El descubrimiento de balsas de agua subterráneas, podría aliviar el problema de la sequía en el norte de África

Clive Gifford en su  libro sobre desarrollo sostenible que publicaremos a principios de mayo, afirma que muchas de las guerras del siglo XX fueron por el petróleo, mientras que las del siglo XX serán por el agua.
Tambíen describe cómo en los países más desarrollados se derrocha agua y se tiene acceso al agua potable mientras en los otros, la mayoría de la población tiene que desplazarse para conseguirla además de no tener acceso a la misma:

 El agua es un recurso renovable, pero aun así es posible que se malgaste y hasta se degrade (es decir, que se la dañe hasta tal punto que no pueda seguir cumpliendo su función).
La contaminación de ríos y lagos no acaba con ellos, pero puede ser la culpable de que ya no sustenten vida o proporcionen agua potable. Los habitantes de países más desarrollados suelen subestimar la importancia del agua y derrocharla desconsideradamente. Sin embargo, para millones de personas de todas las partes del mundo, el agua es un asunto de vida o muerte. Las sequías y la escasez de agua provocan decenas de miles de muertes año tras año. Las enfermedades causadas por el consumo de agua sucia y contaminada son un problema aún más letal, que se cobra cuatro millones de vidas al año, según lo informado por la Organización Mundial de la Salud. La cantidad de agua potable disponible para cada habitante del planeta está disminuyendo a pasos agigantados.

Hace pocos días leíamos la noticia de que geólogos británicos habían descubierto balsas de agua subterránea en el norte de África, muchas de ellas localizadas en zonas de grandes sequías  Por un lado nos encontramos con una buena noticia pero ahora el reto es hacer llegar a la población este agua y más teniendo en cuenta que algunos de los terrenos donde se ha encontrado el agua son privados. Si te interesa la noticia, puedes pinchar sobre la fotografía. ¿Qué te parece esta noticia?