder a ellos por falta de recursos.

A continuación reproducimos una cita del libro Trabajo infantil de Kaye Stearman donde se habla de las condiciones de vida de estos niños y niñas.

Millones de niños, en los países en vías de desarrollo, trabajan en las calles de las
ciudades. La mayoría tiene familia y puede vivir en su casa o regresar con regularidad.
Otros pasan su tiempo en la calle, con frecuencia en grupos formando bandas por
amistad y para protección. Trabajar así puede ser peligroso, sobre todo para los
niños sin familia.
Los niños que trabajan en la calle realizan muchos tipos de trabajo, sobre todo
proporcionando servicios a personas más ricas: llevan bolsas, hacen recados, cuidan
coches aparcados, limpian calzado, y recogen y clasifican la basura para revenderla o reciclar. Hay algunos que piden limosna o roban a los transeúntes. Casi ninguno ha adquirido destrezas especiales que le permitan desempeñar un determinado trabajo ni tampoco tiene el equipamiento necesario por lo que aprenden a ser rápidos y a sacarle el mayor provecho a la calle. Ganan muy poco al día y normalmente se lo gastan todo. Trabajar en las calles es ilegal casi siempre, pero los niños de la calle dicen que no tienen elección y que es la única manera de sobrevivir. Muchos han sufrido graves problemas en sus hogares: pobreza, violencia y abusos. Algunos son separados de sus familias en las guerras, disturbios callejeros o casos de desahucio y no vuelven a encontrar el modo de regresar a sus casas.